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Obama felicita a Peña Nieto por la adopción de su programa de reformas

Los presidentes acuerdan, en una conversación telefónica, mantener un contacto periódico para abordar los asuntos bilaterales

Ambos se reunirán en febrero en México en la Cumbre de América del Norte

Barack Obama y Enrique Pena Nieto, en mayo.
Barack Obama y Enrique Pena Nieto, en mayo.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha felicitado este lunes a su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, por las reformas acometidas durante su primer año de mandato. Ambos dirigentes han mantenido una conversación telefónica en la que han acordado guardar un contacto periódico para abordar los principales asuntos de su agenda bilateral. Los dos líderes, junto con el Primer Ministro canadiense, Stephen Harper, se verán las caras el próximo 19 de febrero en Toluca (Estado de México, centro del país), donde tendrá lugar la Cumbre de América del Norte.

Durante la llamada, de la que han informado la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana y la Casa Blanca en un comunicado, Obama y Peña Nieto abordaron “la amplia agenda que adoptaron en mayo de 2013” y que incluye “el fortalecimiento del diálogo económico, con un enfoque estratégico, y la adopción de una visión en común sobre educación superior e innovación”. Este mismo lunes, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, confirmaba la asistencia de Obama a la Cumbre de Líderes de América del Norte, donde los mandatarios de Canadá, EE UU y México tratarán sobre la “competitividad económica, comercio, inversión y seguridad ciudadana”.

La visita de febrero será la quinta que el presidente estadounidense realice a su vecino del sur y la segunda que haga con Peña Nieto como inquilino de Los Pinos. En mayo del año pasado, los mandatarios sentaron las bases para redefinir la relación estratégica entre ambos países, marcada, durante los últimos años del sexenio de Felipe Calderón, por la guerra contra el narcotráfico y por una obsesión por la política de seguridad encauzada a través del Plan Mérida por la parte estadounidense.

Las circunstancias que rodearon ese encuentro han variado sustancialmente. Entonces, las reformas energética y fiscal promulgadas por Peña Nieto eran sólo un anuncio que, seis meses después, se ha concretado. En mayo, la reforma migratoria estadounidense, tan ansiada por ambos países, parecía muy cerca de hacerse realidad, pero, tras su aprobación en el Senado, la ley ha quedado estancada en la Cámara de Representantes, de mayoría republicana, que aspira, entre otras cosas, por reforzar los controles en la frontera como paso previo a favorecer la regularización de los 11 millones de inmigrantes que residente de manera ilegal en EE UU, una medida que no gusta a la Administración mexicana.

Las reformas aprobadas por Peña Nieto abren una vía para dar un nuevo impulso el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) que el 1 de enero de 2014 cumplió su vigésimo aniversario y abrir una cooperación energética que, de acuerdo con Christopher Wilson, miembro del Instituto de México del Centro Woodrow Wilson, podría provocar una revolución energética en la región que garantice la autosuficiencia en la producción de gas y petróleo y una reducción de los precios de la electricidad.