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La procuraduría ratifica la destitución del alcalde de Bogotá

Gustavo Petro queda inhabilitado para ocupar cargos públicos durante los próximos 15 años. El presidente Santos tendrá que convocar elecciones atípicas para elegir un nuevo regidor

Petro, el pasado 10 de enero.
Petro, el pasado 10 de enero. EFE

La Procuraduría General de Colombia dejó este lunes en firme la destitución de Gustavo Petro como alcalde de Bogotá y su inhabilitación para ocupar cargos públicos durante los próximos 15 años, una polémica decisión que fue anunciada el pasado 9 de diciembre, tras encontrarlo responsable en irregularidades que se presentaron en la implementación del nuevo modelo de basuras en la capital colombiana y que provocó el caos durante tres días en 2012.

“La Sala Disciplinaria de la Procuraduría General de la Nación, en decisión del día de hoy, confirmó el fallo de única instancia del 9 de diciembre de 2013, mediante el cual encontró disciplinariamente responsable al señor Gustavo Francisco Petro Urrego, en su condición de alcalde mayor de Bogotá, por la realización de tres faltas gravísimas en la implementación del nuevo modelo de aseo en la ciudad de Bogotá”, dice el comunicado del Ministerio Público, como respuesta a un recurso de reposición que interpuso Petro el 31 de diciembre.

El comunicado de la Procuraduría se refiere a una investigación disciplinaria que inició a principios de 2013 tras la fallida puesta en marcha por parte de Petro de un esquema de recolección de basuras que pretendía quitarle el control de este a operadores privados y dejárselo a una empresa pública. Sin embargo, según el ente de control, se presentaron serias irregularidades y además la decisión del alcalde violaba un principio constitucional que garantiza la libre competencia.

El ahora destituido alcalde de Bogotá intentó recusar al Procurador General, el conservador Alejandro Ordóñez, quien legalmente tiene la potestad de revisar en última instancia su caso, por considerar que el proceso era una persecución política y porque además sostiene que esta entidad no tenía entre sus funciones la competencia para destituir un funcionario electo popularmente.

Sin embargo, según la decisión de la Procuraduría, esta entidad tiene “plena competencia” para investigar y juzgar a servidores públicos, incluso los de elección popular, como lo es Gustavo Petro, un exguerrillero del M-19 que dejó las armas para participar en la vida política en 1991 y se alzó con la Alcaldía en enero de 2012 tras ser elegido con más de 700 mil votos. Este ha sido uno de los argumentos que ha utilizado el regidor de Bogotá para intentar frenar su destitución, que como ha sucedido desde que se conoció la noticia en diciembre, ahora ha vuelto a convocar a los bogotanos para que se movilicen contra lo que él considera un “golpe de estado”. “Desde Bogotá convocamos a todas las fuerzas democráticas del país, a toda la ciudadanía a movilizarnos contra el golpe de Estado”, escribió en su cuenta de Twitter.

Ahora el presidente Juan Manuel Santos tiene 10 días para firmar el decreto que pondrá fin al mandato de Petro, lo que también le significaría su muerte política toda vez que la inhabilidad para ocupar cargos públicos es de 15 años y si se tiene en cuenta que el político tiene 53 años, volvería a la arena pública en el año 2028 cuando tenga 68 años. También se cancelaría el referendo revocatorio que estaba programado para el 2 de marzo -y que es independiente de la sanción de la Procuraduría-, y en el que Petro había centrado sus esperanzas. “Nosotros queremos ir a las urnas, que la ciudadanía decida si nos quedamos o nos vamos”, dijo el viernes ante miles de seguidores que se reunieron en la Plaza de Bolívar para rechazar la decisión de la Procuraduría.

El alcalde de Bogotá ha pedido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, que decrete medidas cautelares para suspender la ejecución del fallo de la Procuraduría, a lo que el procurador Ordóñez ha dicho según el diario El Tiempo, que las normas de la CIDH no son vinculantes: “Ellos no pueden ordenar a ningún Estado. Pueden solicitar. El sistema interamericano de justicia es complementario no alternativo, pero son eventualidades que hay que esperar, eso es lo que dicen las normas”.

Pero Petro no se da por vencido. El lunes en la noche, ante sus seguidores –que de nuevo volvieron a llenar la Plaza de Bolívar–, dijo que el procurador Alejandro Ordóñez había cometido “un abuso de poder” y le pidió a Santos “que no se desespere”, ya que será él, quien con su firma haga efectiva la sanción disciplinaria que hoy ha sido ratificada. “(Santos) debe esperar a la justicia”, añadió el alcalde, haciendo referencia a instancias nacionales pero también internacionales como el pronunciamiento de la CIDH sobre las medidas cautelares. El procurador, por su parte, le pidió a Santos que no dilate la ejecución del fallo y explicó a medios colombianos que si Petro se notifica (el lunes), el viernes enviaría al presidente la comunicación. De lo contrario, se hará por edicto el 29 de enero.

El regidor también insistió desde un balcón del Palacio Liévano que seguirá gobernando hasta el último día –que espera que sea el 31 de diciembre de 2015 cuando finaliza su mandato–, e instó a sus seguidores a seguir manifestándose permanentemente y a nivel nacional “porque el voto popular se respeta”. Ahora, el pedido de Petro es que no solo sus seguidores hagan presencia en la Plaza de Bolívar sino en todas las plazas de las diferentes localidades de Bogotá. “Que se conviertan en ágoras de debate democrático”, dijo en su discurso. Esta convocatoria la llamó movilización nacional por la democracia y la paz, de la que aseguró tendrá un “acento constituyente”. “Vamos a demostrar lo que significa un pueblo levantado”, dijo en medio de vivas como “¡resistencia!”.

Lo que si se da por descontado es quen una vez se haga efectiva la sanción, Santos tendrá que llamar a elecciones anticipadas para cumplir el período del destituido burgomaestre, y mientras se convoque a comicios, también tiene la potestad de nombrar de manera provisional a una persona que se ocupe de la alcaldía hasta la realización de las elecciones.

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