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Las FARC anuncian “una pausa” en el diálogo e insisten en una Constituyente

La guerrilla quiere discutir la propuesta de referéndum hecha el jueves por el presidente Santos

Los negociadores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron este viernes que van a dejar “en pausa” las conversaciones de paz con el Gobierno que se desarrollan en La Habana. Es la reacción de la guerrilla a la propuesta hecha el jueves por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, de que un eventual acuerdo de paz sea ratificado en referéndum en la misma fecha de las elecciones de 2014.

Esa pausa, dijeron las FARC, tiene como único fin estudiar el proyecto de ley presentado por Santos al Congreso, pero se trata de la primera vez que se interrumpen las negociaciones desde que empezaron los diálogos en noviembre del año pasado.

“La delegación de las FARC en la mesa de diálogos ha decidido hacer una pausa para centrarse exclusivamente en el análisis de los alcances de la propuesta gubernamental”, dijo Pablo Catatumbo, uno de los negociadores del grupo armado en Cuba y comandante del llamado Bloque Occidental, el que más ha crecido en los últimos años. Este pronunciamiento se da justo cuando se celebra el decimotercero ciclo de conversaciones donde se discute la futura participación política de la guerrilla una vez se desmovilice.

“Es legítimo que lo estudien, pero el tiempo pasa y la paciencia del pueblo colombiano tiene su límite y tenemos que seguir avanzando en las conversaciones”, dijo Santos tras conocerse la decisión de las FARC, que horas después de su anuncio aclaró, según EFE, que la pausa irá hasta el lunes y que el martes se pronunciarán sobre el proyecto de ley.

Catatumbo recordó que para la guerrilla el mejor mecanismo para refrendar el acuerdo final que se firme en La Habana es una asamblea nacional constituyente, como han hecho saber en numerosas ocasiones. “Para que sea el (pueblo) soberano el que decida sobre los temas cruciales de la realidad política, económica y social de todos los colombianos”, agregó el líder guerrillero. Para las FARC, esta asamblea constituyente “sería el camino para alcanzar un en verdadero tratado de paz, justo y vinculante”, dice el comunicado divulgado este viernes.

El mecanismo de ratificación del resultado de las conversaciones de paz, que se establecieron el 18 de octubre de 2012 en Oslo (Noruega), es uno de los principales puntos de fricción entre Gobierno y guerrilla. La guerrilla también cuestionó que Santos no mencionara en su propuesta los procedimientos de “construcción democrática de lo que sería refrendado”. Ya antes del anuncio habían calificado en su cuenta de Twitter que la propuesta era un “asunto delicado”. Varios analistas creen que la respuesta de las FARC se debe a que el Gobierno no les consultó sobre la iniciativa.

El jueves, Santos divulgó el proyecto de ley, “por medio del cual se regulan las reglas para el desarrollo de referendos constitucionales con ocasión de un acuerdo final para la terminación del conflicto armado”. En los tres artículos que lo componen se habla de la fecha en la que se realizaría para que coincida con “otro acto electoral”, y de que los jurados de votación le entregarían a los electores “un tarjetón correspondiente al referendo junto con los demás tarjetones”. La modificación es necesaria porque actualmente está prohibido que una consulta coincida con las elecciones.

Humberto de la Calle, jefe negociador del gobierno, quien se encuentra en Cali por asuntos familiares, explicó que el tema de la refrendación de los acuerdos es el último punto de la agenda de negociación con las FARC y que esa discusión aún no ha comenzado. Sin embargo, también dijo que en el caso de que en La Habana se acuerde celebrar un referendo “es responsabilidad del Gobierno prever y crear las condiciones óptimas para que los acuerdos a los que se llegue sobre refrendación y garantías para la implementación, se puedan poner en marcha oportunamente”.

De la Calle aclaró que lo que busca el proyecto de ley es levantar la limitación que hoy existe para que el referendo pueda coincidir con las elecciones. También precisó que dicho proyecto “no convoca un eventual referendo, ni mucho menos determina su contenido”. Según el negociador, que se contrete este mecanismo o cualquier otro, depende de lo que las delegaciones acuerden.

Y mientras en La Habana las FARC hacen la pausa, en Bogotá los diferentes partidos políticos apoyaron la iniciativa de Santos casi por unanimidad. El partido liberal, el de La U, el partido Verde y el Conservador coincidieron en que aplicar el llamado referendo sobre paz demuestra “que no se va a hacer nada en a espaldas de los colombianos”. Así lo dijo el liberal Juan Fernando Cristo, presidente del Senado y agregó a medios locales que “llegó el momento de las definiciones y ojalá las FARC lo entiendan así”. Por su parte, el Polo Democrático pidió reunirse con Santos para saber cómo de avanzadas están las negociaciones y si se discutió con la guerrilla esta iniciativa.

En cambio, el expresidente Álvaro Uribe, principal opositor de Santos, rechazó el proyecto de ley diciendo que al validar el acuerdo durante las elecciones se incrementaría la violencia, se “distorsionaría” la democracia y estigmatizaría de “enemigos de la paz” a quienes se opongan. “La primera distorsión, calificando a los colombianos entre amigos o enemigos de la paz y con una segunda distorsión, detrás de ese referendo las armas del grupo terrorista FARC”, dijo Uribe a medios locales.

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