Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Decenas de muertos en ataques terroristas en el norte de Nigeria

Las víctimas eran musulmanes que rezaban en una mezquita o volvían a sus casas tras la oración

Fuentes del Gobierno atribuyen la matanza a miembros de la secta islamista Boko Haram

Un hostal juvenil atacado por Boko Haram en el Estado de Yobe.
Un hostal juvenil atacado por Boko Haram en el Estado de Yobe. AFP

Decenas de personas —entre 30 y 63, según las fuentes— han muerto este fin de semana en ataques perpetrados por hombres armados en dos localidades del Estado de Borno, informa el diario digital local Daily Post.

Los ataques se produjeron en las localidades de Konduga y Mafa cuando las víctimas, musulmanas, celebraban la oración, según el periódico, que vincula los asesinatos al grupo fundamentalista islámico Boko Haram. "Pistoleros sospechosos de ser miembros de Boko Haram han entrado en la mezquita, han abierto fuego y matado" a los fieles musulmanes, ha informado un responsable del Gobierno bajo la condición de anonimato; en esta acción, según algunas fuentes, murieron 44 personas. Otras fuentes aluden a la presencia de hombres armados vestidos con uniformes de camuflaje y llegados a Konduga el sábado que acabaron con la vida de decenas de fieles cuando estos volvían a sus casas tras la oración matutina. Los ataques de este grupo se habían cebado hasta ahora con la población cristiana de la región.

Residentes de estos municipios, eminentemente agrícolas, se desplazaron a la capital del Estado de Borno, Maiduguri, para pedir refugio, según fuentes hospitalarias citadas por el rotativo. La secta Boko Haram es particularmente activa en esta zona.

Desde el pasado 16 de mayo, Nigeria lleva a cabo una ofensiva antiterrorista en los estados de Yobe, Borno y Adamawa, en el noreste del país (todos ellos bajo estado de emergencia), tras un incremento de la actividad criminal en esa zona, donde operan Boko Haram y otros grupúsculos extremistas, aunque se han seguido registrando ataques de los integristas.

El grupo, cuyo nombre significa en lenguas locales "la educación no islámica es pecado", lucha por imponer la sharía, o ley islámica, en el país africano, de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiana en el sur.

Desde 2009, cuando la policía acabó con el líder de Boko Haram, Mohamed Yusuf, los radicales mantienen una sangrienta campaña que ha causado más de 3.000 muertos, de acuerdo con cifras del Ejército nigeriano.

Su líder actual, Abubakar Shekau, dijo en un vídeo distribuido a los periodistas este lunes que sus combatientes han protagonizado varios ataques en el Estado de Borno en las últimas semanas que han obligado a huir a los soldados. "Hemos matado a incontables soldados y vamos a matar a muchos más. Nuestra fortaleza y nuestra capacidad de abrir fuego han sobrepasado a las de Nigeria. Ahora podemos enfrentarnos cómodamente a los Estados Unidos de América", fanfarronea Shekau en el videomensaje.

Con unos 170 millones de habitantes pertenecientes a más de 200 grupos tribales, Nigeria, el país más poblado de Africa, sufre múltiples tensiones por sus profundas diferencias políticas, socioeconómicas, religiosas y territoriales.