Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La justicia griega ordena que la televisión pública retome sus emisiones

ERT deberá permanecer abierta hasta que se cree una nueva televisión pública

El Consejo de Estado (tribunal supremo administrativo) ha ordenado este lunes el restablecimiento inmediato de la señal de todos los canales de la radiotelevisión pública griega (ERT), cerrada unilateralmente el martes pasado por el primer ministro, el conservador Andonis Samarás. Fue una medida cautelar anunciada mientras los tres socios del tripartito —conservadores, socialistas e Izquierda Democrática— celebraban una reunión in extremis para buscar una salida a la crisis desatada por la clausura del ente.

La decisión del Consejo de Estado desactivó así una situación explosiva —el desencuentro entre Samarás y sus socios, con la amenaza evidente de ruptura del tripartito y la convocatoria anticipada de elecciones— y, de alguna manera, contentó a todos: a los 2.656 trabajadores de la ERT, despedidos por decreto ley y encerrados en la sede ateniense de la cadena por sexto día consecutivo; al propio Samarás, que ya había propuesto el viernes pasado la reapertura transitoria de la ERT —y al que la decisión judicial procuraba una salida airosa de la crisis—, y en especial a sus dos socios de gobierno: tanto los socialistas del Pasok como el pequeño partido Izquierda Democrática (Dimar, en sus siglas en griego), que pedían lo mismo que ha dictaminado el Consejo: que la reestructuración de la ERT se lleve a cabo con esta funcionando.

El llamamiento a la concordia —y a la sensatez de las partes— hecho hoy mismo por Bruselas, junto al tsunami de contestación social provocado por el cierre, pudo pesar en la decisión del Consejo, que estudiaba desde hacía días el recurso contra la clausura, si bien algunos de sus abogados habían determinado hoy mismo, poco antes del anuncio, que no hay obligación legal ninguna para un Estado de procurar un servicio de radiodifusión pública a la ciudadanía. Ante los imprevisibles resultados de la reunión de los líderes del tripartito, los sindicatos de periodistas y medios de comunicación habían anunciado la suspensión temporal de su huelga en solidaridad con los trabajadores de la ERT “a partir de las seis de la tarde” (una hora menos en la Península), es decir, noventa minutos antes de la reunión de los políticos. El dictamen del Consejo de Estado vino a poner fin a una reunión que en teoría y en la práctica arrojaba más dudas que certezas.

En la reunión de hoy, Samarás, que presentó a sus pares un programa de nueve puntos, volvió a reiterar su propuesta de reapertura transitoria de la ERT, con un equipo reducido y hasta la creación del nuevo ente público, además del nombramiento de un equipo consensuado por los tres socios de la coalición encargado de supervisar el funcionamiento del organismo y la reestructuración del mismo, una reforma que ya sugirió en noviembre de 2011 a Atenas la Unión Europea en el marco del programa de ajustes. La propuesta de Samarás de hoy es prácticamente idéntica a la del viernes, rechazada entonces tanto por socialistas como por Dimar. La diferencia entre una y otra, entre estos días que han tenido en vilo a Grecia, ha sido la voz inapelable del Consejo de Estado: el restablecimiento de la señal tendrá efecto inmediato. Y el Gobierno de coalición, un nuevo alivio.