Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

China también pone los pies en Centroamérica

Costa Rica, el único país con relaciones diplomáticas de Centroamérica, recibirá al presidente chino este domingo

El presidente chino, Xi Jinping (c), y su esposa Peng Liyuan
El presidente chino, Xi Jinping (c), y su esposa Peng Liyuan EFE

Nadie esperaba que fuera tan pronto. Solo han pasado tres meses desde que Xi Jinping tomó la presidencia de China y ya programó su primer viaje a América Latina con un itinerario que lo lleva a los grandes países de la región y a Costa Rica. El país centroamericano será este domingo la escala del gobernante de la segunda economía del mundo, cuya visita a este país se confirmó solo 16 días después de que Barack Obama participara en reuniones con los mandatarios de todo el istmo.

Todo fue repentino. La invitación estaba hecha de manera formal para cuando Xi decidiera hacer su recorrido por Latinoamérica. Costa Rica, el único país centroamericano con relaciones diplomáticas oficiales con Pekín, quería volver a tener en suelo propio al nuevo presidente chino para revalidar relaciones y proyectos establecidos con la visita del exgobernante Hu Jintao, en noviembre del 2008.

Habrán transcurrido menos de cinco años desde que un presidente chino visitara Costa Rica, el último país perdido por Taiwán en la batalla diplomática mundial que mantuvo por años con Pekín, hasta que acercaron posiciones y acordaron la tregua tácita de no competir por aliados diplomáticos. El resto de Centroamérica quedó con embajadas de Taiwán, aunque los intereses comerciales chinos fluyen como si no existieran las sólidas fronteras que caracterizan a esta región desintegrada.

Eso hace que la presidenta Laura Chinchilla se prepare para ser la anfitriona de Xi mientras este tiene en mente una visita a Centroamérica, más que a Costa Rica. A diferencia de Obama, no tendrá contacto con el resto de mandatarios de la región por la falta de lazos diplomáticos con ellos, pero nadie duda de la influencia suya en Panamá u Honduras, donde posee oficinas comerciales, o incluso en Nicaragua, donde una empresa china lleva a delante el proyecto de construir un canal interoceánico que compita con Panamá.

El programa indica que Xi visitará primero Trinidad y Tobago, después estará dos días en Costa Rica y viajará entonces a México, donde Obama también estuvo hace un mes. Después seguirá a California para reunirse con su homólogo estadounidense, a quien ya visitó en calidad de presidente electo en noviembre del año pasado. La lista de asuntos multilaterales es extensa.

En Costa Rica, en cambio, la agenda es más bilateral, confirmó el vicecanciller costarricense Carlos Roverssi. Consolidar proyectos de infraestructura, comerciales y hasta de medio ambiente es la prioridad para la llegada de Xi, quien se topará con una capital a media vida, pues las autoridades decidieron decretar asueto para los burócratas.

Entre los proyectos notables entre Costa Rica y China está la concreción de una refinería de petróleo formada por capital público de ambos países. Aunque a los planes no les falta cuestionamientos locales, China pretende materializar así su intención de tener en el centro de América una planta para procesar petróleo que le suministra Venezuela, indicó el analista de asuntos internacionales Carlos Murillo.

“Es claro el deseo de China de acceder a recursos energéticos de cualquier parte del mundo, sobre todo en petróleo para sustituir el consumo de carbón, que le ocasiona serios problemas medioambientales”, explicó el profesor dela Universidad Nacional, quien recordó que China también impulsa otras obras que le permitan llevar después el petróleo refinado hasta su territorio, incluida la posibilidad de un oleoducto desde Nicaragua.

Este es parte del paquete de proyectos bilaterales que China ha impulsado en estos seis años de relaciones diplomáticas, desde que el presidente Óscar Arias decidió romper una añeja y fraternal relación con Taiwán para aliarse con Pekín, en un acto de “realismo elemental” y de interés comercial. Ahora ambos países tienen vigente un Tratado de Libre Comercio (TLC) bilateral que redondeó el crecimiento del intercambio de bienes y servicios en la última década, hasta convertir a China en el segundo socio comercial costarricense, con 1.700 millones de dólares, casi 15 veces lo que se intercambió en el 2001, según datos oficiales. Esto se debe en buena parte a la fábrica de microprocesadores Intel, que tiene una planta en Costa Rica y representa el 78% de las ventas al mercado chino.

Pese al crecimiento del comercio, a un estadio de fútbol regalado por China y otros proyectos concretos, resultaron sobredimensionadas las expectativas mencionadas en el 2007, cuando esta relación diplomática se inicio sin transparencia pero con aceptación popular. China no ha resultado ser el donador que muchos sectores esperaban y tampoco han llegado hasta ahora las filas de turistas chinos que se esperaban en este país especialista en turismo. “Hay avances claros, pero no diría que sea esta una relación demasiado fructífera”, expresó Murillo.

Algún otro fruto, sin embargo, se podría anunciarse este lunes, día de actividades oficiales de Xi. El martes el Boeing 747 tomará rumbo norte hacia México y después a Estados Unidos, una ruta parecida a la que hizo Obama hace un mes. Y a la hará de su vicepresidente Joe Biden, que también recorre América Latina en esta semana.