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Motín en una prisión condenada

Presos de alta peligrosidad toman como rehenes a trabajadores del penal de Challapalca

El fiscal de la nación dijo el miércoles que el personal fue liberado, pero fue desmentido

Motín en una prisión condenada

Los presos del penal peruano de Challapalca -en la frontera de Tacna y Puno, sierra sur del país- retienen desde la noche del martes a 14 o 15 agentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y a una trabajadora social para exigir el cierre de dicho recinto por las malas condiciones en las que viven.

Hasta octubre estaban registrados 158 presos en Challapalca, zona perteneciente al departamento de Tacna, a 4.800 metros sobre el nivel del mar, según una fuente oficial de Puno. El motín coincide con un paro que iniciaron este martes los trabajadores del INPE en todo el país, para reclamar mejoras salariales. Por lo general, 47 agentes se turnan para el servicio en Challapalca.

La Defensoría del Pueblo (DP) lleva recomendando desde 1997 el cierre de dicho penal para presos de alta peligrosidad porque no tiene infraestructura para la readaptación ni la resocialización de los reclusos. Challapalca cuenta con un solo médico y ningún psiquiatra. Un informe de la DP, realizado en 2003, recomendó nuevamente la clausura del penal. El informe sostenía que debido a la ubicación geográfica, “clima, infraestructura, deficiencia de servicios básicos, aislamiento, debilidad de control sobre la administración penitenciaria”, la reclusión allí “constituye un trato inhumano y degradante” incompatible con la obligación constitucional de contar con establecimientos penitenciarios adecuados. Asimismo, el informe sostiene que las condiciones de aislamiento -Challapalca se encuentra a unas seis horas de la ciudad de Puno, y cuatro horas de la ciudad de Tacna- afectan a los derechos de visita y el acceso a la defensa legal de los presos.

Tras la fuga de 19 reos el pasado mes de febrero –después de retener, como hoy, a agentes penitenciarios- los medios de comunicación limeños incidieron en la carencia de mecanismos de seguridad en el recinto penitenciario. José Ávila, responsable de asuntos penitenciarios de la DP desde principios de año, recomendó nuevamente su clausura por ese motivo.

En febrero de este año se fugaron 19 delincuentes tras  un motín similar

Horas después de lo ocurrido la noche del martes, viajaron de Puno hacia Challapalca dos miembros de la Defensoría del Pueblo, con efectivos policiales y agentes penitenciarios. En el lugar se encuentran ya dos miembros del Ministerio Público de la provincia de Tarata (Tacna) y dos coroneles de la Policía Nacional de los departamentos de Puno y Tacna, mientras que desde Lima salió un grupo de enviados del INPE, de la Cruz Roja y un abogado de la Defensoría del Pueblo. Estos deberán preparar una estrategia para iniciar el diálogo.

La agencia oficial Andina informó la mañana del miércoles que el penal, ubicado frente a una base del Ejército, está acordonado por efectivos del Ejército y la Policía. En declaraciones a la prensa, la tarde del miércoles el fiscal de la Nación, José Peláez, dijo que el motín "ya se ha solucionado y todo ha vuelto a la calma", pero tres medios capitalinos, citando fuentes distintas, aseguraron luego que continuaba. Oscar Ponce Begazo, presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Tacna, ha reconocido horas después a Radioprogramas que no se confirma que la situación se haya resuelto. El fiscal ha explicado que ello se debe a la falta de comunicación satelital con Challapalca, el lugar con comunicación telefónica más cercano se encuentra a una hora del penal.

Un despacho desde Tacna de Canal N precisó la noche del miércoles que diez efectivos de la dirección de operaciones especiales y un número similar de la subunidad de acciones tácticas (SUAT) se dirigían a Challapalca como parte de las acciones para terminar con el motín.