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Los indígenas abandonan La Paz al no ser recibidos por Morales

Los pobladores del TIPNIS vuelven a sus hogares tras 62 días de caminata

Los indígenas del TIPNIS regresan a la Amazonia desde La Paz.
Los indígenas del TIPNIS regresan a la Amazonia desde La Paz. EFE

El intenso frío invernal de La Paz ha pesado más en el ánimo de los indígenas amazónicos que la actitud del Gobierno del presidente Evo Morales. Los pobladores del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) han decidido volver a sus hogares y preparar estrategias de rechazo a la consulta sobre la construcción de una carretera que dividirá esa reserva natural en la cabecera de la cuenca del Amazonas.

Un cabildo indígena decidió levantar la vigilia de dos semanas en las calles de La Paz y volver a sus lugares de origen ante la negativa gubernamental de entablar un diálogo con los líderes de la novena marcha indígena al no considerarlos interlocutores válidos ni condolerse de la situación de los indígenas de las tierras bajas.

“No nos vamos a morir de frío ni de hambre”, ha justificado el presidente de la subcentral del TIPNIS, Fernando Vargas, al anunciar el regreso de los indígenas, afectados en su gran mayoría por infecciones respiratorias agudas debido a su estancia en las calles de la ciudad con temperaturas bajo cero en las madrugadas. “No hemos sido derrotados porque no hemos cedido en nuestras demandas. Volvemos con la frente en alto”, dijo Vargas.

El intenso frío de la capital boliviana ha pesado en el ánimo de los manifestantes

“El Gobierno no ha tenido compasión ni con las vidas que se han ido a causa de esta lucha; no tiene corazón humano sino de piedra” se lamentaba la presidenta de la novena marcha, Berta Bejarano, al despedirse de La Paz, cuya población ha manifestado una permanente solidaridad con las familias de indígenas que llegaron a esa ciudad tras caminar durante 62 días desde Trinidad, capital de Beni.

Cientos de vecinos se aproximaron cada día con ropa de abrigo, sobretodo para unos 200 niños del TIPNIS que formaban parte del grupo y para los miembros que quedaron empapados cuando la policía lanzó chorros de agua desde un vehículo Neptuno sobre las precarias tiendas de campaña, en las dos ocasiones en que grupos de activistas intentaron romper el cerco policial y permitir que la columna de manifestantes accediera a la Plaza de Armas, donde se encuentra la Casa de Gobierno.

Las autoridades gubernamentales ignoraron al presidente de la Confederación Indígena de Bolivia (CIDOB), Adolfo Chávez, a la presidenta de la novena marcha, Berta Bejarano, y al presidente del TIPNIS, Fernando Vargas —que rechazan la consulta—, y optaron por buscar a los corregidores de las comunidades indígenas y convencerlos de la necesidad de suscribir acuerdos que posibiliten la consulta, que está programada por el Tribunal Supremo Electoral a partir del 29 de julio. Los tres líderes indígenas fueron acusados de compromisos políticos con la derecha, de delitos económicos y de nexos con el narcotráfico.

Mientras la columna estaba en La Paz, grupos afines al gubernamental Movimiento Al Socialismo promovieron en el oriente la destitución de Adolfo Chávez. Con una cuestionada elección, otra dirección indígena tomó posesión de la CIDOB la madrugada del miércoles (hora española).

El ministro del Interior, Carlos Romero, ha dicho que este “movimiento constitutivo y de reposicionamiento” de la entidad indígena va a permitir “un gran diálogo y una gran consulta” encaminados a lograr un “desarrollo modélico” en el TIPNIS, pero rechazó la injerencia oficial.

El presidente de la CIDOB ha señalado que se trata de “un golpe orgánico que ha hecho el Gobierno para justificar la consulta”, a fin de que, a medio plazo, se concrete la carretera por el corazón del TIPNIS en el cumplimiento de las promesas electorales a los productores de hoja de coca.

“Nos mantenemos firmes en la causa”, ha declarado Chávez al confirmar que se organizarán formas de resistencia a la consulta que el Gobierno ha dispuesto a fin de lograr el respaldo al proyecto vial.

El pasado fin de semana, durante el XI congreso ordinario de la coordinadora de las seis federaciones del Trópico de Cochabamba se ratificó, por novena vez consecutiva desde hace 16 años, a Evo Morales como su presidente hasta 2015.