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Merkel y Hollande estrenan una nueva afinidad en Reims

Ambos líderes aprovechan la celebración para estudiar la creación de un ‘superministro’ de Finanzas europeo

El alemán Adenauer y el francés De Gaulle, en la catedral de Reims hace 60 años.
El alemán Adenauer y el francés De Gaulle, en la catedral de Reims hace 60 años. AFP

El aniversario de la reconciliación hará que, en los próximos meses, François Hollande y Angela Merkel se vean muy a menudo en ciudades alemanas y francesas. Un aluvión de actos políticos, sociales, económicos, culturales y ciudadanos va a dar contenido a la renovación de la alianza franco-alemana que París quiere culminar con un nuevo tratado de amistad basado en la juventud y una mayor armonización fiscal, económica y política, según explicaba el sábado Hollande en una entrevista al diario de Reims L’Union.

En septiembre, el presidente francés visitará Ludwigsburg, la ciudad donde el general Charles de Gaulle habló a la juventud alemana. Y el 22 de enero, el 50º cumpleaños del Tratado del Elíseo se celebrará en Berlín. Más que un choque de trenes con la canciller, se diría que Hollande vive sus días de vino y rosas con Merkel, y que una nueva afinidad marca las relaciones. “No hace falta que haya efusión de afecto entre nosotros”, declara Hollande en L’ Union. “Tenemos diferentes líneas políticas, pero Merkel y yo compartimos un deber: permitir que la unión de nuestros intereses sea una fuerza para el conjunto de Europa”. Y más: “No debemos ser un directorio que decide solo por el resto de países europeos. He querido, y Merkel comparte del todo esa visión, que nos asociemos a otros países y que las instituciones europeas se impliquen todo lo posible”.

En Reims, Merkel y Hollande se vieron también cara a cara y continuaron negociando. Los dos líderes discutieron la hipótesis de contar con un superministro de Finanzas europeo. El ministro francés, Pierre Moscovici, afirmó que el mandato de Jean-Claude Juncker al frente del Eurogrupo (el foro de los ministros de finanzas de la zona euro) debe ser prorrogado para dar tiempo a preparar “una solución más duradera”, y Hollande matizó que “Europa no tiene necesidad en este momento de un Monsieur Euro”, es decir, de un jefe del Eurogrupo con poderes reforzados.

“Estamos todos movilizados para preservar y reforzar el euro”, explicó Hollande, “y cuando termine el mandato de Juncker tendremos todos una buena solución, una solución franco-alemana”, subrayó. La traducción es que París y Berlín están muy cerca de un acuerdo. Juncker seguirá seis meses más, y París y Berlín se repartirán la próxima jefatura del Eurogrupo: la primera mitad será Wolfgang Schäuble, y la segunda, Moscovici.