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Los casos pendientes de Silvio Berlusconi

La Justicia cerca al primer ministro italiano sin el amparo de la Ley de Legítimo Impedimento que le permitía escapar del banquillo de los acusados

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, se enfrenta esta semana a un juicio en el que se le acusa de haber pagado para tener relaciones sexuales con una adolescente y de haber abusado de su cargo para encubrirlo después. Además de este caso, el líder conservador tiene pendientes varias causas judiciales, la mayoría relacionados con su imperio televisivo.

El pasado mes de enero, la Corte Constitucional de Roma acabó con la inmunidad que protegía a Berlusconi. La Ley de Legítimo Impedimento le permitía escapar del banquillo amparándose en que eso obstruía las funciones del Gobierno. Sin ese escudo, la Justicia cerca al primer ministro italiano, que tiene abiertos los siguientes frentes:

El caso Ruby

Mañana comienza este juicio en el que se acusa a Berlusconi de haber pagado para mantener relaciones sexuales con la bailarina marroquí Karima el Mahroug en 2010, cuando ella tenía 17 años, lo que la coloca por debajo de la edad legal para ejercer la prostitución en Italia.

La fiscalía de Milán mantiene que El Mahroug, más conocida como Ruby Robacorazones -su nombre artístico-, es una de las muchas meretrices que ha recibido dinero y regalos por acompañar al primer ministro italiano en sus fiestas privadas y participar en Bunga Bunga, un juego erótico sodomita que practican algunas tribus africanas.

La explosiva gogó fue arrestada el 27 de mayo del pasado año por el supuesto robo a una amiga brasileña de 3.000 euros y un collar de oro blanco. Según las investigaciones, Ruby fue puesta en libertad sin cargos después de que Silvio Berlusconi llamase desde Roma a la Questura para pedir a un alto jefe policial que dejase ir a la joven marroquí, a la que atribuía una relación de parentesco familiar con Hosni Mubarak, el ex presidente egipcio. De confirmarse los hechos, el político italiano sería condenado por un delito de abuso de autoridad.

El primer ministro se defiende y afirma que la bailarina le dijo que tenía 24 años cuando lo conoció. Berlusconi no sólo niega haber pagado Ruby, sino que además sostiene que nunca ha pagado por mantener relaciones sexuales.

El caso Mediaset

El primer ministro italiano y otros ejecutivos de Mediaset han sido procesados por fraude fiscal en este proceso que se ocupa de la compraventa de los derechos de transmisión de películas estadounidenses por parte de esta cadena de televisión, que pertenece a la familia de Berlusconi. Según los fiscales, se trató de una operación por un valor de 470 millones de euros, en torno a la cual fue creado un entramado de transacciones en las que supuestamente participaron empresas registradas en paraísos fiscales al servicio del jefe del Ejecutivo. Sin embargo, el líder conservador niega todas las acusaciones.

Este juicio, que fue suspendido en septiembre de 2008 por aplicación de la ley Laudo Alfano, que otorgaba inmunidad a los cuatro altos cargos del Estado, se reanudó el 28 de febrero después de que el Tribunal Constitucional suspendiera la norma el pasado 7 de octubre.

El caso Mediatrade

La Fiscalía de Milán ha acusado a Silvio Berlusconi y a su hijo, el vicepresidente de Mediaset Pier Silvio Berlusconi, de un supuesto delito de fraude fiscal y apropiación indebida en la adquisición de los derechos de películas por parte de esta filial del grupo Mediaset a un mayorista estadounidense a través del intermediario Frank Agrama y su empresa Wiltshire para aumentar después los precios y permitir con su recompra evadir dinero al fisco. Ambos han negado las acusaciones que pesan sobre ellos.

La audiencia preliminar se celebró el 28 de marzo y supuso la primera comparecencia del político italiano frente a un tribunal en los últimos ocho. Este proceso fue suspendido en junio de 2010 a la espera de que el Tribunal Constitucional se pronunciara sobre la Ley del Legítimo Impedimento.

El caso Mills

Berlusconi está acusado de haber pagado 600.000 dólares al que fuera su letrado, el británico David Mills, a cambio de que éste falseara su testimonio a su favor y ofreciera impunidad al político y a su grupo mediático, Fininvest en dos juicios (1997 y 1998) de los que el mandatario salió absuelto.

Mills fue declarado culpable y condenado a cuatro años y seis meses de prisión, pero el Tribunal de Casación, la última instancia italiana, anuló la sentencia ya que este hecho ocurrió hace diez años y el delito ha prescrito. Sin embargo, la decisión de la corte se refiere sólo al proceso que afecta al letrado. El 11 de marzo se reanudó el proceso abierto a Berlusconi en este mismo caso.