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Las potencias occidentales ultiman un ataque contra Libia "en horas"

Cameron anuncia el despliegue de aviones de combate en las bases próximas a Libia.-La OTAN se reúne en Bruselas para ultimar los preparativos del ataque.- Clinton afirma que se estudian "otras" medidas para frenar la violencia

Las potencias occidentales ultiman un ataque contra Libia "en horas"
EL PAÍS

La resolución de la ONU que autoriza los ataques para frenar la ofensiva de Gadafi ha iniciado la cuenta atrás para que se materialice una operación militar en el país magrebí. La situación sobre el terreno, con los rebeldes acorralados en Bengasi, requiere de una respuesta rápida de la comunidad internacional. Estados Unidos, que cuenta con la supremacía militar en el Mediterráneo, junto a Reino Unido y Francia, precursores de la resolución que contempla el uso de la fuerza, apuran las horas previas en la búsqueda de apoyos entre el mayor número posible de países, con especial atención en los vecinos árabes de Libia.

Barack Obama ha subrayado esta tarde que "si se le deja como hasta ahora [a Gadafi], cometerá atrocidades contra su gente, miles morirán y será una crisis humanitaria que desestabilizará la región". El presidente de EE UU ha destacado que "no actuará en solitario, ni invadirá el país por tierra, ni habrá combate cuerpo a cuerpo". El objetivo, ha comentado, es que se respete "los derechos humanos de los rebeldes y los civiles en Libia". También ha señalado que esta ha sido una decisión muy estudiada, dado el peso de la guerra de Afganistán y de las operaciones de salida de Irak.

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, ha dicho la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU para imponer una zona de exclusión aérea sobre Libia es sólo un paso más y la comunidad internacional seguirá evaluando otras "medidas". "Seguiremos trabajando con nuestros socios en la comunidad internacional para presionar a Gadafi a que se marche y para apoyar las aspiraciones legítimas del pueblo libio",ha asegurado Clinton.

El ataque se prevé inminente, a juzgar por las declaraciones del portavoz del Gobierno francés, François Baroin, que ha asegurado que "se producirá rápidamente", posiblemente "en cuestión de horas". Este mediodía, el primer ministro británico, David Cameron, ha anunciado en los Comunes el despliegue de aviones de combate que se desplazarán "en las próximas horas" a las bases próximas a Libia (posiblemente en Italia) para desde allí participar en "las acciones que sean necesarias", ha dicho el premier británico. Reino Unido, que desde el inicio del conflicto mostró su disposición a una posible intervención militar en el país, "desplegará aviones Tornado y Eurofighter y aviones cisterna y de vigilancia".

Cameron acudirá este mismo sábado a una cumbre en París con el presidente francés Nicolas Sarkozy y los líderes árabes en la que se abordará la respuesta militar a la crisis libia. El líder británico ha insistido en que la intervención en Libia en ningún caso se trata de "una ocupación".

Mientras, el Consejo Atlántico de la OTAN se encuentra reunido en su sede de Bruselas para discutir "las implicaciones" que tiene para la Alianza la resolución de la ONU y "avanzar en la planificación de todas las eventualidades". Carmen Romero, portavoz de la Alianza, ha dicho a la agencia Efe que la planificación militar "sigue acelerándose" a pesar del alto el fuego inmediato declarado por el régimen de Gadafi.

La organización ha dicho estar "dispuesta a actuar" dentro de un "esfuerzo internacional" si se dan las condiciones de que su participación sea imprescindible, haya un mandato legal fuerte y apoyo regional. Durante las últimas semanas, la OTAN ha dicho en repetidas ocasiones que no participaría directamente en el ataque, pero que sí ofrecería respaldo logístico a la intervención al estar implicados en la misma países miembros de la Alianza.

Francia ha anunciado esta mañana que ayudará en el desarrollo del operativo militar sin especificar qué aportará al despliegue militar. Horas después, tras conocerse el anuncio del ministro exterior libio de decretar un alto el fuego unilateral "para proteger a la población", el Gobierno de Sarkozy se ha mostrado muy cauto y ha asegurado que "la situación sobre el tereno no ha cambiado".

Italia ha rechazado la posibilidad de que sus aviones participen en las operaciones, aunque sí que permitirá que los aliados utilicen sus bases militares en el sur del país, informan varios medios italianos, que citan "fuentes cualificadas". La base de Sigonella, ubicada en la isla de Sicilia y en la que actualmente forma parte de la logística la Sexta Flota de EE UU, es una de las más próximas a Libia, podría ser de gran utilidad. Una decisión que dejaría a un lado el tratado de amistad con Trípoli, firmado en 2008 y que sigue vigente, y que prohíbe a Roma ceder sus bases para un ataque contra el régimen de Gadafi.

España aporta F-18 al operativo

El Ejército del Aire español, por su parte, podría desplegar entre cuatro y seis cazabombarderos F-18, con unos 150 efectivas, en bases italianas en un plazo de entre 48 y 72 horas a partir de que el Gobierno dé la correspondiente orden, según fuentes militares, informa Miguel González.

El secretario de Estado de Asuntos Exteriores e Iberoamericanos, Juan Antonio Yáñez-Barnuevo, ha dicho esta mañana que aunque se han cumplido los "requisitos básicos" para esa eventual participación española, "ahora el Gobierno tendrá que deliberar" (previsiblemente en el Consejo de Ministros) y "en todo caso acudiría al Parlamento para requerir el respaldo de las fuerzas políticas en caso de que hubiera necesidad de ello".

Esta tarde, a las 19 horas, se reunirá el gabinete de crisis en la sede de la Presidencia del Gobierno, presidido por Zapatero, y donde también estarán sus tres vicepresidentes: Alfredo Pérez Rubalcaba, Elena Salgado y Manuel Chaves; las ministras de Asuntos Exteriores y Defensa, Trinidad Jiménez y Carme Chacón; el titular de Presidencia, Ramón Jáuregui; y el director del CNI, Félix Sánz Roldán.

Catar respalda la operación

La clave, en cualquier caso, es el apoyo árabe a esta intervención. Washington, que mantiene el despliegue de soldados en Irak y Afganistán, no quiere abrir un nuevo foco bélico en solitario. Y la mejor compañía posible sería la de las naciones árabes, para espantar cualquier acusación de injerencia de Occidente en el mundo islámico.

El primero en sumarse al esfuerzo bélico ha sido Catar, que ha anunciado esta mañana que respalda la iniciativa de la ONU para proteger a los civiles en Libia, pero no ha dejado claro si eso significa que participará en las operaciones militares. La agencia oficial catarí, citando una "fuente oficial", ha anunciado la decisión del país árabe de "participar en los esfuerzos internacionales dirigidos a frenar el baño de sangre y proteger a los civiles en Libia". Túnez, por su parte, ya ha asegurado que "ni se plantea" participar en ninguna intervención militar internacional.

Horas después, la Liga Árabe ha aplaudido la resolución de Naciones Unidas y ha matizado que esta no legitima ninguna invasión de Libia sino que únicamente busca auxiliar a su población. El secretario general de la Liga, Amr Moussa, ha dicho que la hipotética participación de naciones árabes en la imposición de la zona de exclusión tendrá que ser discutida bilateralmente, ya que la Liga Árabe en su resolución de apoyo a tal medida no especifica los pasos a dar por cada Estado. "El objetivo es proteger a civiles en primer lugar, no invadir ni ocupar. La resolución es bastante clara en ese aspecto", ha dicho. "No queremos que ninguna de las partes vaya muy lejos", ha añadido.

Canadá también va a enviar hacia la zona seis aviones CF-18 con el objetivo de participar en el establecimiento de la zona de exclusión aérea, según han anunciado varios medios locales canadienses. Dichas fuentes señalan que se preparan seis aviones de combate CF-18 en la base de Bagotville, en la ciudad de Saguenay, en Quebec, para ser enviados a Libia una vez que el Gobierno del primer ministro canadiense, Stephen Harper, dé la luz verde, previsiblemente hoy.

Noruega ha confirmado que intervendrá militarmente en Libia, según la ministra de Defensa, Grete Faremo. Aunque ha dicho que es pronto para saber cómo, cree que "es razonable enviar medios aéreos", como F-16, según ha informado AFP. Poco después, Dinamarca también ha anunciado que aportará medios.

Ante la inminencia del ataque, Eurocontrol, el organismo que controla la seguridad y el tráfico aéreo en Europa, ha suspendido todos los planes de vuelo sobre Libia excepto los autorizados por la resolución del Consejo de Seguridad, como los humanitarios.

Alemania se mantiene al margen

La única nota discordante en el Consejo de Seguridad la ha puesto Alemania, que se ha posicionado en el lado de la abstención ya que considera que la nueva resolución conlleva "peligros y riesgos considerabes". "Las tropas germanas no tomarán parte en una operación militar en Libia", ha asegurado esta noche el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Guido Westerwelle. Una opinión radicalmente distinta a la de Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, quien ha calificado la resolución de "histórica" y se ha comprometido a colaborar con todos los Estados miembros para llevarla adelante. "Dada la crítica situación sobre el terreno, espero una acción inmediata en los relativo a las provisiones de la resolución", afirmó.

La embajadora de Estados Unidos ante la ONU ha declarado que su país se siente "muy satisfecho" por el resultado de la votación. "Esta resolución debe enviar un mensaje contundente al coronel Gadafi y su régimen de que la violencia debe parar, el asesinato debe parar y el pueblo libio debe ser protegido y tener la oportunidad de expresarse con libertad", ha comunicado Susan Rice. La embajadora no quiso precisar qué medidas está dispuesto a tomar su Gobierno. En cambio, varios senadores influyentes que asistieron el jueves a una reunión en la Casa Blanca adelantaron que es inminente que Estados Unidos emprenda acciones, según ha informado el portal estadounidense Politico. Además de patrullas aéreas sobre suelo libio, los legisladores sugirieron la posibilidad de imponer una "zona de exclusión territorial" para prohibir los movimientos por tierra de las fuerzas leales a Gadafi.

El respaldo de la UE

La Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Ashton, y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, también han manifestado su respaldo a la resolución. "Apoyamos plenamente la demanda de la ONU para el fin definitivo de la violencia y de todos los ataques contra y los abusos a los civiles y la búsqueda de una solución a la crisis", han expresado.

Tal y como ha hecho el secretario general de la ONU, ambos dirigentes han destacado el "importante papel" de la Liga Árabe -que el pasado fin de semana pidió que se prohibiese todo vuelo sobre cielo libio- y los socios árabes de la UE. "Su cooperación es esencial y su papel está claramente reconocido por la resolución", añaden. Por último, Ashton y Van Rompuy han señalado que la Unión está preparada "para implementar esta resolución en el marco de su mandato y sus competencias".

Serias dudas de China

La abstención de China en la votación ha venido motivada por las "serias dudas" en la prohibición de sobrevolar cielo libio. Pero el país, atendiendo a las demandas de los países árabes y africanos, no ha querido bloquear la medida con su negativa, que como miembro permanente del Consejo con derecho a voto podría hacerlo. El portavoz del ministerio de Exteriores del país, Jiang Yu, ha dicho en un comunicado colgado en su página web que han podido más las demandas de los países árabes y otros Gobiernos, así como también su intención de no confrontarse con Estados Unidos, molestos por los continuos desplantes de Gadafi hacia las demandas de la comunidad internacional para cesar la violenta represión sobre los rebeldes.