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Ola de cambio en el mundo árabe

El Pentágono advierte de una zona de exclusión aérea exige bombardeos y acciones de guerra

Gates afirma que EE UU está en condiciones de hacerlo pero que hay que calcular los riesgos

El Pentágono advierte de una zona de exclusión aérea exige bombardeos y acciones de guerra
EL PAÍS

El secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, ha advertido que la declaración de una zona de exclusión aérea sobre Libia supondría, en realidad, una intervención militar en ese país, con bombardeos sobre determinadas posiciones y el uso de numerosos aviones y barcos de guerra.

Para impedir que los aviones de Gadafi puedan actuar contra los rebeldes y tener verdaderamente el control del espacio aéreo libio "es necesario empezar con el ataque y la destrucción de los sistemas de defensa antiaérea" de ese país, ha manifestado hoy Gates en una comparecencia en el Congreso. Eso exige bombardeos de radares y otros sistemas que puedan intimidar a los pilotos norteamericanos o de otros países que lleven a cabo ese control.

El jefe de las Fuerzas Armadas norteamericanas, almirante Mike Mullen, advirtió el martes que la declaración de una zona de exclusión aérea debe de hacerse "sin poner en peligro las vidas" de los soldados que participen en esa operación.

En cuanto al número de fuerzas que se requieren para esa misión, el secretario Gates no fue preciso, pero aseguró, de forma genérica, que "hacen falta más aviones de los que caben en un portaaviones", lo que hace pensar en una movilización militar de grandes proporciones.

El Pentágono ha confirmado el desplazamiento hacia las costas de Libia de un portahelicópteros y otra nave con varios cientos de marines a bordo. Al menos un portaaviones podría también estar viajando hacia la zona, según otras fuentes.

"Si se ordena, lo podemos hacer", ha aclarado el secretario de Defensa en relación a la zona de exclusión aérea. Pero quiso dejar claro que es necesario pensarlo detenidamente, tanto por las dificultades técnicas que supone como por las dificultades políticas. Algunos países árabes y europeos no son partidarios de una acción que puede ser criticada como una intervención extranjera en Libia. Estados Unidos no quiere actuar de forma unilateral y ha expresado su deseo de requerir una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU y una clara voluntad de parte de la comunidad internacional.