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China revive la pesadilla de un terremoto

Un nuevo seísmo en el oeste del país causa al menos 617 muertos y 10.000 heridos.- El Gobierno de Pekín moviliza al Ejército para auxiliar a las víctimas del temblor

La pesadilla del terremoto de Sichuan , registrado en mayo de 2008, volvió a resurgir ayer en China. Un temblor de tierra de 6,9 grados en la escala Richter, según registro del Servicio Geológico de Estados Unidos, sacudió la provincia occidental de Qinghai a las 7.49 (la 1.49 hora peninsular española), con un saldo de víctimas de al menos 617 muertos y 10.000 heridos, según los últimos datos oficiales. Se teme que la cifra puede seguir aumentando, ya que muchas personas quedaron sepultadas bajo los escombros. La población civil y el Ejército se esfuerzan por rescatar a posibles supervivientes en difíciles condiciones debido a la falta de excavadoras, el fuerte viento y las bajas temperaturas de esta zona de gran altitud en la meseta tibetana. Los hospitales se han visto desbordados y algunos carecían de productos sanitarios básicos, como suministro de suero.

"Veo a gente herida por todos lados, muchos sangran por la cabeza", dijo un funcionario llamado Zhuohuaxia desde el municipio de Jiegu (Gyegu, en tibetano), donde el 85% de los edificios se derrumbó, según Xinhua. El seísmo desmoronó las viviendas de adobe y madera de una planta características en esta región. Los inmuebles de varios pisos resistieron mejor, pero algunos también resultaron destruidos, entre ellos el que aloja al Gobierno del condado de Yushu, donde se situó el epicentro. Yushu, a unas 12 horas por carretera de la capital provincial, Xining, tiene una población de unas 100.000 personas, la mayoría pastores y campesinos, diseminados en una gran extensión.

La televisión china mostró a soldados cavando con palas entre los muros. No es fácil que las excavadoras lleguen a la zona, ya que las carreteras han resultado muy dañadas. Al menos cinco personas murieron en la vecina provincia de Gansu. El Gobierno afirmó que ha ordenado el envío urgente de 5.000 tiendas de campaña, 50.000 abrigos y 50.000 mantas. La región se encuentra a unos 4.000 metros de altitud, y las temperaturas caen bajo cero por la noche. Miles de personas se han quedado sin techo. La Administración para Terremotos dijo que han dado ordenes para que se desaguara un embalse en el que se produjeron grietas, con el fin de prevenir una inundación.

El temblor, que se produjo a las 7.49 de la mañana (seis horas menos en la España peninsular), tuvo una intensidad de 6,9 en la escala de Richter, según el Servicio de Medición Geológica de Estados Unidos. La Administración china cifró su magnitud en 7,1. El epicentro se situó en la cadena montañosa que divide Qinghai de la región autónoma de Tibet, unos 375 kilómetros al sureste de la ciudad minera de Golmud, y a unos 10 kilómetros de profundidad. El seísmo registrado en la vecina provincia de Sichuan en 2008 tuvo una magnitud de 7,9 y provocó unos 87.000 muertos y desaparecidos. Qinghai tiene una superficie equivalente a 1,4 veces la de España y una población de 5,6 millones de personas.

El temblor desplomó algunas escuelas. Grupos de estudiantes de centros de enseñanza de formación profesional resultaron atrapados bajo los escombros, aunque la mayoría consiguió escapar de los edificios. El derrumbe generalizado de colegios al lado de edificios vecinos que se mantuvieron en pie, durante el desastre de Sichuan, provocó numerosas protestas entre los padres de los miles de alumnos que resultaron muertos. Muchos familiares de los niños apuntaron a la corrupción como causa de la construcción defectuosa de las escuelas.

El terremoto de ayer estuvo acompañado de una serie de réplicas de fuerte intensidad. Se registraron seis temblores en menos de tres horas, todos menos uno de 5 o mayor magnitud. Qinghai experimenta más de cinco seísmos al año de una magnitud superior a 5, aunque normalmente no causan mucho daño, ya que esta provincia, de grandes mesetas desiertas y montañas, tiene una densidad de población muy baja. Gran parte de sus habitantes son de la etnia tibetana.

Cuando la tierra comenzó a temblar, los residentes de Yushu echaron a correr para escapar de sus viviendas. Casas, estaciones de servicio, postes de la luz y templos se vinieron abajo, según relataron vecinos. También se produjeron algunos corrimientos de tierra. "Casi todas las casas de adobe y madera se hundieron. Había tanto polvo en el aire que no se podía ver nada. El pánico era total. La gente lloraba en las calles", relató Ren Yu, director del hotel Yushu en Jiegu, principal población del condado, informa Associated Press. Más de 100 clientes del establecimiento, que sólo resultó levemente dañado, fueron evacuados a espacios abiertos, como plazas públicas. "Sacamos a 70 personas de otros edificios, pero algunas murieron camino del hospital", añadió.

El Gobierno ha enviado al viceprimer ministro Hui Liangyu para supervisar los trabajos de rescate. Más de 5.000 soldados, miembros del servicio sanitario y otros integrantes de equipos de salvamento fueron movilizados para unirse a los 700 soldados que ayer trabajaban en el lugar. El líder espiritual budista Dalai Lama, que es reverenciado por los tibetanos, y denostado por el Gobierno chino, que le acusa de separatista, envió un mensaje de solidaridad a los afectados.

Un fuerte terremoto de magnitud 6,9 en la escala de Richter ha dejado al menos 400 muertos en la provincia occidental china de Qinjhai y ha afectado también a la región autónoma de Tíbet. Las autoridades chinas temen que la cifra aumente en la próximas horas ya que hay más de 10.000 heridos y muchas personas están sepultadas bajo los escombros de los edificios derribados a causa del temblor. En la ciudad de Jiegu, sede del Gobierno de la región, el 90% de las casas han quedado destruidas, según Radio China.

La provincia afectada hoy por el fuerte temblor, situada al noroeste del país, es vecina de la de Sichuan, que el 12 de mayo de 2008 sufrió un devastador terremoto que causó unas de 90.000 víctimas entre muertos y desaparecidos.

El terremoto ha desatado el caos y el miedo en las calles de Jiegu, la más afectada. "Vi hundirse el techo de una pagoda (templo budista), y los edificios de varias plantas tienen grietas", ha declarado un directivo de la televisión local, "pero aquí las casas están prácticamente hechas de madera y las paredes de barro". "Muchas personas permanecen enterradas tras el derrumbe de las casas, y hay otras muchas heridas que están siendo atendidas en hospitales locales", dijo Zhuohuaxia, un portavoz del servicio provincial de emergencias de la zona. Según Zhuohuaxia, "en las calles reina el pánico y están atestadas de heridos con hemorragias en la cabeza". "El mayor problema ahora es que no tenemos tiendas de campaña, nos falta equipo médico y medicinas", agregó. Además, las carreteras que conducen al aeropuerto estan dañadas y hay problemas en las comunicaciones.

Réplicas

El seísmo se produjo a las 7.49 hora local, 1.49 hora peninsular española, a una profundidad de 10 kilómetros en la región tibetana de Yushu, según el Servicio Geológico de EE UU. Tras el temblor principal, se registraron tres réplicas de 5,2 y 5,3 grados, informa la CNN. La zona, habitada por mayoritariamente por tibetanos, y algunos mongoles y chinos de las etnias hui -musulmanes- y hai -mayoritaria en el país-, fue una de las afectadas por el temblor de mayo de 2008. El oeste de China es sacudido con frecuencia por terremotos, aunque muchos se producen en zonas pocas pobladas.

"Era muy temprano", ha dicho un portavoz del servicio provincial de emergencias, "y la gente estaba en sus casas, pueden ser bastantes víctimas". Dos equipos de rescate ya han sido movilizados a la zona para intentar rescatar a las personas que han quedado atrapadas bajo los escombros de sus casas. Un oficial de la Policía Militar china ha indicado que alumnos de varios colegios de primaria están atrapados y hay falta de medios materiales. Muchos de los damnificados pueden estar sin techo en temperaturas cercanas a los cero grados centígrados, incluso menores en los pueblos de las montañas.

Qinghai, donde viven 5,3 millones de peronas, es una zona ligada a la etnia tibetana y utilizada en las épocas del maoísmo para enviar a disidentes y otros enemigos del régimen comunista. Hoy en día es una zona clave en el conflicto entre China y los tibetanos en el exilio, quienes también la reclaman como territorio del Tíbet. La provincia es una de las más pobres de China (su PIB supone menos del 1% del nacional), pero al mismo tiempo reviste una gran importancia estratégica, ya que en ella nacen los tres grandes ríos de Asia Oriental: el Amarillo, el Yangtsé y el Mekong. La zona afectada por el seísmo está situada a 200 kilómetros de la línea férrea de Qinghai-Tíbet, el tren más alto del mundo, una línea de transporte inaugurada en 2006 y que por el momento no se sabe si ha sido afectada.

Terremotos en 2010

China ha sido escenario de uno de los seísmos más graves de la historia, con 830.000 muertos en la ciudad de Shaanxi en 1556. En el pasado siglo, el peor fue el de Tanshan, de 8,2 en 1976. Algunas fuentes cifran los fallecidos en 242.000. Otros datos menos optimistas hablan de 700.000.

Este año está siendo especialmente trágico debido a los terremotos. A principios de 2010 un fuerte temblor de magnitud 7 dejó más de 150.000 muertos en Haití, el peor desastre de su historia, y en Chile, el 27 de febrero un terremoto de magnitud 8,8 dejó 214 muertos.