Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Chávez suspende los cortes eléctricos y destituye al ministro de Energía

Caracas vuelve a tener luz después de que el presidente declarase que "rectificar es de sabios"

Hágase la luz en Caracas, dijo Hugo Chávez, y el ministro de Energía Eléctrica de Venezuela se quedó sin cargo. El miércoles en la noche, cinco minutos antes de que se cumpliera el primer día de racionamiento de electricidad en la capital decretado por el Gobierno, el presidente venezolano revirtió la medida e informó de que había pedido la renuncia a su ministro del ramo, Ángel Rodríguez, por los errores cometidos.

"Rectificar es de sabios y después de 24 horas hemos detectado impactos no deseados (de la medida). Entonces quiero decirle al pueblo de Caracas que he ordenado suspender los cortes eléctricos", ha dicho Chávez. Y luego rodaron las cabezas: "Le he pedido la renuncia al ministro de Energía Eléctrica, Ángel Rodríguez. Ya conversé con él, lo ha tomado como un soldado, de la mejor manera".

El anuncio no se transmitió en director por radio y televisión, como suele ocurrir cuando el presidente desea comunicar -aún durante horas de discurso- un mensaje que considera vital. Esta vez lo hizo con su voz en off y una foto fija, a través un contacto telefónico con el programa de opinión de La Hojilla, que transmite la estatal Venezolana de Televisión.

El presidente-comandante, sin embargo, no dio luces acerca de quién será el nuevo ministro. Sólo reconoció el "error" de los otros: "No es culpa de Chávez", afirmó, sino de la "cuarta república (los gobiernos anteriores)", aunque horas antes había pedido al pueblo "aceptar" los cortes porque "son necesarios para evitar un caos".

Pero el caos fue inevitable. El miércoles Caracas se encendía y se apagaba con la intermitencia de un árbol de navidad. Los semáforos no funcionaban. Los ciudadanos no sabían a qué hora le correspondía quedarse sin electricidad. Los hospitales y las escuelas, que supuestamente no serían afectados por el racionamiento, se quedaron a oscuras. Un grupo de pacientes renales que recibían el tratamiento de hemodiálisis cuando llegó el apagón salió a la calle a protestar, algunos en sus sillas de ruedas. Las cacerolas se escucharon hasta en Miraflores, el Palacio de Gobierno; el ruido venía de las "zonas ricas de Caracas", dijo Chávez.

Pocos lograron entender el cuadro que distribuyó el Gobierno la noche anterior para explicar cómo funcionaría la división de la ciudad en seis bloques, que se quedarían sin electricidad por períodos de cuatro horas, un día sí y otro no. Muchos optaron por desconectar los electrodomésticos para evitar daños, dejar velas y fósforos a mano, y esperar que el corte llegara cuando a la Corporación Eléctrica Nacional así lo decidiera.

Esta es la segunda vez en este comienzo de año que el Gobierno decide dar marcha atrás con una medida vinculada al ahorro de energía. El 2 de enero pasado el Ministerio de Energía Eléctrica comenzó a implementar un plan de racionamiento en todos los centros comerciales del país que no contaran con una planta eléctrica propia, que consistía en reducir su horario de apertura hasta las 7:00 de la tarde. Esto fue un golpe al entretenimiento: los cines, los teatros, algunos supermercados y gimnasios que funcionaban en centros comerciales se vieron obligados a cerrar. Después de las primeras 24 horas de experimento, el Gobierno se vio obligado a revertir también esta medida.

Los cortes de electricidad, sin embargo, sí se mantendrán como hasta ahora en el interior de Venezuela: sorpresivos, constantes hasta mayo próximo. Según el Gobierno, y a pesar de las protestas en los estados Zulia y Bolívar, el racionamiento en las provincias sí ha funcionado.