Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Chávez remodela su equipo económico en plena crisis eléctrica

El presidente venezolano fusiona las carteras de Planificación y Finanzas, nombra un nuevo ministro de Energía y aumenta un 25% el salario mínimo

En plena tormenta por la crisis eléctrica y la devaluación del bolívar, el presidente venezolano, Hugo Chávez, remodela su Gabinete. Durante su mensaje anual a la Asamblea Nacional este viernes (madrugada del sábado en España), el mandatario desveló la designación de Alí Rodríguez Araque como nuevo ministro de Energía, en sustitución del recién destituido Ángel Rodríguez por la mala gestión de los cortes eléctricos en Caracas, pero además informó de su decisión de fusionar el Ministerio de Planificación con el de Finanzas en un único departamento que será dirigido por Jorge Giordani.

El pasado miércoles por la noche, cinco minutos antes de que se cumpliera el primer día de racionamiento de electricidad en la capital decretado por el Gobierno, Chávez se vio obligado a suspender la medida e informó de que había pedido la renuncia a su ministro del ramo, Ángel Rodríguez, tras el caos desatado en Caracas por los cortes de energía.

En su discurso ante el Parlamento, de casi cinco horas, Chávez afirmó que la "sequía es la única razón" del racionamiento eléctrico que se aplica en toda Venezuela con excepción de Caracas. Y reconoció que, en el caso del plan que se implementó el miércoles en la capital, que generó confusión y descontento entre la población y diversos sectores económicos, estuvo "pésimamente ejecutada". También admitió un "manejo ineficiente" de la crisis energética que afecta al país, que la oposición achaca a la falta de inversión en infraestructuras por parte del Estado. Según las cifras oficiales, el déficit eléctrico alcanza actualmente los 1.700 megavatios y el plan de racionamiento nacional busca ahorrar unos 1.600 megavatios.

Subida del salario mínimo

Chávez anunció también a la Asamblea un aumento del 25% del salario mínimo, actualmente de 967 bolívares (371,9/224,8 dólares). La medida se aplicará en dos tramos: el primero, del 10%, el próximo 1 de marzo, y el 15% restante el 1 de septiembre.

El presidente se refirió además a la polémica devaluación de la moneda nacional decretada el pasado lunes, que instaura un nuevo esquema cambiario con dos tasas controladas, de 2,6 y 4,3 bolívares por dólar, lo que significa una devaluación de 20,9 y 100% respecto a la tasa única anterior de 2,15 bolívares. Chávez defendió la medida, que según la oposición generará más inflación, explicando que es "una devaluación revaluadora" que dará más fortaleza al bolívar.

Contra el "imperio"

La comparecencia del mandatario comenzó con un minuto de silencio por las víctimas del terremoto en Haití y, acto seguido, Chávez inició su discurso con un repaso a la política internacional centrado en sus habituales críticas contra el "imperio yanquí" y el capitalismo. La raza humana está "en extinción" a causa de la "espantosa perversión" que constituye el capitalismo, afirmó el presidente mientras defendía el "socialismo bolivariano" como única alternativa de salvación. "Acabemos con el capitalismo y se salvará la raza humana", dijo.

Gran parte de sus ataques fueron para la actuación del Gobierno del presidente estadounidense, Barak Obama, al que volvió a calificar de "enigma" que "se había desmoronado" con el paso de los meses. "Hemos visto, nosotros sin asombro, pero buena parte del mundo con asombro, cómo EE.UU. apoyó el golpe de estado en Honduras", manifestó al aludir al derrocamiento del presidente hondureño Manuel Zelaya, el 28 de junio de 2009.

Denunció también lo que llamó "las siete puñaladas sobre América del Sur", en referencia al acuerdo entre Bogotá y Washington que permitirá a EE UU usar hasta siete bases militares en territorio colombiano, lo que constituye, en su opinión, una amenaza para Venezuela. Y volvió a acusar al "imperio", como llama a Estados Unidos, de impulsar la campaña mediática contra "los pueblos que se levantan" en el continente latinoamericano.

Como remate, Chávez saludó al nuevo nuncio apostólico en Venezuela, Pietro Parolin, presente entre los embajadores que acudieron al hemiciclo, al que sugirió hacer un "exorcismo" en la nunciatura por haber dado asilo durante dos años al opositor Nixon Moreno, acusado por la justicia venezolana de agresión a una mujer policía.