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Rusia intenta liderar una alternativa al dominio económico de EE UU

Las cuatro grandes economías emergentes -Brasil, India, China y Rusia- piden más voz en las organizaciones financieras multilaterales

Rusia dio este martes nuevos pasos para articular alternativas políticas, económicas y de seguridad al dominio de EE UU y su moneda en el mundo. Con distintos matices e intensidad, la estrategia de Moscú se plasmó en dos cumbres que se celebraron consecutivamente en Yekaterinburgo. La primera fue la cita anual de jefes de Estado de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), formada por Rusia, China y cuatro países postsoviéticos de Asia Central (Kazajistán, Uzbekistán, Tayikistán y Kirguizistán), y la segunda, la inauguración del club de los líderes de los Estados emergentes organizados en el BRIC (Brasil, Rusia, India y China).

El presidente ruso, Dmitri Medvédev, calificó de "acontecimiento histórico" su reunión con el primer ministro indio, Manmohan Singh, y los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y el chino Hu Jintao. Las siglas BRIC, utilizadas por primera vez en 2001 por un analista de Goldman Sachs, definen ahora un conjunto con realidades políticas diversas y amplias posibilidades económicas, que agrupa un 25% del territorio y un 40% de la población mundial. Los líderes de BRIC, que ya tuvieron un encuentro informal en 2008 durante la cumbre del G-8 en Japón, esbozaron este martes respuestas a la crisis económica mundial y, en sus conclusiones, abordaron una amplia temática, desde la nueva arquitectura financiera al uso del biocombustible y la lucha contra el terrorismo.

Los BRIC se pronunciaron por incrementar su papel en las instituciones financieras internacionales y modificar el procedimiento de elección de sus directivos. Insistieron además en la reforma de la ONU para dar más peso a India y Brasil y en la creación de un sistema de divisas estable, previsible y diferenciado. Decidieron además colaborar en el terreno energético, incluido el análisis del uso del biocombustible, y dialogar sobre la lucha contra el cambio climático. También exhortaron a diferenciar entre las responsabilidades de los países desarrollados y las de los países en desarrollo.

Los BRIC seguirán coordinándose en el futuro, lo que será responsabilidad de sus ministerios de Exteriores e involucrará a sus departamentos económicos y financieros. "Nuestra cumbre inicial ha justificado las expectativas", dijo Medvédev, para quien la reunión resultó "seria, detallada" y "con una orientación práctica hacia la búsqueda de soluciones para los problemas más actuales de la modernidad". "Nuestro fin es reforzar los principios colectivos y legales de la vida internacional" y hacer que sean "más justos" los mecanismos de toma de decisiones" en temas internacionales, económicos, de política exterior y seguridad. "La cumbre del BRIC debe crear condiciones para la formación más justa de un medio favorable que permita resolver tareas actuales de envergadura mundial", sin olvidar las tareas nacionales, afirmó.

Una alternativa al dólar

En la rueda de prensa que siguió a la cumbre de la OCS, Medvédev afirmó que el dólar norteamericano "no cumple con sus funciones" como primera moneda de reserva mundial, y señaló que la aparición de "nuevas monedas de reserva" es un proceso largo, pero inevitable.

Aparte del dólar y el euro, "en el mundo prácticamente no existen otros instrumentos financieros", dijo y reiteró el deseo de que el rublo pueda llegar a realizar la función de divisa de reserva. Sin embargo, también se refirió a una posible unidad contable en el marco de la OCS inspirada en la experiencia europea anterior al euro, el ECU, que Medvédev calificó de "un instrumento bastante interesante".

"Podríamos colocar una parte de nuestras reservas no solo en bonos del Tesoro norteamericano y europeos, sino también por ejemplo en instrumentos financieros emitidos por nuestros socios del BRIC", propuso Arkadi Dvorkovich, principal asesor económico del Kremlin. El funcionario agregó no obstante que "nadie quiere hundir el dólar ni tiene esos objetivos, nosotros incluidos". "Hay que avanzar con la máxima precaución en estos temas", agregó.

Por su parte, China, el mayor poseedor de divisas norteamericanas del mundo, prometió una contribución de 10.000 millones de dólares en préstamos para ayudar a los países de la OCS a superar la crisis financiera. La situación en Afganistán y las consecuencias de las pruebas atómicas en Corea del Norte fueron debatidos por los asistentes, que incluían también a los líderes de Afganistán, Pakistán y Mongolia.