EE UU apoya la vía diplomática con Irán pero no descarta una posible acción militar

El ex presidente iraní asegura que el país está preparado para un conflicto bélico

El presidente de EE UU, George W. Bush, ha declarado hoy que "todas las opciones están sobre la mesa" con respecto a la crisis nuclear con Irán, por lo que no ha descartado una acción militar, aunque ha hecho hincapié en que su país se concentrará en buscar una solución diplomática. Hoy han concluido sin avances las consultas celebradas en Moscú sobre el programa nuclear iraní entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, más Alemania.

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Bush no ha querido negar la posibilidad de un ataque nuclear contra el régimen de Teherán, al ser preguntado hoy por los periodistas durante la ceremonia de presentación de dos nuevos miembros de su gabinete, pero ha insistido en que la prioridad ahora es la cooperación con otros países para presionar a Irán.

"Queremos resolver este tema de forma diplomática y estamos trabajando duramente para hacerlo", ha afirmado el gobernante estadounidense en la Casa Blanca. La mejor manera de hacerlo es que haya un esfuerzo unido con otros países que reconocen el peligro de que Irán tenga un arma nuclear", ha explicado.

"Por esta razón, estamos trabajando muy estrechamente con países como Francia, Alemania y el Reino Unido", ha asegurado el presidente. Bush ha afirmado que abordará el asunto de Irán en la reunión que mantendrá el jueves con el presidente de China, Hu Jintao, que ha llegado hoy a Estados Unidos.

Washington acusa al Gobierno de Teherán de querer fabricar una bomba atómica, mientras que las autoridades iraníes insisten en que su programa nuclear tiene como único objetivo generar electricidad.

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Reunión en Moscú

Las consultas sobre el controvertido programa nuclear iraní celebradas hoy en Moscú entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania han concluido sin avances, según ha declarado una fuente cercana a las conversaciones a la agencia Interfax.

Durante las consultas, agregó la fuente, "se abordó la forja de una postura consolidada de las seis partes en relación a Irán, sobre todo, a la luz de la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU del 28 de abril en la que se tratará este problema". El secretario de Estado adjunto de EE UU, Nicholas Burns, canceló en el último momento una conferencia de prensa que tenía previsto ofrecer debido "a la ausencia de resultados", según informó un diplomático norteamericano.

La reunión, que se prolongó durante tres horas, se ha celebrado a puerta cerrada a nivel de viceministros de Asuntos Exteriores de Rusia, EE UU, China, Reino Unido, Francia y Alemania. Los seis países comparten el interés en que Irán no desarrolle armas nucleares, pero difieren en lo que se refiere al derecho de Teherán a disponer de un programa nuclear con fines civiles.

Además, mientras EE UU y, en menor medida, los países europeos están dispuestos a llevar el dossier iraní al Consejo de Seguridad de la ONU, Rusia y China recelan de esta opción, que podría conllevar la adopción de sanciones. En lo que se refiere al uso de la fuerza, únicamente EE UU no la descarta, mientras Moscú y Pekín insisten en la necesidad de atenerse a la vía diplomática.

Irán, "preparado" para una guerra

En este contexto, el secretario del Consejo de la Determinación de Irán y ex presidente del país, Hashemi Rafsanyani, ha declarado hoy en Kuwait que su país está preparado para cualquier eventualidad, incluido un conflicto militar, según ha informado la agencia de noticias kuwaití KUNA.

Además, el ex presidente iraní, que realiza una visita oficial al rico emirato, ha afirmado que su país no se prepara para lanzar atentados suicidas contra intereses occidentales en respuesta a un eventual ataque a las instalaciones nucleares de su país. Rafsanyani se ha mostrado convencido de que Irán no será objetivo de un ataque y justificó su confianza en el hecho de que "EE UU fue expulsado de Irán en 1979 (con la Revolución Islámica) gracias a la ayuda popular y de las mezquitas".

Las declaraciones de Rafsanyani, uno de los clérigos más influyentes de Irán, coinciden con las del presidente del país, Mahmud Ahmadineyad, quien hoy ha advertido de que su país "cortará las manos a quienes piensen agredir" a la República Islámica.

Irán tiene hasta el 28 de abril para acceder a las demandas de la comunidad internacional, ya que en esa fecha el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) informará al Consejo de Seguridad de la ONU sobre el cumplimiento por Teherán de sus obligaciones internacionales.

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