Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CATÁSTROFE EN ASIA

La cifra de muertos por el maremoto en Asia se eleva a más de 80.000

Las agencias internacionales advierten del grave riesgo de epidemias si no se abastece a la población agua potable de inmediato

El muro de agua que el pasado domingo arrasó la costa de siete países asiáticos causó la muerte a más de 80.000 personas, según las últimas estimaciones oficiales. Pero sólo en la ciudad indonesia de Meulaboh, la más cercana al epicentro del maremoto y hasta ahora aislada, la cifra de fallecidos puede pasar de 3.400 a 40.000 según avancen las tareas de rescate. El mar devuelve cadáveres ennegrecidos, mientras las autoridades y las ONG tratan de evitar que las epidemias aumenten el número de víctimas entre la población afectada, que no tiene acceso a agua potable. Además, decenas de miles de personas siguen desaparecidas, entre ellos miles de turistas occidentales. El Gobierno español ha admitido que carece de noticias sobre "cierto número" de españoles que se encontraban en Indonesia.

Meulaboh está en la costa oeste de Indonesia, a tan solo 150 kilómetros del epicentro del maremoto de intensidad 9 en la escala de Richter que arrasó el golfo de Bengala el pasado domingo. El Ejército, que no ha logrado llegar hasta esa ciudad hasta hoy, ha descubierto que el 80% de los edificios estaba destruido. Hasta el momento han contado 3.400 cadáveres, pero el número de víctimas mortales podría ser diez veces mayor.

El Gobierno de Indonesia cifra en 45.268 los muertos por el maremoto sólo en el norte de la isla de Sumatra; un responsable de Naciones Unidas ha estimado que en todo el país pueden haber muerto entre 50.000 y 80.000 personas. Al otro lado del Golfo, en Sri Lanka, han fallecido 22.493 personas —entre ellas, un centenar de extranjeros y los 1.500 pasajeros de un tren al que se comieron las aguas— y otras 20.000 han resultado heridas.

India suma 10.850 fallecidos y busca a 30.000 personas ilocalizables en un archipiélago próximo al epicentro. La mitad de la isla de Car Nicobar ha desaparecido. Algo más al norte, en Bangladesh se tiene noticia de al menos dos personas muertas, un padre y su hijo que viajaban en un barco turística; hoy, en una ciudad del sur del país se ha registrado una de las réplicas más fuertes hasta el momento: 7,36 grados. En la vecina Myanmar (la antigua Birmania) se han localizado 90 cadáveres, aunque las organizaciones humanitarias temen que el balance se eleve "mucho más", puesto que hay por lo menos 17 pueblos destruidos.

El Ministerio del Interior de Tailandia habla de 1.829 fallecidos, la tercera parte de ellos extranjeros, y 5.288 desaparecidos. En Malaisia hay al menos 65 víctimas mortales y 83 heridos. El archipiélago de las Maldivas también ha sufrido el desgarro del maremoto: ha habido 65 muertos por las olas gigantes. El movimiento tectónico se ha hecho notar incluso en el este de África: 40 pescadores muertos y 60 desaparecidos en Somalia, diez muertos en Tanzania y uno en Kenia.

Enfermedades

A la gravedad del seísmo y las posteriores olas gigantes se añade ahora el temor a las enfermedades por la acumulación de cadáveres y la escasez de agua potable. De hecho, Unicef ha lanzado hoy una llamada de socorro a la comunidad internacional para que se envíe de forma inmediata reservas de agua para satisfacer las necesidades de la población afectada. "Sin una operación inmediata y a gran escala para abastecer de agua potable a la población afectada por el enorme maremoto del domingo, millones de personas corren grave riesgo de contraer enfermedades transmitidas por el agua", dice el organismo de Naciones Unidas en un comunicado.

Confrontada a "una catástrofe sin precedentes" a causa del número de países afectados, la ONU se esfuerza junto a la Cruz Roja por coordinar las ayudas internacionales. En este sentido, la vicecoordinadora para la ayuda de emergencia, Yvette Stevens, ha informado de que el organismo solicitará aportaciones que superarán los 1.600 millones de dólares reclamados para la reconstrucción de Irak. Según Stevens, se trata de la operación humanitaria "más costosa de la historia". Al margen de los muertos, desaparecidos y heridos, la Cruz Roja afirma que "hay un millón de personas desplazadas en Sri Lanka, otras 29.000 en Tailandia y un millar en India".

Por su parte, la Unión Europea ha destinado tres millones de euros para las víctimas. El dinero irá destinado a cubrir las necesidades iniciales y vitales, aunque los Veinticinco ya han anunciado que aportarán más fondos cuando se conozca con más detalle el alcance real de las necesidades. Por otra parte, el Reino Unido ha enviado varios equipos de ayuda a Tailandia y a Sri Lanka. También se han abierto líneas telefónicas para resolver dudas de familiares y amigos de posibles turistas en la zona y el Papa, Juan Pablo II, ha pedido a la comunidad internacional que se movilice para llevar ayuda a los lugares afectados.

Bush anuncia un grupo internacional de ayuda

El presidente de EE UU, George W. Bush, ha anunciado desde su rancho de Tejas la creación de un grupo internacional de auxilio, formado en un primer momento por EE UU, India, Australia y Japón, para coordinar las labores de ayuda a los afectados por el maremoto. El secretario de EStado, Colin Powell, se ha entrevistado con sus homólogos de India, Australia y Japón, para la puesta en marcha de este grupo, al que el presidente espera se unan otras naciones. "Sobre la base de estas conversaciones, hemos establecido un grupo regional para ayudar a la coordinación de las labores de ayuda. El grupo estará dirigido por el número tres del Departamento de EStado, Mark Grossman, va a dirigir el grupo de trabajo americano para coordinar a las distintas agencias humanitarias locales. Además, Bush ha anunciado que su país destinará 35 millones de dólares de ayuda para los afectados, precisando que "sólo es el principio". También se enviará material.

Más información