Cartas al director

Ríos y piscifactorías

Ríos y piscifactorías. Hemos leído con asombro la carta del señor Torrent titulada Las truchas no aman la tónica, publicada en EL PAIS, de fecha 28 de enero de 1984.Para empezar línea por línea un comentario a la misma, le diremos que no se hace necesario, para los miembros de esta asociación, que el señor Torrent se nos presente dedicado a la apacible tarea de criar truchas desde hace "casi 20 años", porque, por desgracia, sobradamente le conocemos por sus obras. Las aguas cristalinas, y no sólo las del río Cifuentes, de Guadalajara, de las que tan líricamente habla, también le conocen, pues han visto su seno despoblado de truchas seculares, consecuencia lógica de los innumerables y mal instalados establecimientos de piscicultura que posee en la Alcarria. Para los lectores que no lo sepan, diremos que las truchas criadas en piscifactorías representan una amenaza para las naturales del río, por causa de las muchas enfermedades que aquéllas pueden traspasar gratuitamente a éstas. Además, cosa ya probada, todos los ríos con piscifactorías en su cauce del tipo que comentamos se despueblan de truchas naturales, debido a que producen una gran cantidad de sustancia, la feromona territorial, la cual las hace huir del lugar.