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Calabacines en vinagre

¿Tus amigos son veganos radicales y sufres en silencio tu afición a los boquerones en vinagre? ¿Matarías por comerlos pero perteneces a una oscura secta hinduísta que los prohíbe? No te preocupes porque en este chiringuito tenemos soluciones para esa clase de problemas tan habituales en el mundo moderno.

Aunque el poderoso sabor de los pececillos nada tiene que ver con el del calabacín, la receta que propongo hoy recuerda de alguna manera a la popular tapa, y podría llegar a sustituirla en caso de necesidad. El proceso de cocinado se parece un poco, y el acompañamiento de ajo, vinagre y aceite es idéntico. De verdad que es sorprendente el partido que saca a una verdura tan sosa por naturaleza, por no hablar de lo cómodo que resulta tenerlos en la nevera y servirlos cuando apetece como acompañamiento o aperitivo.

Los calabacines en vinagre provienen de Italia, donde se llaman concia de zucchine. Es una receta de origen judío, lo que viene a confirmar que El Comidista, EL PAÍS y Prisa forman parte de una contubernio sionista mundial tal como destapaba alguna mente lúcida en los comentarios a la 'caponata ebraica' del otro día. Menuda faena me han hecho al descubrirme, con lo bien que me ganaba la vida como agente secreto del comando culinario del Mosad...

Dificultad: Para cabezas huecas.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 750 gr. de calabacines
  • 2 dientes de ajo
  • 1 manojo de albahaca fresca
  • 1 manojo de perejil
  • 1 cucharada de orégano seco (opcional)
  • 4 cucharadas de vinagre blanco de calidad
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida

Instrucciones

1.
Cortar los calabacines en diagonal, intentando sacar rodajas finas y largas. Salarlas y dejarlas sobre un escurridor una hora para que pierdan líquido.
2.
Secar los calabacines con un trapo o papel de cocina. Freírlos en abundante aceite de oliva hasta que estén bien dorados. Sacarlos y dejarlos reposar sobre más papel para que pierdan el exceso de grasa. Probarlos, y si están sosos, salarlos ligeramente. Pimentarlos.
3.
Disponer una capa de calabacines fritos en una fuente o tupper. Poner encima unos pocos trocitos de ajo picado en grande para que al comerlo se pueda retirar. Repartir albahaca, perejil y orégano, si se quiere, por encima. Cubrir con otra capa de calabacines y repetir el proceso.
4.
Mojar con el vinagre. Terminar cubriendo de aceite y dejar reposar en la nevera un mínimo de 12 horas.

Sobre la firma

Mikel López Iturriaga
Director de El Comidista, web gastronómica en la que publica artículos, recetas y vídeos desde 2010. Ha trabajado como periodista en EL PAÍS, Ya.com o ADN y colaborado en programas de radio como 'Hoy por hoy' (Cadena Ser), 'Las tardes de RNE' y 'Gente despierta'. En televisión presentó programas como El Comidista TV (laSexta) o Banana split (La 2).

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