Malos tiempos para la crítica

El fin de la crítica es impulsar las cocinas, alimentando el debate y la reflexión que llevan al crecimiento o, llegado el momento que atravesamos, a la supervivencia

Dos jueces durante una exhibición de pastelería británica en Londres, en 1961.
Dos jueces durante una exhibición de pastelería británica en Londres, en 1961.Mirrorpix / Getty Images

Nunca he visto dos críticos que reaccionen y escriban igual sobre el mismo plato, ni siquiera cuando lo comieron al mismo tiempo y en mesa compartida; hay una forma de entender la crítica por cada profesional que la practica. Cuando las emociones entran en juego para aliarse con algunos de los factores que las condicionan, como filias, fobias y otros trasuntos referenciales, nos embarcamos en el universo de lo subjetivo. De hecho, administramos un parque de atracciones consagrado a la parcialidad y cada quien construye el suyo propio. El trabajo del crítico no es la descripción del plato sino ...

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