La crisis del coronavirus

Ayuso inaugura el hospital Isabel Zendal “para toda España” y Casado pregunta por unos quirófanos que no existen

Los primeros pacientes del centro de emergencias Isabel Zendal no llegarán hasta después del puente de diciembre

El recorrido, privado. Solo Telemadrid ha acompañado a la presidenta Isabel Díaz Ayuso y al resto de la comitiva política en el paseo por el Isabel Zendal, un centro de emergencias que se inauguró este martes por la mañana sin pacientes, sin sanitarios y sin terminar. Fuera, un centenar de profesionales de la sanidad levantaban carteles y la voz —“Esto no es un hospital, es un decorado”—, otra decena aplaudía sosteniendo una bandera de España. Dentro, Pablo Casado preguntaba por unos quirófanos que no existen. Y el acto de inauguración ocurría en una sala a la que no entraron los periodistas pero sí las cámaras.

Los interrogantes con los que el nuevo centro ha llegado a su apertura no han terminado de cerrarse. El importe final de un complejo que ha duplicado sus dimensiones durante la construcción también ha doblado el precio, pero no hay cifra exacta sino aproximada: más de 100 millones de euros. Aunque “se sabe perfectamente”, ha especificado Alejo Miranda, responsable de Infraestructuras Hospitalarias. También él es quien ha respondido al presidente del PP cuando preguntó por unos módulos quirúrgicos con los que el Zendal no cuenta: “Hay salas de procedimientos, que es lo que ahora llamamos sala de curas”.

Mientras obreros y operarios aparecían y desaparecían entre las avenidas del centro moviendo material y terminando las zonas inacabadas, Ayuso decía en la inauguración que este es “un hospital para España”, que será “un pulmón asistencial” frente a emergencias y una ”bomba de oxígeno para los profesionales”. Una plantilla de 83.294 personas exhaustas tras nueve meses de pandemia de las que 106 son, por el momento, con las que cuenta el Ejecutivo madrileño para la puesta en marcha.

Previsiblemente, eso ocurrirá la semana que viene. Ese centenar de profesionales llegará esta semana. “Y la que viene, recibirá a sus primeros pacientes”, ha dicho el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, en una rueda de prensa posterior a la inauguración, en la que ha estado junto a Miranda y Fernando Prados, coordinador general del Isabel Zendal, y que también lo fue del hospital de campaña de Ifema. No se ha especificado cuáles ni cuántos ni desde qué hospitales serán trasladados los enfermos tras el puente de diciembre.

Sí se ha apuntado el cómo. Ruiz Escudero ha cifrado en “140-150” enfermos los que ingresan a diario por Urgencias en los centros de la región: “De ahí se irán derivando”. Prados ha añadido algo más: “A través del Summa 112 se irá trasladando a los pacientes que van a ingresar en esos hospitales, para liberar esas zonas, además de un hospital de apoyo este es un hospital monográfico y va a tener personal familiarizado con este tipo de pacientes”.

Esta semana, ha contado Prados, pondrán en marcha “el plan de acogida”, unos días para que los especialistas conozcan el espacio, los circuitos propios y los de los pacientes y el sistema. “Según la necesidad de traslado, de la especialidad y de los perfiles, los profesionales que tendremos serán cambiantes”, ha dicho. De los 116 que lo harán en inicio se desconoce de qué categorías ni de qué centros llegarán, también si se ampliará ese número, porque para el primer módulo de camas de los tres que tiene, el que ha abierto hoy, la Consejería cifró como necesarios 669.

La idea del Ejecutivo regional, para el momento epidemiológico actual, es ir poco a poco y, “en el caso de que se produzcan más casos de covid, una tercera ola”, el Isabel Zendal vaya recogiendo los pacientes de coronavirus y liberar a los hospitales de esa parte de la asistencia: “Poder tener bien diferenciada la asistencia covid y no covid”, ha dicho Ruiz Escudero. Y ha matizado: “Hasta donde se pueda, claro”. Se refería al número máximo de camas que podría albergar el Zendal, 1.056, entre las que hay 16 de UCI y 32 de cuidados intermedios. Con los picos máximos de ambas olas, este centro de emergencias no tendría capacidad para ingresarlos a todos: en la primera ola de la pandemia se llegó a más de 1.500 críticos en las unidades de cuidados intensivos y más de 15.000 en hospitalización, la segunda acumuló 3.328 en agudos y 505 en UCI entre finales de septiembre y principios de octubre.

Protestas sanitarias, discrepancias de los expertos y oposición ausente

Cuestiones como la sobrecarga que ya soportan los equipos de los hospitales públicos, la precariedad laboral que arrastran desde hace años o el estado de algunos de esos centros —edificios obsoletos, algunos con muchas deficiencias y otros con áreas cerradas al completo, incluyendo unidades de cuidados intensivos— son algunas de las razones que han hecho que sanitarios y sindicatos protesten desde el día que Díaz Ayuso anunció la creación de un “hospital de pandemias”.

Este martes, un centenar de personas se manifestaban a las puertas del Isabel Zendal durante la inauguración del centro, convocados por la Asociación Madrileña de Enfermería (AME), Juntas por la Pública, Summat y el sindicato Movimiento Asambleario de Trabajadoras y Trabajadores de la Salud (MATS). Pedían que la Comunidad de Madrid utilice las camas cerradas en otros hospitales y denunciaban el “negocio de la salud”.

Eduardo Fernández, enfermero de UCI en el Infanta Sofía y miembro de MATS, aludía “a la UCI cerrada” de su centro y a las “tres o cuatro camas de críticos” que se habilitarán previsiblemente en el nuevo centro “para las que todavía no tienen personal”. Una fisioterapeuta del Gregorio Marañón lamentaba la situación en la que están otros hospitales: “No me he presentado voluntaria, sí presenté una carta pidiendo que paralizaran esto”. Alda Recas, presidenta de AME, explica que su protesta viene derivada “de la falta de planificación”: “En momentos de pandemia, la evidencia científica dice que hay que abrir anexos a hospitales para derivar pacientes leves y si se encuentran mal puedan llegar rápido al hospital principal, no esto, esto no es lo que necesita Madrid en la segunda ola de la pandemia”.

La movilización se mantuvo el tiempo que duró la visita oficial, a la que asistieron la secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón; el presidente de la Asamblea, Juan Trinidad; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y el presidente del PP, Pablo Casado —que mantuvieron una conversación cazada por un micrófono en la que Almeida, molesto con las preguntas de los periodistas, se dirigía al presidente de los populares: “Pablo, no hay una pregunta con buena intención”—; y la líder regional de Vox, Rocío Monasterio.

De la oposición, solo Pablo Perpinyà, portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Isabel Serra, la de Podemos, y Vanessa Lillo, diputada de Izquierda Unida, han acudido al Zendal. Aunque no lo hicieron con la comitiva oficial sino desde el otro lado de la calle, en la protesta frente al centro. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, declinó la invitación que recibió de Díaz Ayuso por motivos de agenda. El Gobierno central “ni entra ni sale” en cómo cada comunidad autónoma usa sus recursos sanitarios, ha dicho su portavoz, María Jesús Montero, sobre la inauguración del Isabel Zendal, según recoge EFE.

El portavoz socialista de la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo, ha señalado que la construcción del Hospital Enfermera Isabel Zendal ”no obedece a ninguna planificación sanitaria”. Y José Cepeda, portavoz adjunto de ese mismo partido, aludía a la falta de recursos en otras áreas más urgentes, “como la atención primaria”. Esa, una de las áreas más precarizadas del sistema sanitario madrileño, debía ser la que frenara la segunda ola de covid, junto a los equipos de Salud Pública. Fue inviable debido a los recursos con los que contaban. Ahora, de cara a una tercera ola, la Comunidad evita responder de forma concreta a la pregunta de si reforzarán esa plantilla.

Conversación entre el alcalde de Madrid Martínez Almeida y el presidente de los populares Pablo Casado durante la inauguración del Isabel Zendal.

El nuevo recinto hospitalario, de 80.000 metros cuadrados, se activará la semana que viene con los primeros pacientes, albergará una base operativa del Summa 112, el Laboratorio Regional de Salud Pública, el Centro de Coordinación de Crisis Sanitarias y el almacén centralizado del Servicio Madrileño de Salud (Sermas). Después, su futuro es incierto. “Según vayan surgiendo las necesidades”, sintetizó el consejero de Sanidad.

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