La crisis del coronavirus

El hospital de Vallecas ya opera al 175% de su capacidad en UCI

Los profesionales hablan de “precolapso” y aseguran que muchos están ya dedicados por entero a covid “dejando de lado su especialidad y a pacientes que pueden tener patologías tan o más graves y limitantes”

El hospital Infanta Leonor, el pasado 19 de abril.
El hospital Infanta Leonor, el pasado 19 de abril.OSCAR DEL POZO / AFP

La semana pasada volvió a salir llorando del hospital. Cuando lo cuenta, Míriam Marcos, enfermera en el hospital Virgen de la Torre, en el distrito madrileño de Villa de Vallecas, recuerda los meses de marzo y abril y no logra entender cómo puede estar volviendo a ocurrir. Un total de 402 facultativos de todas las especialidades de ese centro y del hospital al que está adherido, el Infanta Leonor, firmaron una carta el pasado 16 de septiembre que enviaron al consejero de Sanidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero. Hablan de “precolapso”.

Como esta enfermera, el texto también se refiere a la primavera y a cómo, entonces, “el hospital llegó a tener una ocupación del 202% solo de pacientes afectos de coronavirus, sin tener en cuenta otras patologías”. El centro se convirtió en el hospital de Madrid con mayor presión de pacientes ingresados por covid respecto al número de camas ―tienen 361 de las que 92 pertenecen al Virgen de la Torre, dedicado a paliativos y pacientes no subsidiarios de necesitar UCI―, siendo el que menor número de plazas de UCI puede ofrecer en relación con los pacientes que tenían ingresados. Aquello provocó “la suspensión de todo tipo de actividad quirúrgica incluida la urgente (solo se mantuvo la emergente) y derivando en la dedicación de médicos de todas las especialidades al manejo de pacientes covid-19”.

En el momento en el que enviaron la carta su ocupación era de un 54% por pacientes covid en agudos y del 100% en sus unidades de críticos. En ella, alertaban de un rápido aumento. Este lunes estaban al 57,8% en agudos —tienen 361 camas de las que 92 corresponden al Virgen de la Torre— y al 175% en la UCI, con 14 pacientes ingresados en sus unidades de críticos y el resto de las que han sido habilitadas para tratar a estos enfermos graves sobre un espacio habitual de ocho camas. ¿La razón? La alta incidencia del virus en la zona que cubren, 305.262 personas en Puente de Vallecas, el distrito madrileño con más contagios. En los últimos 14 días ahí se han notificado 2.914 casos y tienen una incidencia acumulada de 1.240,76, la más alta de Madrid. Es una de las zonas básicas de salud que desde este lunes están sometidas a las nuevas restricciones que la presidenta Isabel Díaz Ayuso anunció el viernes y que ha puesto en pie a vecinos y sanitarios.

La zona con más incidencia de España

El viernes por la noche en la Puerta del Sol y este domingo frente a la Asamblea de Madrid miles de vecinos de los ocho municipios afectados protestaron por unas medidas que consideran “ineficaces y discriminatorias”, unos adjetivos que también usan sanitarios y epidemiólogos, que apuntan a medidas más restrictivas y de aplicación en toda la región y vuelven a insistir en que, sin un refuerzo de atención primaria y salud pública, no se conseguirá frenar la pandemia.

Mientras la población de ese distrito salía la mañana de este domingo a reclamar inversión en sus áreas “y no segregación”, Marcos terminaba un turno de noche en el que había dos enfermeras y dos auxiliares para 28 pacientes covid. Lo normal es que hubiera “tres enfermeras y tres auxiliares por la mañana, igual por la tarde” y dos de cada una de estas especialistas por las noches: “Pero lo que debería haber son seis y seis en cada turno. Lo que viene es inasumible”.

Mientras que en marzo, abril y mayo les llegó refuerzo al hospital, “ahora no ha venido nadie”. En el texto enviado a la consejería cuentan que ya han tenido que mover a los especialistas a atender pacientes de covid, “dejando de lado su especialidad y a pacientes que pueden tener patologías tan o más graves y limitantes”. Han aplazado ya intervenciones quirúrgicas programadas y aseguran que esta actividad “se resentirá aún más. También la atención a los pacientes con patologías crónicas, que en su mayoría se llevan a cabo en el área asistencial ambulatoria, quedará mermada o anulada”.

Soluciones: recursos humanos y redistribución de pacientes

“¿Cómo puedes cuidar a los pacientes así? ¿Cómo vas a dar una asistencia de calidad en estas condiciones? Lo quieres hacer lo mejor posible pero es imposible”, se pregunta Marcos. La presión hospitalaria de este centro no es la del resto de Madrid, que hace mella en los hospitales de forma asimétrica, un hecho que también se subraya en el documento: “El principio de justicia insiste en la necesidad de que todos los pacientes tengan igualdad de oportunidades de acceso a la asistencia”.

Los especialistas que firman la carta, el 87,3% de la plantilla, piden “redistribución de pacientes” entre los hospitales madrileños —“es prioritario y exigible para maximizar el bien común”—, y un “adecuado funcionamiento del corredor UCI”, una medida que se puso en marcha en marzo a través de un grupo de WhatsApp en el que estaban los jefes de servicio de Medicina Intensiva de todos los hospitales madrileños y la Consejería de Sanidad. Durante los momentos más duros de la pandemia, para intentar no dejar fuera de una UCI a ningún paciente que la necesitara, se derivaban estos enfermos al centro que en ese momento tuviese más capacidad para atenderlo.

Sergio Fernández, delegado de CC OO en el Infanta Leonor, recuerda que llevan meses denunciando la situación. Por un lado, la ineficacia no solo del corredor de UCI, sino del traslado de pacientes en las plantas: “Según la gerencia se ha solicitado ese traslado pero no se lo conceden y nadie entiende qué está pasando”. Y por otro, la falta de profesionales que sufren: “Se suman los contagiados, los que están en aislamiento por ser contactos, las vacaciones que se están respetando al máximo para que los profesionales puedan descansar, que no se consigue contratar a más gente porque se han marchado debido a las condiciones laborales indecentes que se les ofrecían, que llevamos 20 años de recortes y plantillas infradotadas y ahora una primaria que, si cabe, agoniza aún más”. El resultado, dice, “es obvio”.

Estamos ahí, en el precolapso, un sitio al que jamás deberíamos haber vuelto
Míriam Marcos, enfermera del Hospital Virgen de la Torre

Esa segunda ola, dicen otros tres profesionales del Infanta Leonor, “llega mucho antes” de lo que esperaban. El agotamiento, lamentan, sigue, y los recursos humanos de los que disponen son limitados. “Y queda un tiempo muy largo con una carga muy alta”. Lo mismo observa Joaquín, que se incorporó de sus vacaciones el pasado viernes: “Soy matrona y aunque en nuestro servicio funcionamos por autogestión, cubriendo las bajas y los problemas que pueda haber, como si fuésemos una isla, se observa claramente el aumento de pacientes. En marzo y abril sufrimos, sobre todo, por nuestras pacientes y porque no podíamos ayudar a nuestros compañeros, y ahora tememos que vuelva a ocurrir lo mismo”.

A ninguno de estos profesionales les importa la carga de trabajo o la dureza del mismo, les “duele” la falta de recursos para poder manejarlo. Míriam Marcos, la enfermera, dice que no sabe hasta dónde llegará de nuevo la situación: “Pero ya estamos ahí, en el precolapso, un sitio al que jamás deberíamos haber vuelto”.

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