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Irene Montero, sobre la amenaza de un miembro de un grupo neonazi: “Dice que me va a asesinar en mi casa”

La eurodiputada de Podemos y exministra de Igualdad, señalada por la organización terrorista 764, reconoce “rabia y miedo”, pero advierte: “Si pretenden alejarnos del espacio público, no lo van a conseguir”

Irene Montero, eurodiputada de Podemos, en la sede de la organización en Madrid. Jaime Villanueva

La eurodiputada de Podemos Irene Montero (Madrid, 38 años) ha estado en la diana de la derecha y la extrema derecha desde mucho antes de acceder al cargo de ministra de Igualdad la pasada legislatura. Acostumbrada a la crítica, a veces feroz, de los adversarios políticos y al acoso a través de las redes sociales, este domingo, 8 de Marzo, denunció haber recibido amenazas de muerte por parte de una organización neonazi considerada terrorista por el Departamento de Justicia de EE UU y el FBI. Según confirma su entorno, se trata del grupo 764, fundado en Texas e influenciado también por doctrinas satánicas. “Si lo que pretenden con esa violencia política es alejarnos del espacio público, no lo van a conseguir”, advierte en conversación este lunes con EL PAÍS.

Pregunta. ¿Cuándo empezaron las amenazas y en qué han consistido?

Respuesta. Me lo notifican el sábado y son un conjunto de amenazas que se envían vía email a diferentes organismos e instituciones de los que no tengo el detalle y es la propia policía la que lo identifica y la que nos lo traslada.

P. ¿Qué cree que buscan estos mensajes?

R. La policía lo ha calificado como una amenaza terrorista porque el chico que se identifica como autor de los correos dice pertenecer a un grupo que es una organización neonazi considerada por el FBI y el Departamento de Justicia estadounidense como una organización terrorista, también en Canadá, y que tiene diferentes acciones de este estilo, de lobos solitarios, ejecutadas y en investigación o ya juzgadas. La amenaza es una amenaza directa de muerte. Lo que dice es que me va a asesinar en mi casa. Él lo envía a diferentes organismos y es la policía la que detecta y la que le da la mayor relevancia porque él mismo dice que forma parte de esa organización.

P. ¿Le ha dado respuesta Interior o al menos un plazo para prestarle protección?

R. Están encima y vamos a estar en contacto permanente hasta que quede claro que esta amenaza se puede dar por resuelta.

P. ¿Cómo se siente?

R. Es una situación de riesgo, sobre todo porque señala mi casa, en la que viven mis hijos y mi pareja, que representa un espacio que debería ser de mucha seguridad, y también por la propia relevancia que le da la policía. Yo a diario recibo amenazas, insultos, humillaciones por las redes sociales de un montón de personas que escondidas en sus perfiles de Twitter o de Facebook o de Instagram me dicen de todo. Y algunas están en los comentarios a mis publicaciones y otras me las mandan por privado, pero esto es un paso más. Cuando tú estás todo el día generando odio y normalizando esa violencia política y pagando, como hace el PP a Vito Quiles, para que acose a mujeres que están ocupando el espacio público proponiendo medidas de izquierdas o feministas, como le pasa a Sarah Santaolalla o a Laura Arroyo, al final alguien da un paso más. Entonces, lo que siento es mucha rabia, aparte del miedo y la necesidad de proteger a los míos y de protegerme a mí misma, y por eso también lo he contado públicamente. Para que sepan que si lo que pretenden con esa violencia política es alejarnos del espacio público, no lo van a conseguir.

P. Usted siempre ha sido objeto de muchas críticas de las derechas. ¿Se ha planteado alguna vez dejarlo?

R. Esto es una estrategia de violencia política que nada tiene que ver con la crítica legítima en democracia; es una estrategia diseñada por los sectores más reaccionarios para expulsar a las mujeres feministas que hacen política del espacio público. Precisamente por eso no me planteo abandonar. Todo lo contrario, tenemos que organizarnos, defendernos juntas y demostrarles que su violencia política no es eficaz, porque cuanto más eficaz sea, más la van a usar para expulsarnos y quedarse solo ellos.

P. ¿Cree que esta estrategia de persecución contra las mujeres que están en primera línea va a más?

R. Está yendo a más porque ellos necesitan que vaya más. Ayer [este domingo] fue 8-M y había miles de mujeres en las calles. Todo el terror que vemos con estos superricos que están imponiendo la guerra para ganar más dinero, para controlar el petróleo, los recursos naturales, el modelo en el que tienen una propuesta alternativa del mundo y de la sociedad es el feminismo. Las principales victorias democráticas que estamos consiguiendo en los últimos años, incluso en medio de una ola reaccionaria bestial con Trump, con Netanyahu, con dos años de genocidio, somos las mujeres quienes las estamos consiguiendo, como aprobar la definición de consentimiento el otro día del Parlamento Europeo o como la regularización que ha tenido al frente de ese proceso a mujeres migrantes, además del antirracismo y el feminismo. Entonces, claro que necesitan elevar el nivel de violencia, porque cuanta más violencia ejerzan, más posibilidades tienen de que sea exitosa. Y más cuando están llevándonos a un mundo en el que ya no hay normas y se pueden imponer por la fuerza bruta las bombas y el secuestro de un presidente y una invasión ilegal y aquí no pasa nada.

P. El barómetro de Fad Juventud señalaba hace unas semanas que más de la mitad de los varones de 15 a 29 años ve el feminismo como una herramienta de manipulación política. ¿Qué se ha hecho mal?

R. Eso lo piensan porque es exactamente lo que escuchan todos los días en las radios, en las televisiones, en los virales de TikTok y los canales de influencia por redes sociales que están a sueldo de PP y Vox. Lo extraño es que no todos piensen así. Ellos tienen una estrategia por la cual, desde hace años, desde los dueños de los grandes medios de comunicación hasta los youtubers financiados por la derecha y la extrema derecha, todo el rato dicen que ser de izquierdas y ser feminista está mal y es un problema y que hacer ruido está mal y, sin embargo, el fascismo está completamente normalizado. Se puede decir alegremente en cualquier cadena de televisión de este país que la violencia no tiene género y no pasa nada; decir que una mujer trans es un hombre con pene y que no existen mujeres con penes, que eso es transfobia, está completamente normalizado y muchas veces nadie contesta. Entonces, cuando escuchan eso todos los días en los principales poderes mediáticos y por las redes sociales que son propiedad también de personajes de extrema derecha como Elon Musk, que están ganando dinero con el odio antifeminista, antitrans y anti-LGTBI, ¿cómo no va a haber chavales que piensen eso? Y aun así también hay más chavalas feministas que nunca y más chavales feministas que nunca.

P. La interrupción el sábado del monólogo feminista en Collado Villalba, ¿qué revela?

R. Lo que es el PP, un partido que siempre se ha opuesto a todos y cada uno de los derechos de las mujeres: al divorcio, al aborto, a la ley de igualdad; que está en guerra abierta contra la ley de libertad sexual. En concreto, esta mujer es del PP de Ayuso, que dice que las feministas somos unas malcriadas, que lo que necesitamos es un Día del Hombre, que lo que nos pone en peligro es el feminismo. Si la gente es libre, si se reparte la riqueza, si la gente tiene derechos garantizados, no van a votarlos, y entonces, no van a poder sostener su poder. Además, en estos tiempos están demostrando que tienen todavía un alma golpista que no respeta la democracia más que cuando les conviene y cuando ganan.

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