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Un salvadoreño experto en refugiados para verificar el diálogo entre PSOE y Junts

Francisco Galindo Velez ha trabajado para ACNUR y ha sido embajador en Colombia y Francia

Francisco Galindo Vélez, ex embajador del El Salvador en Colombia, en un acto en 2019.
Francisco Galindo Vélez, ex embajador del El Salvador en Colombia, en un acto en 2019.Gobierno Colombia

El nombre de Francisco Galindo Velez (San Salvador, 1955) era uno de los secretos mejor guardados en las cúpulas del PSOE y de Junts per Catalunya. Hasta este sábado, cuando finalmente ha trascendido que este abogado salvadoreño, con una amplia carrera diplomática centrada en los derechos humanos, será el verificador de la mesa de diálogo iniciada por ambos partidos en Ginebra y que da cumplimiento a uno de los acuerdos que permitieron a Pedro Sánchez mantenerse en La Moncloa.

Según el currículum de la página de trasparencia del Gobierno salvadoreño, el verificador aceptado por ambos partidos es licenciado en Ciencias Jurídicas y Políticas y obtuvo en 2003 un máster en Liberal Arts en la New York University. Según fuentes cercanas, no estuvo involucrado en las negociaciones de paz ni en El Salvador ni con las guerrillas colombianas, donde estuvo en dos etapas entre 2009 y 2019, durante los Gobiernos de Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén.

Que sea un desconocido para el gran público español también es hasta cierto punto buscado. Según las definiciones del derecho internacional y la mediación de conflictos, cada papel dentro de esos procesos tiene cierto nivel de visibilidad y reconocimiento deseados. El del mediador, no es el caso, es que sea una persona conocida y de cierto prestigio, que al actuar como parte tenga influencia. La del verificador, que es la que se ha encargado a Galindo Velez, pasa más por una presencia más discreta y de facilitación. Otra cosa es que se pueda objetar si su perfil, vinculado a los derechos humanos y a los refugiados, sea el más adecuado para lidiar con un conflicto de soberanías en el seno de Europa.

Está conectado con Naciones Unidas y con las organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos humanos de Ginebra, una ciudad a la que regresó con la llegada de Bukele al poder en El Salvador. Galindo Velez ha sido embajador de su país en Bogotá y en París (2010-2015), pero el mayor peso de su carrera ha estado como representante para el Alto Comisionado de Las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) en Francia, Colombia, México y Egipto. También, entre 1987 y 2008, fue representante regional adjunto en México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Cuba y Belice. En 2005, por ejemplo, tuvo que pilotar la crisis de refugiados de la exrepública soviética de Tayikistán, gran receptora de población afgana que huía de la guerra.

Uno de los caballos de batalla del independentismo catalán es la supuesta obligación que tiene el Gobierno estatal de reconocer el derecho a la autodeterminación de los pueblos, que los tratados internacionales reservan para las excolonias. Será tal vez una de las primeras preguntas a las que tendrá que responder. En 2002, Galindo Velez se refirió así a la colisión de derechos en el marco de la atención de los refugiados, en un artículo de Principios y criterios relativos a refugiados y derechos humanos, una publicación oficial de ACNUR: “El señalamiento de una serie de derechos que no pueden suspenderse bajo ninguna circunstancia, no puede considerarse que se hizo para establecer una jerarquía entre los derechos humanos, sino para responder de la manera más realista posible a las cotidianas realidades de este mundo, y lograr, por lo menos, la obligación de respetar estos derechos en toda circunstancia”.

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