Un succionador de clítoris sostenible, una azada para la tierra o un coche 100% eléctrico: los premios del diseño industrial fomentan el respeto ambiental

La Asociación de Diseño Industrial ADI-FAD galardona 172 productos que se pueden ver en la exposición ‘El Mejor Diseño del Año’, en Barcelona

Proyecto Ambrosia de lampara de techo con forma de línea de luz ampliable, galardonado con el Delta de Oro de los Premios ADI. Cortesía: ADI-FAD.
Proyecto Ambrosia de lampara de techo con forma de línea de luz ampliable, galardonado con el Delta de Oro de los Premios ADI. Cortesía: ADI-FAD.Marcal Vaquer

Una azada para trabajar la tierra; un succionador de clítoris o un coche 100% eléctrico son algunos de los productos distinguidos este miércoles en Barcelona con un Delta de Oro de los Premios ADI, otorgados por la Asociación del Diseño Industrial ADI-FAD. Los criterios del jurado han considerado el uso de materiales tradicionales, herramientas para la vida contemporánea y el respeto por el medioambiente, así como proyectos de economía circular y de carácter social. Los galardones, que aglutinan los principales reconocimientos en el ámbito del diseño industrial y de producto de España, han seleccionado en distintas categorías 172 productos que también forman parte de la exposición El Mejor Diseño del Año, la muestra que organiza Fomento de las Artes y el Diseño (FAD) hasta el 28 de agosto en el Museo del Diseño de Barcelona.

“La selección de este año es un claro ejemplo de cómo la industria es la clave para hacer que la sostenibilidad, la diversidad y la belleza sean accesibles para todas las personas”, ha expuesto Salvi Plaja, presidente de ADI-FAD. Entre los distintos tipos de galardones, la organización ha entregado los Premios Delta, que en su 41ª edición ha distinguido 146 proyectos. Algunas de las nueve secciones que destacan en este premio corresponden al área de los comestibles, los equipamientos (exteriores e interiores), los dispositivos digitales o aquellos destinados al cuerpo.

Detalle de Mambo, el succionador de clítoris galardonado con un Delta de Oro de los Premios ADI. Cortesía: ADI-FAD
Detalle de Mambo, el succionador de clítoris galardonado con un Delta de Oro de los Premios ADI. Cortesía: ADI-FADPepino_de_mar

Mambo (de la empresa Platanomelón), el succionador de clítoris diseñado por Andreu Carulla, ha sido uno de estos dispositivos premiados con un Delta de Oro por suponer “un objeto juguetón y táctil que replantea el placer desde una perspectiva feminista”, según las palabras del jurado. Carulla, que ha diseñado elementos tan variados como un contenedor de basura inteligente que ahora empieza a verse por las calles de Barcelona, una lámpara minimalista o una alfombra a partir de materiales reciclados, todos ellos expuestos en la mencionada muestra del Museo del Diseño, señaló hace unos días a este diario que el juguete sexual ganador, fabricado con material vegano, lo ha ayudado también a crear el sistema eléctrico de una lampara ideada por su estudio. Esto como ejemplo de lo fructífero que supone el ejercicio de la transversalidad en el mundo del diseño.

Cochecito plegable, proyecto Jane Newel galardonado con un Delta de Plata de los Premios ADI. Cortesía: ADI-FAD
Cochecito plegable, proyecto Jane Newel galardonado con un Delta de Plata de los Premios ADI. Cortesía: ADI-FAD

Los Premios Delta también han condecorado con un Delta de Plata y Delta de Opinión (escogidos por los socios del ADI-FAD) una lampara diseñada por Jordi Blasi que gradúa la intensidad de la luz mediante la rotación de un disco en la pared. Según el jurado, esta pieza ha sido galardonada, entre otros motivos, porque “busca la interacción con el usuario”. Por otro lado, la Junta de la ADI-FAD ha premiado con un Delta Trayectoria los 50 años de la empresa editora BD Barcelona Design. El objetivo ha sido reconocer un proyecto que, a lo largo de los años, “ha rehuido las tendencias” y ha mantenido “la complicidad de diseñadores, artesanos, industriales y usuarios”.

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Diseño contra el abuso sexual

Los Premios Medallas ADI, enfocados en jóvenes diseñadores que presentan un proyecto de fin de grado, máster o posgrado, ha seleccionado en su 29ª edición 12 proyectos. Entre ellos, Balisa, diseñado por Ariadna Sala, de la escuela de diseño e ingeniería Elisava, que ha recibido la Medalla ADI de Oro por haber creado un proyecto con el objetivo de visibilizar el abuso sexual infantil a través de piezas adaptadas a cada usuario que combinan historias de experiencias reales con las de profesionales. El proyecto, que ha contado con la colaboración de víctimas adultas de abuso sexual y de psicólogos especializados, ofrece una serie de piezas, a la manera de un tótem, que buscan promover la comunicación en el proceso terapéutico, así como contribuir a la gestión emocional autónoma posterior a la sesión.

Proyecto MaDe, plataforma de formación galardonada con el Premio ADI Cultura Oro. Cortesía: ADI-FAD
Proyecto MaDe, plataforma de formación galardonada con el Premio ADI Cultura Oro. Cortesía: ADI-FAD

Por su parte, los Premios ADI Cultura, que buscan promover proyectos que fomenten las ideas e iniciativas en la disciplina del diseño a través de eventos como exposiciones o publicaciones, también ha seleccionado en su 4ª edición 12 proyectos. MaDe, una plataforma de formación impulsada por Elisava, el Politécnico de Milán y la plataforma Ma-tt-er, ha sido galardonado con el ADI Cultura Oro, de acuerdo con el jurado, por llevar a cabo “un proyecto de investigación innovador y de calidad, impulsado desde un centro de docencia e investigación, con una buena gestión de comunicación de la investigación”.

El proyecto ‘Llacuna’, premio FAD de Arquitectura 2022

La 64ª edición de los premios FAD de Arquitectura, convocados por la asociación Arquin-Fad, premiaron ayer martes en la capital catalana al proyecto ‘Llacuna’, una obra de vivienda colectica en el barrio del Poblenou de Barcelona realizada por los arquitectos Jonathan Arnabat, Jordi Ayala-Bril, Aitor Fuentes, Igor Urdampilleta y Albert Guerra (Arquitectura-G). Según el jurado, que ha elegido entre un total de 434 obras, ‘Llacuna’ supone “una intervención que completa una isla del ensanche de Poblenou con coherencia urbana y formal”, de manera que “resuelve de manera excelente el difícil tema de la parcela en esquina”. La obra de vivienda colectiva, ha agregado el jurado, “dibuja de manera sencilla y silenciosa dando respuesta a un tema muy importante: habitar”.


La asociación Arquin-Fad, que también premia lo mejor del interiorismo, otorgó este galardón al proyecto ‘El Garaje’ (Madrid), de los arquitectos Ophélie Herranz Lespagnol y Paul Galindo Pastre (Nomos). En su caso, el jurado ha considerado que la apuesta madrileña “da una respuesta al cambio de uso desde la calidad arquitectónica con un presupuesto ajustado”, esto les ha permitido “conseguir un espacio de gran calidad” dotado de “confort y versatilidad” en el conjunto de los espacios. “No es un garaje loft, es un espacio con un programa complejo para una vivienda familiar”, han agregado. 


Los FAD Internacionales han ido para el ‘Nuevo Museo Munch’ de Oslo (Noruega), de los arquitectos Juan Herreros y Jens Richter (Estudio Herreros); así como para ‘Air/Aria/Aire’, un pabellón para la Bienal de Venecia (Italia) que, de acuerdo con el jurado, transmite “el espíritu crítico del pabellón con las condiciones ambientales del presente”. 


En cuanto a los galardones de la FAD de Pensamiento y Crítica, que este año celebran su 17ª edición, el jurado ha premiado ex aequo a los libros El Escorial: imperio y estómago, de David Bestué; y Capital de provincia, de Carlos Romero Rey, un ensayo centrado en la ciudad de Cáceres que logra “un discurso hábil y propositivo sobre el futuro y las alternativas actuales que se ofrecen a la vida urbana, más allá de las grandes ciudades”.

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