_
_
_
_
_

El comité de crisis de la coalición de Gobierno: cinco encuentros entre la formalidad y el enfrentamiento

La comisión de seguimiento se reunió en los primeros meses del mandato para coordinar políticas, pero en las dos últimas ocasiones ha sido escenario de choques abiertos entre PSOE y Unidas Podemos

Reunión de la comisión de seguimiento de la coalición en julio de 2020 en el Congreso.
Reunión de la comisión de seguimiento de la coalición en julio de 2020 en el Congreso.DANI GAGO/PODEMOS (Europa Press)

El desacuerdo en el presupuesto de Defensa ha propiciado la sexta reunión, cuya fecha está por cerrar, de la Comisión Permanente de Seguimiento del Acuerdo de Coalición entre PSOE y Unidas Podemos, el organismo encargado de velar por el cumplimiento del pacto de Gobierno alcanzado entre los dos partidos tras las elecciones generales de noviembre de 2019. Aunque la portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, insistió el martes en que los encuentros de este grupo entran dentro de la “normalidad”, en dos años y medio de legislatura solo se ha convocado cinco veces.

El protocolo establece que la comisión estará integrada por dos representantes de la presidencia del Gobierno, dos de la vicepresidencia primera y otros dos de la vicepresidencia segunda. A ellos se deberá unir un representante de la secretaría de Estado de comunicación, un “representante del área de comunicación” de la vicepresidencia segunda y un representante de ambos grupos parlamentarios (PSOE y Unidas Podemos). Esto es lo que se habló, en orden cronológico, en esos cinco encuentros de la comisión celebrados hasta ahora:

20 de febrero de 2020. El grupo se reunió por primera vez para constituir formalmente el órgano de seguimiento, aunque el encuentro venía precedido por diferencias en la política de inmigración: fricciones por las deportaciones a Mauritania y por el rechazo de UP a la postura de Interior tras el fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre las devoluciones en caliente. Además, esos días se produjeron los primeros encontronazos a cuenta de la ley de libertad sexual que promovía el Ministerio de Igualdad de Irene Montero. Uno de los puntos de esa ley implicaba tocar el Código Penal y se solapaba con el proyecto de reforma amplia del Código Penal que Pedro Sánchez encargó al entonces ministro de Justicia, Juan Carlos Campo.

6 de marzo de 2020. Poco antes de que se decretara el estado de alarma por la pandemia y cuando el Gobierno apenas cumplía dos meses de vida, Pedro Sánchez convocó la segunda reunión entre los dos partidos. Un día antes, La Moncloa había emitido un comunicado en el que señalaba que Sanidad (en manos del PSOE) y no Trabajo (Unidas Podemos) era la voz autorizada para dar instrucciones sobre el coronavirus, tras una polémica guía publicada por este último ministerio. Además, Unidas Podemos pedía una comisión de investigación en el Congreso sobre “las presuntas actividades corruptas” del rey Juan Carlos. Las formaciones pactaron una mayor coordinación y evitar las filtraciones.

16 de julio de 2020. Con el alivio de las restricciones por la pandemia, PSOE y UP celebraron su tercer encuentro. Definieron el encuentro como una reunión de trabajo, enmarcada dentro de la normalidad y sin mayor polémica.

27 enero de 2021. “No se puede ser oposición y Gobierno”, reprocharon miembros del PSOE a Unidas Podemos en el cuarto encuentro de la comisión. En el último medio año, las tensiones se habían sucedido en el Gobierno. La reunión fue a petición de los socialistas, que defendían no llevar al debate público las discrepancias internas. Los ministros de UP replicaron que el PSOE funcionaba como si tuviese mayoría absoluta. El grupo liderado entonces por Pablo Iglesias criticó que, en vez de negociar, el ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, hubiese enviado una propuesta para reformar las pensiones que incluía aumentar el periodo de cálculo de 25 a 35 años.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

25 octubre de 2021. El encuentro se produjo a petición de UP y se hizo público unos días antes con un mensaje en redes sociales de la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, tras hablarlo con Yolanda Díaz. El motivo era lo que la titular de Trabajo consideraba una “injerencia” de la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, en las negociaciones de la reforma laboral. El acuerdo, que se cerró dos días después, pasó por que Podemos aceptase que Calviño estuviese representada por alguien de su confianza en la negociación final de la reforma con sindicatos y patronal.

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites
_

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_