EL PAÍS

Vox, sobre el veto a EL PAÍS: “Ustedes no son periodistas”

Ortega Smith justifica que se impida a este diario acceder a una rueda de prensa de Abascal en Barcelona apelando a la “libertad de prensa”

El secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, en 'La hora de la 1', de TVE, este jueves.
El secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, en 'La hora de la 1', de TVE, este jueves.EL PAÍS

Vox ha vuelto a prohibir el acceso de EL PAÍS a un acto público del partido. La formación ultra ha negado la acreditación a una periodista de este diario para la rueda de prensa que a mediodía celebra su líder, Santiago Abascal, en un hotel de Barcelona. La respuesta a la solicitud ha sido que se trata de “un acto discrecional del partido” conceder la acreditación, sin más explicaciones.

Este jueves, su secretario general, Javier Ortega Smith, ha justificado el veto en el programa La hora de la 1, de TVE: “Ustedes no son periodistas, son propagandistas”, ha dicho, dirigiéndose al periodista de EL PAÍS Carlos E. Cué, presente en el plató.

Tanto la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) como la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) han denunciado repetidamente el veto de Vox a los periodistas de este diario y de otros medios de comunicación como una vulneración flagrante del derecho a la información consagrado por el artículo 20 de la Constitución. Este jueves, la FAPE ha subrayado que “no hay justificación alguna para vetar a un medio” de comunicación, y calificó las declaraciones de Ortega Smith como “un grave ataque a la libertad de prensa”.

Cué ha preguntado al dirigente de Vox por qué vetaba el acceso de periodistas a sus actos: “Porque ustedes no son periodistas, porque ustedes son propagandistas, activistas políticos, propagandistas de la mentira, ustedes mienten, ustedes están al servicio de los lobbies, de quienes les pagan, ustedes no tienen ningún interés… Hace años, EL PAÍS contaba algo de información, ahora ustedes solo hacen propaganda, mentira. Da igual que nosotros digamos blanco, ustedes publican negro, están siempre rebuscando para intentar confundir al lector”, ha respondido, aludiendo a la supuesta manipulación de unas declaraciones de sus portavoces parlamentarios, Macarena Olona e Iván Espinosa de los Monteros, sobre las terapias para homosexuales, que no fueron publicadas por EL PAÍS.

Ortega ha justificado el derecho de su partido a vetar a periodistas apelando a la libertad de prensa: “Precisamente porque creemos en la libertad de prensa, en la libertad informativa, en la veracidad informativa, en la opinión contrastada, en la objetividad, no podemos aceptar [a] medios que se han convertido en panfletos propagandísticos”. Y ha añadido que solo lo hace en “espacios privados”, subrayando que redactores de EL PAÍS pueden acceder a sus ruedas de prensa y comparecencias en el Congreso de los Diputados.

Aunque Vox argumenta que esos “espacios privados”, como salones de hoteles o su propia sede, son pagados por sus afiliados, el 60% del presupuesto del partido ultra procede ya de subvenciones públicas: un total de 9.937.942 euros en 2019, según sus cuentas oficiales. Por otra parte, Vox no puede vetar la presencia de ningún periodista en la sala de prensa del Congreso de los Diputados, pues la competencia es de su presidenta.

“En nuestra sede privada no va a entrar EL PAÍS, ni ningún otro medio de comunicación que no venga a informar, que venga a mentir y a hacer propaganda política. Que les quede claro. Su mentira y su propaganda se la cuentan a otros. Ustedes no creen en libertad de prensa”, ha concluido.

Durante su intervención, el secretario general de Vox ha asegurado, faltando a la verdad, que EL PAÍS ha sido condenado por mentir en una demanda al amparo del derecho de rectificación. La sentencia, que dictó el pasado 1 de septiembre el Juzgado de Primera Instancia número 49 de Madrid, no decía que fueran falsas las noticias que informaban de que la presidenta madrileña del partido ultra, Rocío Monasterio, ejerció la profesión de arquitecta antes de contar con el correspondiente título. Por el contrario, dejaba claro que “no es preciso que se demuestre que la información publicada es inveraz, ni que son ciertos los hechos que se recojan en el escrito redactado [por Rocío Monasterio] que se pide publicar, en ejercicio del derecho de rectificación. Lo que sí es necesario es que la rectificación se ejercite respecto de hechos que el demandante considere inexactos, no sobre opiniones ni juicios de valor”.

El veto de Vox a EL PAÍS y todos los medios del Grupo PRISA se remonta al 6 de noviembre del año pasado, cuando este diario publicó un editorial en el que se criticaban los argumentos “xenófobos e intolerantes” empleados por Abascal en el debate televisado de los candidatos a la Presidencia del Gobierno y se instaba al PP y Ciudadanos a no formar mayoría con él. Anteriormente, Vox ya había vetado a un periodista de este diario por publicar que su candidato al Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, fue candidato por Falange en 1995 y 1996, un hecho que se comprueba en los boletines oficiales.

Preguntado en la rueda de prensa que ha ofrecido en Barcelona si su partido seguirá vetando a EL PAÍS durante la campaña electoral catalana, Abascal ha contestado: “Lo vamos a seguir haciendo. No va a cambiar absolutamente nada”. El presidente de Vox ha insistido en que su partido no veta a ningún periodista en el Congreso, como no podría ser de otra manera, pero ha justificado que en los actos en recintos privados no permita entrar a “aquellos que manipulan sobre nosotros”. La única supuesta manipulación que ha citado ha sido, precisamente, el editorial que reclamaba un cordón sanitario en España como el que hay en Alemania y otros países europeos con la ultraderecha.

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