Legazpi, el nuevo barrio ‘gastro’ de Madrid

Entre los pisos obreros de la Colonia del Pico del Pañuelo y el moderno barrio de los metales se extiende un distrito que ha pasado de ser la despensa de la ciudad a convertirse en foco gastronómico y cultural

Mesas de madera en Matadero, uno de los focos culturales y gastronómicos del sur de Madrid.
Mesas de madera en Matadero, uno de los focos culturales y gastronómicos del sur de Madrid.Alamy

Situado en el distrito de Arganzuela, al sur de la Madrid, Legazpi es una antigua zona de fábricas y mercados en la que brotan nuevos gastrobares y restaurantes que se suman a tabernas tradicionales y espacios de arte como Matadero. Este es un recorrido por algunos de ellos, donde encontrar propuestas para todos los gustos.

Pepe Medina

01 Las alas de Pegaso

El epicentro del barrio es la glorieta de Legazpi, algo desangelada, con un gran caballo alado en el centro de la rotonda y el antiguo Mercado de Frutas y Verduras, hoy en desuso, que no ha tenido la suerte que rescató al vecino Matadero, el mayor complejo cultural de Madrid, con café, cineteca y cantina. El exótico chino Xiaolongkan Hot Pot (Maestro Arbós, 3), da un toque Tiananmén a la plaza.

02 Bailando salsa

En la colonia del Pico del Pañuelo, un dédalo de casas amarillas con peluquerías y salas de baile caribeñas que mira de frente a Matadero, está Alma Cheli (San Félix, 9), donde el ritual del vermut, en copa de martini, se cumple a rajatabla. Por allí andan también el dominicano Kukaramakara, el picapollo, donde las comidas suelen acabar con música de salsa; Mama Rosa, un argentino especializado en milanesas, y el castizo La Lastra (paseo de las Delicias, 132), donde confraternizan dominicanos residentes en el barrio y vecinos de toda la vida.

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Terraza de la Cantina de la Cineteca, en Matadero Madrid.
Terraza de la Cantina de la Cineteca, en Matadero Madrid.Cantina de la Cineteca

03 Los conquistadores

Uno de los clásicos de Legazpi es la marisquería O Portiño, que se reparte el amplio espacio de terrazas de la plaza del General Maroto con las de otros cuatro locales: La Fuga de Maroto, Costello Río, Peña Atlética Legazpi y Venta Matadero (paseo de la Chopera, 43). La ruta gastro sigue por la vecina calle de Jaime el Conquistador, donde se suceden El Tizón, Ultramarín (Jaime el Conquistador, 31), Trattoria Increscendo, y la Bodega Salvaje (Jaime el Conquistador, 25) con sus cervezas artesanales.

04 Mercado de barrio

En el corazón de Legazpi se alza el campanario veneciano de la parroquia de la Beata María Ana de Jesús. A sus pies está Toboggan (plaza de Rutilio Gacis, 2), con ambiente hipster y terraza. Y en la acera de enfrente, la cocina de autor de Barra Fina (Guillermo de Osma, 19). La gentrificación aún no ha llegado al mercado de Guillermo de Osma (Miguel Arredondo, 4), donde los puestos de abastos conviven con pequeños locales como el mexicano Canastaco.

Espárrago de Navarra con una base una acelga roja y espuma de queso Idiazabal, del restaurante Éter.
Espárrago de Navarra con una base una acelga roja y espuma de queso Idiazabal, del restaurante Éter.

05 ‘Speakeasy’ neoyorquino

El paisaje proletario y fabril ha dejado sitio a los nuevos bloques de caras viviendas del llamado barrio de los metales, que se extiende desde la calle de Embajadores hasta el parque de Tierno Galván y el Museo del Ferrocarril. A su sombra se multiplican gastrobares y restaurantes como Éter (Granito, 20), con solo cuatro mesas y una larga lista de espera; El Despacho Clandestino (Plomo, 10), inspirado por los speakeasy del Nueva York de la ley seca; Buenas y Santas (Bolívar, 9), de cocina casera italoargentina; Gustazio (Embajadores, 197), restaurante de cocina italiana regentado por nativos del país transalpino; Macarena Madrid (Rodio, 6), que con el lema “Dale alegría a tu cuerpo” fusiona la gastronomía andaluza con sabores asiáticos y latinos; BarBonsai (Rodio, 4), Divino Tinto (Hierro, 4 B), Filomena (Hierro, 4 E), StyleShanghai (Antracita, 1) o La Madreña (Bronce, 4), el lugar donde tomar un buen cachopo.

Estatua de Pegaso en la plaza de Legazpi.
Estatua de Pegaso en la plaza de Legazpi.Luis Sevillano

06 En la encrucijada

Otro punto de referencia del barrio es la plaza de la Beata María Ana de Jesús, donde convergen el paseo de las Delicias y la calle de Embajadores. El Bite Me Café (Plaza Beata María Ana de Jesús, 2), con su amplia acera con terraza y sus donuts variados y multicolores, ocupa el local de la pastelería La China, ya cerrada.Un anodino KFK profana la esquina donde estaba la mítica cervecería Viñas, en la que los aperitivos de los sábados se prolongaban hasta el atardecer. Como consuelo, quedan a un tiro de piedra bares como La Embajada (Embajadores, 177) y su terraza de tardeo adolescente; el rockero bar La Púa (Embajadores, 113), La Prensa (Embajadores, 184), BeBop Café (Embajadores,155),  la sidrería Xolgoriu (Embajadores, 204), Transmontano (paseo de las Delicias, 92) o Empanadillas Los Tres Cerditos (Paseo de las Delicias, 73), diminuto restaurante chino, con una pequeña terraza, donde sirven sopas de noodles y empanadillas chinas para tomar o llevar (cerrado temporalmente por obras).

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Sobre la firma

Isidoro Merino

Redactor del diario EL PAÍS especializado en viajes y turismo. Ha desarrollado casi toda su carrera en el suplemento El Viajero. Antes colaboró como fotógrafo y redactor en Tentaciones, Diario 16, Cambio 16 y diversas revistas de viaje. Autor del libro Mil maneras estúpidas de morir por culpa de un animal (Planeta) y del blog El viajero astuto.

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