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La movilización digital y callejera nunca vista en Guinea

Las protestas en defensa de la Constitución y contra el tercer mandato del presidente Alpha Condé incluyen una estrategia en redes sociales sin precedente. El referéndum se iba a celebrar el 1 de marzo

Manifestantes en contra del Gobierno de Guinea se enfrentan a la policía antidisturbios en las calles de Conakry el pasado 19 de febrero.
Manifestantes en contra del Gobierno de Guinea se enfrentan a la policía antidisturbios en las calles de Conakry el pasado 19 de febrero. AFP

Salen a protestar y las imágenes de las manifestaciones en las redes sociales son especialmente estéticas. Las prendas rojas de los participantes convierten las calles en mareas del color de la pasión y la determinación. La banda sonora de esa contestación es un grito: “¡Amoulanfé, amoulanfé!”. En lengua soussou, remite a la idea de “esto no funcionará” o “esto no prosperará”. Ese es el mensaje que amplios sectores de la sociedad civil de Guinea Conakry quieren enviar al actual presidente, Alpha Condé, que ha propuesto un cambio en la Constitución con el que se eliminaría la limitación de mandatos que se estableció como mecanismo para garantizar las alternancias y los recambios en el poder y abriría la puerta a una tercera legislatura.

Amoulanfé es la divisa de este movimiento de protesta que se presenta como un movimiento de defensa de la democracia. Y Amoulanfé es también la palabra clave de la campaña que amplifica, acompaña y completa ese proceso de contestación de la sociedad civil. Desde abril de 2019, el FNDC (Frente Nacional de Defensa de la Constitución) mantiene un pulso con el gobierno de Condé.

Después de diferentes globos sonda, Condé acabó convocando apresuradamente un referéndum de reforma de la Constitución para este 1 de marzo, aprovechando la celebración de unas ya de por sí accidentadas elecciones legislativas. Anoche en una comparecencia apresurada el presidente retrasó ambas en el último momento, sin especificar fecha concreta. Habló de un "ligero retraso" por "responsabilidad nacional y regional" que "no es un marcha atrás ni una capitulación" (*). La reforma pretendida suprimirá la limitación de mandatos.

El FNDC es una plataforma que agrupa a partidos de la oposición y, sobre todo, a organizaciones cívicas y actores sociales, comprometidos en los últimos años con la gobernanza y la mejora del sistema democrático guineano. El movimiento de oposición al tercer mandato de Alpha Condé presenta otra novedad: se han sumergido con decisión en el espacio digital. Las redes sociales, las webs, los periódicos digitales e incluso las aplicaciones de mensajería son espacios en los que se está librando esta batalla ciudadana.

“En las anteriores crisis, desde 2007, se han utilizado las herramientas digitales”, explica Fodé Sanikayi Kouyaté, fundador y ex presidente de Ablogui, la asociación de blogueros del país, y uno de los pioneros del ciberactivismo guineano. “Pero era un uso muy limitado a la diáspora”, continúa, “la particularidad en esta ocasión está ligada a la democratización del acceso a Internet y el uso creciente de las redes sociales”. Así, este experto, uno de los más reconocidos del país, destaca “una especie de guerra de imágenes" entre el FNDC y el partido del poder durante las manifestaciones. “Ambos utilizan drones”, concreta Kouyaté, “para demostrar el alcance de sus movilizaciones. Esta guerra de imágenes la está ganando el FNDC porque han mostrado más capacidad de movilización. Estas batallas de comunicación digital no habían tenido precedentes en el país”.

Los datos explican el interés por ese entorno digital. El numero de usuarios de Internet se ha triplicado en cuatro años, desde enero de 2016, y ha pasado de 770.000 internautas a 2,55 millones lo que significa que un 20% de la población tiene acceso a la Red. “Para nosotros es un instrumento fundamental de movilización porque nos permite llegar al corazón de la juventud”, reconoce Abdoulaye Oumou Sow, responsable de comunicación del FNDC. “El entorno digital es nuestra vía principal de comunicación, difusión y sensibilización, pero también de interacción con la ciudadanía, comprendemos sus preocupaciones y compartimos nuestras estrategias”, señala. El FNDC ha desplegado perfiles en las principales redes sociales, una web, pero también una radio en Internet e, incluso, una webTV.

Este responsable de comunicación del FNDC señala además que la implantación de la telefonía móvil da acceso a las zonas remotas: “Hay gente en los pueblos con la que nos podemos comunicar a través de mensajes de audio e informarles de nuestros planes en relación con esta lucha contra la dictadura”. El número de tarjetas SIM activas en Guinea ha superado este año al número de habitantes del país.

En las redes sociales, el hashtag #Amoulanfé recoge la mayor parte de la información sobre este proceso de contestación y puntualmente se ha visto acompañado por otras iniciativas. #2020UnAutre (en 2020, otro), en referencia al final legal del mandato de Alpha Condé, ha sido otra de las etiquetas clave en esta campaña. Y más recientemente, se ha extendido un tono irónico a través de la campaña #QuiconqueVote (‘cualquiera que vote’). Se trata de una respuesta a unas declaraciones en las que Alpha Condé animaba a sus partidarios a enfrentarse a “cualquiera” que intentase impedir el voto, en referencia a la llamada al boicot del FNDC. “Esto no es una elección, es un golpe de estado empaquetado dentro del embalaje de una elección para que pase desapercibido, pero no vamos a permitir esta mascarada”, afirma Abdoulaye Oumou Sow.

“La resistencia se organiza cada vez más a través de Internet y la sociedad civil guineana lo utiliza para movilizarse, oponerse, proponer y luchar”, señala Sally Bilali Sow, un premiado bloguero guineano y un miembro activo y popular de la comunidad de ciberactivistas del país. “Las actividades que se desarrollan en las calles se difunden a través de las redes, porque los ciudadanos han entendido así se amplifica el mensaje de la lucha contra el tercer mandato y se muestra la realidad”, añade este bloguero, que recuerda que este movimiento, a menudo, no tiene acceso a los medios de comunicación convencionales.

Este joven referente del blog guineano destaca también que la estrategia digital del movimiento de contestación ha favorecido una nueva cohesión. “Hace 20 años no podíamos saber que estaba pasando en Lola o en Yomou (dos localidades de las regiones del sureste más alejadas de Conakry), pero hoy si hay un manifestación en Lola sabemos cómo se ha desarrollado inmediatamente”, comenta Sally Bilali Sow. Para él, esta última movilización demuestra un proceso de transformación importante en el país: “Estamos ante una sociedad civil cada vez más digital, que permite liberar la palabra, observar, contestar, denunciar y también interpelar”.

Este asalto de las redes no es una casualidad. Prácticamente durante la última década y especialmente desde las últimas elecciones presidenciales un reducido grupo de entusiastas ciberactivistas ha ido construyendo pacientemente una comunidad en torno a la asociación de blogueros de Guinea, Ablogui, con la que han ido mostrando y demostrando la utilidad de las TIC para cumplir los objetivos de la sociedad civil en torno a la gobernanza.

En 2015, con escasos apoyos, implantaron una inédita red de observadores que permitió transmitir y compartir resultados electorales en tiempo real y vigilar la transparencia de los comicios. A partir de ese momento, han ido desplegando campañas y acciones desde la fiscalización de las promesas electorales hasta la denuncia del estado de las carreteras, mientras iban tejiendo lazos más profundos con otras organizaciones ciudadanas y aportándoles esas herramientas digitales. “La experiencia de la sociedad civil guineana”, declara Sally Bilali Sow, “y, sobre todo, de Ablogui, muestra otra forma de resistencia. A veces la gente piensa que basta con escribir las palabras revuelta, contestación o revolución para que se produzcan, pero no es así. Hoy hay suficientes actores de la sociedad civil guineana con una larga experiencia de acciones en el entorno digital, actores comprometidos, determinados y transparentes”.

El número de tarjetas SIM activas en Guinea ha superado este año al número de habitantes del país

Mientras tanto el FNDC, acumula más de 130.000 seguidores en su cuenta de Facebook y 13.000 en su perfil de Twitter, y la etiqueta #Amoulanfé se ha convertido en un canal en el que la ciudadanía de a pie difunde las novedades sobre las manifestaciones en diferentes puntos del país, algunos actos de sabotaje para impedir una votación que se considera trucada desde el principio, así como los movimientos de la policía y el ejército y, sobre todo, de la comunidad internacional. “Se está enseñando al mundo que los guineanos se oponen a un tercer mandato, porque oculta las intenciones maquiavélicas de un clan que se quiere eternizar en el poder, mientras que los guineanos quieren una alternancia real, para un cambio real en el país”, afirma el joven bloguero.

La tensión ha ido creciendo a medida que se iba acercando la fecha del referendum y se hace más evidente el choque entre las autoridades dispuestas a desplegar toda la maquinaria electoral y los sectores de la sociedad civil que han llamado a impedir lo que consideran una “mascarada”. Cada vez más la seguridad gana importancia, aunque durante todo el proceso ha habido una dura represión de las manifestaciones, detenciones e incluso víctimas mortales.

La seguridad es, igualmente, una de las motivaciones de la estrategia digital. “No se puede mantener reuniones en cualquier momento teniendo la inseguridad, así que una coordinación a través de las herramientas digitales permite continuar con la movilización”, analiza Sally Bilali Sow. Desde el propio FNDC se repiten los motivos. “Es el único canal que nos mantiene a salvo de los arrestos que se están produciendo. Podemos trabajar a distancia, a través de diferentes canales y aplicaciones”, confiesa el responsable de comunicación del FNDC, con una sonrisa que muestra cómo mide sus palabras para no dar pistas. “Es una cuestión de seguridad”, señala Abdoulaye Oumou Sow, “tanto para nosotros como para nuestros colaboradores en el interior del país. Los canales digitales permiten evitar un poco el seguimiento de los servicios de información del Estado”. Este miembro destacado de la plataforma reconoce: “Sabemos que escuchan nuestras conversaciones por teléfono, por eso tomamos otras medidas de seguridad en el entorno digital”.

Todos estos expertos y activistas coinciden en que el entorno digital es una herramienta básica de movilización, pero advierten que esa movilización es importante porque los cambios se consiguen en las calles. “La lucha real no se produce en las redes, se produce en el terreno”, sentencia Abdoulaye Oumou Sow . Y aunque las miradas continúan puestas en lo que ocurra el próximo domingo 1 de marzo, otro de los mensajes recurrentes en las redes es que la resistencia y la contestación al tercer mandato de Alpha Condé será un camino largo.

(*) Este artículo se ha actualizado el día 29 de febrero después de la comparecencia del presidente guineano para retrasar las elecciones y el referéndum dos semanas, sin especificar fecha. Queda por ver la reacción de los ciudadanos a esta nueva situación.  

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