Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sarampión: 6.000 muertos en 2019 (solo en República Democrática del Congo)

Al ebola, se suman brotes de enfermedades curables que no desaparecen en este país, azotado por la guerra y con 8,5 millones de niños menores de cinco años con desnutrición crónica

Una madre y su hija esperan a ser vacunados en la región de Kivu del Norte.
Una madre y su hija esperan a ser vacunados en la región de Kivu del Norte. UNICEF

A pesar de la histeria colectiva y global que ha generado el Covid-19-Coronavirus, que ha matado a más de 2.000 personas y contagiado a más de 74.000, existen aún rincones del mundo en los que epidemias como el sarampión o la polio matan a más personas que el virus descubierto en Wuhan (China). Y sin embargo han pasado desapercibidas para la mayoría.

Además de la décima epidemia de ébola, República Democrática del Congo (RDC) sufre el peor brote de sarampión en los últimos diez años y el mayor que hay actualmente activo en todo el mundo, con 310.000 casos diagnosticados y 6.000 fallecidos en 2019, en su mayoría niños, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Médicos sin Fronteras (MSF). ¿Si estas enfermedades son prevenibles con una simple vacuna por qué no se erradican? 

En República Democrática del Congo hay varios factores que explican que el sarampión siga siendo mortal. A los continuos desplazamientos de la población por la guerra, a un sistema de salud frágil en uno de los países más pobres del mundo, con 80 millones de habitantes, se le suman las creencias y tabúes sobre la inmunización. "En las zonas rurales existe un mayor rechazo por la desconfianza que han sembrado las continúas guerras y la falta de información. Lideramos programas de sensibilización puerta a puerta en las aldeas y hablamos con los líderes y jefes tradicionales de la comunidad para revertir esta situación", explica Inés Lezama, jefa de nutrición de Unicef en el país africano de visita en Madrid. 

Además de la sensibilización y formación, Lezama confirma la importancia de la vacunación rutinaria como mejor medida preventiva ante la realidad del país. La OMS recomienda tomar dos dosis de la vacuna contra el sarampión y que aproximadamente el 95% de la población esté inmunizada. En RDC, la cobertura en 2018 fue solo del 57%.

Unicef suministró más de 8,6 millones de dosis en 2018, junto a otras organizaciones como Médicos Sin Fronteras, que en 2019, trató a más de 50.000 pacientes y vacunó a 816.000 niños. A la frágil situación sanitaria en República Democrática del Congo se une un mal que arrastra el país durante décadas: la desnutrición crónica. 

8,5 millones de niños con desnutrición crónica

Afecta a más niños que niñas en República Democrática del Congo, en zonas rurales frente a las urbanas, y en familias donde las madres no han recibido educación y que no tienen acceso a agua potable y saneamiento. Esas son las conclusiones a las que ha llegado Unicef. En RDC hay 8,5 millones de niños con desnutrición crónica, lo que se traduce en retraso en su crecimiento físico y tiene un impacto en el desarrollo intelectual. De ellos, 3,4 millones de niños la sufren aguda. "La población no ha experimentado un cambio sustancial en los últimos 20 años", explica Lezama, que ve 'casi imposible' que el país consiga cumplir con las metas en nutrición para 2030

Otro de los factores que ayuda a entender la elevada tasa de desnutrición en el país, según la experta, es la continua migración interna, con casi 1,3 millones de desplazados por los conflictos que afectan en particular a Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur, y en los últimos años también a Kasai. La clave, asegura, para prevenirla está en centrar el esfuerzo en los 1.000 primeros días de vida. "Tenemos que focalizarnos en los niños de 0 a 23 meses porque es donde se marca la diferencia". 

La OMS recomienda tomar dos dosis de la vacuna contra el sarampión y que aproximadamente el 95% de la población esté inmunizada. En RDC, la cobertura en 2018 fue solo del 57%

Unicef, al igual que otras agencias internacionales de cooperación, como la de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Suiza y Noruega, junto a organizaciones como Médicos sin Fronteras, ha venido apoyando al Gobierno congoleño para que se priorice la nutrición, ayudando en la gestión de programas, en la supervisión y formación de profesionales para que la atención en nutrición se integre en los servicios de salud primarios. Sin embargo, Lezama asegura que llevar a cabo estas campañas son "costosas e insostenibles". La última aportación económica ha sido la del Banco Mundial, que ha destinado 510 millones de dólares para los próximos cuatro años.

La experta en nutrición de Unicef recuerda que el país africano alberga importantes recursos mineros claves para la economía mundial, como puede ser el coltán y los diamantes, y advierte del riesgo que supone para un país con 80 millones de habitantes que no se tenga en cuenta el capital humano o arrastrar una población que no se desarrolla "como debería", añade. Que la vacuna del sarampión sea una rutina sanitaria más sería un buen comienzo para su salud.  

Puede seguir a PLANETA FUTURO en Twitter y Facebook e Instagram, y suscribirse aquí a nuestra newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información