Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CHABOLISMO

Cultura contra los desalojos forzosos

Un proyecto nacido en la ciudad nigeriana de Port Harcourt utiliza la música, el cine y los mapas para luchar contra los desahucios

Imagen de The Human City Project.
Imagen de The Human City Project.

La cultura es una herramienta de sensibilización social tremendamente eficaz. Más allá de ser una opción atractiva de entretenimiento, la cultura puede contribuir de forma muy relevante a mejorar la participación ciudadana y a luchar para asegurar derechos humanos como el de una vivienda digna y adecuada, algo por lo que a día de hoy siguen luchando muchas personas alrededor del Planeta. En la ciudad nigeriana de Port Harcourt, un proyecto nacido en 2010, utiliza la música, el cine y los mapas para empoderar a las poblaciones de los barrios más humildes y frenar los desalojos forzosos, una de las lacras que más sufren actualmente los residentes en barrios chabolistas en África.

Hace más de una década que organizaciones como Amnistía Internacional denuncian la vulneración de derechos fundamentales que representan los desahucios forzosos en las ciudades africanas. A pesar de que organizaciones como ONU Habitat recomiendan a gobiernos y hacedores de políticas urbanas varias alternativas a los desalojos forzosos, hoy, más de la mitad de la población en ciudades africanas sigue siendo vulnerable a estas prácticas. Elementos como el elevado precio y las trabas burocráticas al acceso a títulos de propiedad de tierra hacen que cada día, miles de familias se vean desamparadas y pierdan todas sus pertenencias sin hallar compensación alguna por parte de los gobiernos que efectúan los desalojos.

Para luchar contra ellos nació, precisamente hace una década, la Plataforma Collaborative Media Advocacy (CMAP), una organización sustentada por más de cuarenta voluntarios, que utilizan la música, la radio y la recopilación de datos a través de mapas, para evitar los desahucios forzosos en la ciudad y ofrecer alternativas a sus habitantes en el caso de que se produzcan. Su Proyecto Ciudad Humana se define como un movimiento de medios, arquitectura, planificación urbana y derechos humanos impulsado por la comunidad local, y se puede enorgullecer de haber contribuido a mejorar la vida de muchos residentes de Port Harcourt gracias a varios programas que trabajan con las comunidades más marginadas de la urbe nigeriana para construir una "ciudad más humana".

Empezando por llevar propuestas cinematográficas capaces de mostrar ejemplos de luchas contra los desahucios en otros puntos del Planeta, la CMAP fue calando poco a poco en los barrios más humildes de la ciudad a través de su proyecto Chicoco Cinema. Y de hecho, hoy, ya se ha expandido en otros barrios de otras ciudades nigerianas como el famoso Makoko, el barrio flotante de Lagos, donde se ha proyectado cine flotante desde una barca, mientras la organización se plantea proyectar cine desde el aire. 'Chicoco', que hace referencia a los lodos de tierra con los que las poblaciones más humildes construyen sus chabolas, es a la vez un término arraigado entre la sociedad local y una forma genuina de reivindicar la tierra para los más desfavorecidos.

Radio Chicoco, su proyecto periodístico, nació con la intención de llegar, a través de uno de los medios más extendidos en todo África (la radio) a las poblaciones residentes en los barrios informales. Allí, a través de la música más consciente, las entrevistas y los reportajes sobre problemáticas urbanas que afectan a los vecinos y vecinas residentes en los barrios empobrecidos, retransmiten esperanza y ofrecen herramientas de resiliencia urbana. La información que retransmiten es transformadora, y contribuye a que los afectados por los desalojos puedan comunicar sus experiencias, colectivizar sus emociones y sepan qué hacer o donde recurrir en el momento en que ven sus hogares o sus vidas amenazadas.

Otra de las iniciativas creadas por su Proyecto Ciudad Humana son sus Chicoco Maps, una forma muy útil de recopilar información sobre la vida en los barrios informales de Port Harcourt, que posibilita rastrear más fácilmente los edificios que han sido demolidos, y por tanto, facilita reclamar indemnizaciones económicas a las autoridades pertinentes. Además, la información acerca del acceso al agua, la luz, la sanidad pública o la educación, permite saber qué acciones son más necesarias en cada uno de los barrios de la ciudad, contribuyendo a ejercer presión política para que se invierta en materias tan básicas como la sanidad o la canalización de aguas residuales.

El buen hacer de este proyecto les ha llevado a tener como socios, aliados y financiadores a organismos tan relevantes como Cities Alliance o el Instituto por la Paz (UCIP). Una prueba de que la cultura puede ser una herramienta clave a la hora de construir ciudades más sostenibles, inclusivas y habitables alrededor del mundo. Y un ejemplo de como, con un poco de ingenio, podemos contribuir a crear ciudades más justas.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información