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La versión que Wegner hizo de la silla CH 24 y se ha pasado casi 30 años en un cajón

Carl Hansen & Son lanza una edición especial y limitada de la 'Wishbone chair' con motivo del cumpleaños del diseñador danés, que solo se podrá comprar el 2 de abril

A Hans J. Wegner (1914-2007) se lo conoce como el "creador de sillas por excelencia". Desde sus inicios con 14 años como aprendiz de ebanista en el taller de H. F. Stahlberg, en Tønder (Dinamarca), su ciudad natal, donde sus primeros diseños vieron la luz, hasta su fallecimiento en 2007, a los 92 años, Wegner llegó a diseñar más de 500 sillas, algunas tan icónicas que el público terminó bautizando simplemente como La Silla (es el caso del modelo JH 501, la Round chair).

De todas ellas, la que obtuvo un mayor éxito comercial fue la CH 24, conocida también como Y —por la forma central de su respaldo— o Wishbone chair, que Wegner creó en 1949 como parte de una serie de piezas inspiradas por sillas chinas de la dinastía Ming, en la que empezó a trabajar en 1944. El culto que ha recibido este mueble de roble y cuerda de papel ha hecho que la casa Carl Hansen & Son, para la que Wegner diseñó en exclusiva la CH 24, venga produciéndola sin interrupción desde 1950.

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Hans J. Wegner trabajando en el prototipo de una de las más de 500 sillas que diseñó en su vida. |

No solo eso: cada año, la firma danesa celebra el cumpleaños del diseñador con una edición especial de la silla que solo puede adquirirse el 2 de abril —aunque puede encargarse desde ya en las tiendas y desde la web—, y de la que se edita un número limitado de piezas. En 2018, esta edición especial era el diseño original de Wegner, con roble envejecido; una versión que ahora solo tienen unos pocos en el mundo. En este año, el 2 de abril, Hans J. Wegner habría cumplido 105 años, y Carl Hansen & Son ha creado una pieza que sale directamente de una pruebas que el diseñador danés realizó en el taller en los años noventa, pero que finalmente abandonó.

Una idea que nació antes que la tecnología para llevarla a cabo

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Una pareja de sillas chinas Huanghuali, de la dinastía Ming, del siglo XVII, con el respaldo de herradura, como las que inspiraron a Wegner para la creación de su serie de sillas chinas, dentro de la que se enmarca la Wishbone chair. Estas, por cierto, se vendieron en una subasta a finales de 2017 por casi un millón de libras (actualmente, poco más de un millón de euros). |

La tecnología del siglo XXI permite hacer realidad una idea que el creador danés dio por perdida: hacer una versión de la Wishbone chair con el asiento de cuero, una empresa que a finales del siglo XX aún resultaba compleja porque las estructuras de las sillas no siempre eran idénticas, lo que hacía que el ajuste del material alrededor de las patas no fuera siempre perfecto. Además, el diseñador y los artesanos de Carl Hansen & Son llegaron a la conclusión de que la piel cedería lo que rompería la ergonomía de la silla, para la que, según Wegner, debían preservarse las proporciones adecuadas entre el asiento, los reposabrazos y el respaldo.

Ahora, las máquinas y herramientas con que cuentan en la fábrica de la firma en Gelsted, en la isla danesa de Funen, pueden garantizar que las estructuras de las Wishbone sean todas idénticas y proporcionales y, además, sus tapiceros han encontrado una manera de preparar la piel del asiento que impide que esta dé de sí.

Tratada con tintes vegetales para darle un tono rojo cálido, en esta edición de la CH 24 cada pieza es única, gracias a los dibujos que naturalmente forma la piel de cabra. La estructura es de nogal tratado con aceite y todas vienen con una placa de latón grabada con la firma y la fecha de nacimiento de Wegner.

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