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Cinco propósitos solidarios para tu lista de año nuevo

Minimizar el desperdicio de alimentos y comprar comercio justo son dos acciones de las que no solo te beneficiarás tú, sino también el resto de la sociedad y el planeta

Gracias al comercio justo, las mujeres productoras de Khordo, en Bangladés, tienen un salario digno.
Gracias al comercio justo, las mujeres productoras de Khordo, en Bangladés, tienen un salario digno.

Año nuevo, vida nueva. Empiezas enero y como siempre te acompaña una larga lista de buenos propósitos: volver al gimnasio, leer más, comer sano, ver más a la familia… Sin embargo, este 2019, te invitamos a añadir algún propósito más con el que no solo te beneficiarás tú, sino también el resto de la sociedad y el planeta.

1. Usar lo que ya tienes. Antes de comprarte algo, pregúntate si lo necesitas. Si la respuesta es afirmativa, ahora pregúntate si ya lo tienes en casa o si se lo puedes pedir prestado a alguien. Comprar no siempre es la única solución.

2. Apostar por la segunda mano. Si no tienes lo que necesitas en casa ni ningún amigo o amiga te lo ha podido prestar, acércate a una tienda o mercadillo de segunda mano. Puedes adquirir bicis, muebles, ropa, patinetes, libros.

3. Olvidar los desechables. Usar productos de un solo uso no es una buena opción para el planeta. Sería ideal que, antes de adquirirlos, pudieras pensar en substituirlos por algo que se pueda utilizar varias veces: envoltorios de tela para el bocadillo en lugar de papel de aluminio; tu propia botella de cristal rellenable en vez de comprar botellas de agua de plástico todos los días; tu propio vaso para cuando pides el café en el bar; comprar productos a granel y llevártelos a casa en tus propios envases reutilizables…

4. Comprar comercio justo. Únete a la moda del consumo responsable y apuesta por las compras de productos responsables, éticos y de calidad. Cada vez más personas se interesan y toman conciencia de las medidas sociales y medioambientales que llevan a cabo las empresas de los productos que consumen, pero todavía se necesitan más.

El comercio justo en España sigue en ascenso en su consolidación en el mercado. En 2017, las ventas de estos productos superaron los 43 millones de euros, un 8% más que el anterior. A pesar de esto, y si nos comparamos con el resto de países europeos, seguimos a la cola. La media europea de consumo de comercio justo por persona en 2017 fue de 14,1 euros, mientras que en España fue de 0,93 euros. Conviene seguir mejorando estas cifras para contribuir a reducir la desigualdad y el deterioro del planeta.

Alimentación, cosmética natural, ropa… son muchos los productos de comercio justo que se pueden comprar y contribuyen a mejorar la vida de muchos pequeños productores y productoras en América Latina, Asia y África. Este tipo de comercio se establece sobre unas bases de igualdad y transparencia en las relaciones de trabajo que permiten mejorar las condiciones de vida de las personas que los cultivan, fabrican y producen: creación de oportunidades, pago de un precio justo, respeto a las normas de trabajo infantil y explotación laboral, compromiso con la equidad de género y la no discriminación, condiciones de trabajo saludables… y respeto al medio ambiente.

5. Aprender a almacenar comida correctamente. Minimizar el desperdicio de alimentos es una de las mejores maneras de ahorrar dinero y ayudar al medio ambiente. Óptimo es aprender a almacenar los alimentos correctamente para garantizar que el producto dure todo el tiempo que sea posible.

¿Y si el propósito fuera beneficioso no solo para ti, sino también para el productor, el comerciante y el medio ambiente? Si lo consigues, entonces tu lista de buenos propósitos para el año nuevo sería un éxito total.

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