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HABLA FLORETTE

Los menús más sostenibles

Las ensaladas con legumbres y cereales son la última tendencia en alimentación saludable, en línea con las recomendaciones de los especialistas

La Escuela de Salud Pública de Harvard (EE UU) creó hace tres años el Plato para Comer Saludable, una guía muy sencilla para diseñar comidas equilibradas. Según los nutricionistas de este centro de referencial mundial, la mitad del plato tienen que ser vegetales y frutas; los cereales, preferiblemente integrales, deben ocupar un cuarto; y las proteínas, animales o vegetales, el otro cuarto restante.

Docenas de veces nos preguntamos: ¿qué hago hoy para comer? Una manera práctica de resolverlo es pegar una foto del plato ideado en Harvard en la puerta de las neveras para tener en mente qué alimentos escoger cada vez que hacemos la comida. Otra forma consiste en guardar en el frigorífico preparados que contengan la relación ideal de nutrientes. Están al alcance de la mano, en el supermercado, nos facilitan la vida y nos aseguran comidas sabrosas y saludables.

La última tendencia en alimentación saludable, en línea con las recomendaciones de los especialistas, son las ensaladas con legumbres y cereales. Florette ha incorporado dos recetas de estos productos: tabulé y ensalada, con escarola rizada, verduras frescas, cuscús, radicchio, pasas y vinagreta de lima y menta; y legumbres, quinoa y ensalada, que contiene lentejas y garbanzos, verduras frescas y vinagreta de manzana verde. Una media de 20 referencias de nuevas variedades y formatos incorpora la empresa cada año al mercado para cubrir las necesidades de los consumidores que comen en casa como de aquellos que lo hacen fuera.

Las nuevas propuestas responden al reto de diseñar menús variados, frescos, apetecibles, fáciles de preparar y que al mismo tiempo sean ricos en vitaminas, minerales, proteínas y fibra. Estos nutrientes básicos de la dieta “ayudan a mantener un estado de salud óptimo”, explica Adriana Oroz, nutricionista y dietista de la Clínica Alimmenta de Barcelona. Fomentar los hábitos de vida saludables representa un objetivo irrenunciable, pero tan importante como esto es hacerlo de manera sostenible, es decir, generando un impacto lo más escaso posible en el entorno y favoreciendo el desarrollo local. En ese desafío la innovación desempeña un papel clave.

En el campo, los agricultores de Florette cultivan sus lechugas respetando su crecimiento natural, sin prisas, recolectándolas en su momento óptimo para obtener la máxima frescura y el mejor sabor. Entre las prácticas sostenibles que ha incorporado Florette destacan la reutilización del agua de lluvia para regar sus cultivos así como el empleo de mantas térmicas para conservar la humedad de la planta, optimizando de esta manera las frecuencias del riego.

Los menús más sostenibles

Estas prácticas sostenibles también afectan al proceso de elaboración de ensaladas en los centros de producción, donde emplean energías renovables y optimizan al máximo el consumo de agua que se usa en el lavado de las mismas. Además, las lechugas que no cumplen con los estándares de calidad se donan a los ganaderos de la zona para la alimentación de los animales.

Es allí, en el centro de producción, donde las lechugas son seleccionadas en un primer control para asegurar la máxima calidad del vegetal; después son cortadas, lavadas y secadas para eliminar el exceso de humedad en cada hoja, lo que ayuda a conservar frescas las ensaladas durante más tiempo. En 15 minutos está envasada y lista para encaminarse a uno de los 12.000 puntos de venta de toda España y Portugal.

Esos brotes tiernos o esa lechuga que en el plato parecen recién llegados de la huerta, son realmente frescos. La recolección se lleva a cabo de cuatro a ocho de la mañana, en su momento óptimo de frescura, y a partir de ahí entran en un proceso contrarreloj para llegar en 24 horas del campo a la mesa. Desde que se recolectan hasta que se consumen, se mantienen a una temperatura constante de entre 1 y 4 grados, manteniendo en todo momento la cadena de frío.

Unas 600.000 bolsas de Florette llegan cada día a las mesas de hogares y restaurantes de toda España. La demanda es creciente, cada vez son más las personas que valoran la importancia de una alimentación equilibrada. Según la encuesta ¿Comemos saludable los españoles?, realizada por Florette en 2017, tres de cada cuatro personas manifestaban haberse propuesto mantener una alimentación saludable en el último año. El porcentaje se elevaba al 86% entre los jóvenes de 18 a 25 años.

La misión de Florette es ayudar a las personas a alimentarse mejor. A través de Compromiso Florette reúne todos sus proyectos de responsabilidad social que revierten sobre las áreas social, medioambiental y económica. “España suspende en el consumo de verduras, hortalizas y frutas ya que solo el 11% de los adultos consumen las cinco raciones recomendadas por los expertos”, apunta Nuria Martínez Barea, directora de la asociación 5 al día. Por eso Florette ha dedicado este año el 10% de la inversión de la compañía para conseguir que ese porcentaje sea cada vez más amplio. Se trata de hacer accesible la comida sana con iniciativas como la comercialización de fruta lista para tomar. ¿A quién no le apetece picar entre horas una macedonia de piña, mango, manzana y uva? Al verde de la lechuga o la rúcula se suma el amarillo, el naranja o el morado de las frutas. El arcoíris más saludable, ese que a los nutricionistas les gustaría ver reflejado en todos los menús, está ya al alcance de la mano.

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