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Los españoles que sí ganaron el Mundial de Rusia

Los hermanos Pablo y Álvaro Quintanero, de 7 y 8 años, se proclaman campeones de cálculo mental en Moscú

Pablo y Álvaro Quintanero celebran su victoria en Moscú. Ampliar foto
Pablo y Álvaro Quintanero celebran su victoria en Moscú.

Pablo y Álvaro Quintanero, dos hermanos toledanos de siete y ocho años, han ocupado el primer puesto en sus respectivas categorías en el Campeonato del Mundo de Cálculo de 2018, celebrado en Moscú durante el pasado fin de semana. Más de 600 alumnos procedentes de 16 países han participado en la competición, organizada por Aloha Mental Arithmetic, un programa educativo internacional que entrena a niños de entre 5 y 13 años en habilidades como la concentración, la creatividad o la orientación espacial, aparte de en cálculo. "Ha sido una experiencia única e inolvidable", recalca Álvaro, muy orgulloso.

El amor por las matemáticas no tiene una fuerte tradición en la familia de los niños. De hecho, “ellos son los pioneros”, asegura Isabel Chacón, su madre, que les apuntó a clases de cálculo en octubre de 2017 “porque se les daba muy bien la asignatura y, como les gustó, han seguido practicando”, explica. Desde entonces acuden dos horas a la semana a esta actividad extraescolar, coordinada por Aloha, un programa que se imparte en centros escolares de más de 35 países  y que está avalado por la Sociedad Española de Pedagogía. Durante la primera realizan ejercicios de cálculo, sobre todo, con el ábaco japonés. “El método es una maravilla”, señala Chacón, y asegura que Álvaro pronto hará raíces cuadradas de cabeza, “todo, mediante este instrumento”, apunta. Durante la segunda hora hacen juegos y otras misiones especiales, como las llama el programa, pero todo referente a las matemáticas. “Potencian la creatividad y la visión espacial, y hacen que sus capacidades matemáticas aumenten”, asegura la madre de los niños.

Aparte de las clases en el colegio, también entrenan en casa con fichas de cálculo que Aloha les proporciona, especialmente, durante las semanas antes de competir. El Campeonato Regional de Castilla-La Mancha fue la primera competición oficial en la que participaron. También en ella ganaron. La diferencia respecto al mundial del pasado fin de semana es que el regional consideraba, además de la cantidad de respuestas acertadas, el tiempo que llevaba a cada participante finalizar la prueba. "Álvaro fue el primero en acertar todos los cálculos, y Pablo quedó segundo porque tardó diez segundos más", recuerda Isabel. En esta ocasión han realizado 70 cálculos matemáticos correctos en cinco minutos, algo que, "para ser niños tan pequeños, es muy complicado", señalan fuentes de Aloha Mental Arithmetics España.

El instante de la victoria

Los resultados del campeonato mundial aparecían en una pantalla gigante, que, tras las pruebas, se convirtió en el centro de atención de los 600 participantes y de sus familias. Los padres estaban más nerviosos que los niños. "Pablo y Álvaro no eran conscientes del nerviosismo que entraña todo lo que les rodeaba", asegura su madre. La organización premiaba a los cinco mejores participantes de cada categoría, cuyos nombres iban apareciendo en pantalla empezando por los puestos más bajos y terminando por los campeones. Cuando llegaron los segundos clasificados y los nombres de los hermanos aún no habían aparecido, Isabel les dijo: "Chicos, o todo, o nada". Y al final fue todo. "Fue muy emocionante cuando salió el primer premio y vimos que habían ganado", afirma Isabel, que asegura que lo celebraron al instante "saltando y llorando de alegría".

Los dos hermanos en la Plaza Roja de Moscú, tras el campeonato.
Los dos hermanos en la Plaza Roja de Moscú, tras el campeonato.

Los hermanos desean "seguir entrenando en matemáticas", y aseguran querer ser "ingenieros de robótica de mayores". Este interés nace de un curso de construcción de robots con piezas de Lego que realizaron en el colegio, comenta su madre, aunque, según Pablo, la idea fue suya "y luego se copió Álvaro", bromea.

Aparte de estos dos hermanos, otros jóvenes españoles se llevaron otras tres platas, siete bronces y varias menciones de honor. "Ha sido la mayor participación española de los últimos años, con 30 alumnos de 13 provincias", destacan las mismas fuentes de Aloha. "Han arrasado", asegura el programa, que cree que "este palmarés de premios convierte a España en uno de los países con más títulos de la edición del Mundial de Cálculo Mental 2018".

Una calculadora milenaria

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El ábaco japonés es la herramienta con la que entrenan Pablo, Álvaro y miles de alumnos en el mundo. “Las matemáticas siempre han sido un concepto abstracto y, para los niños, esto es complicado de asimilar”, explican fuentes de Aloha Mental Arithmetics. “El ábaco es algo que se toca, se palpa, y eso les permite aprender el concepto matemático de manera mucho más fluida”, señalan. Llega un momento en que los alumnos consiguen visualizar mentalmente el ábaco para hacer “operaciones larguísimas y, directamente, leen el resultado en su cabeza”, aseguran.

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