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Enredo familiar

Eloy Arenas (al piano) y Eloy Azorín protagonizarán la clausura del Festival de Almagro. En la imagen posan en el Teatro de la Zarzuela (Madrid).Vídeo: Alfredo Arias. | Luis Almodóvar
Silvia Hernando

Tenemos a un galán en escena. O mejor, por qué no llamarle chulito. Así, con todas las letras. Un engreído sin más talento que ese. Se llama don Diego y acaba de comprometerse con doña Inés. Pero ella no quiere ver a este hombre ni de lejos. “El padre, un tipo muy clásico, muy recto, la va a casar. Pero ella no quiere y se enfrenta a él. Eso me parece tan estupendo…”, dice Eloy Arenas. La historia la contó en 1662 Agustín Moreto en su obra El lindo don Diego, comedia cumbre del Siglo de Oro. Por eso, por su calidad e ingenio, su mensaje sigue estando vigente. Adaptada por Valle Hidalgo, la función se representará como ficción sonora en la clausura del Festival de Teatro Clásico de Almagro, el 29 de julio. “La autora ha incidido en que la obra tiene un origen feminista, de rebeldía por parte de la mujer”, subraya Arenas, que da vida “al gracioso de la función”: Mosquito, el sirviente del padre de doña Inés. En el papel de don Diego le dará la réplica Eloy Azorín. Que a la vez es su hijo, pero en la realidad. Porque cuando este dúo se junta, dentro y fuera del escenario, la cosa va de enredos.

Como pareja profesional, ambos Eloy ya se tenían fichados. La primera vez que colaboraron, Azorín tenía cinco años. Fue en un espacio televisivo presentado por Joaquín Prat. “Yo salí a despedir el programa, en el que él [por Arenas] hacía un monólogo sobre la serie Dallas, que era como el Juego de tronos de la época”, rememora divertido el más joven. “Se lo tomó muy en serio, estaba muy metido en su papel”, agrega el mayor. “Llegó Joaquín [Prat] y le dijo: ‘A ver, Eloy, qué vas a hacer’. Y él contestó: ‘Ahora lo verás”, recuerda imitando el gesto rimbombante del niño. Años más tarde, la familia volvió a unirse en Qué loca peluquería, serie escrita y dirigida por Arenas en la que Azorín actuó. Y hará unos 12 años repitieron con ¡Sálvese quien pueda!, una obra que creó el padre y ambos interpretaron. “Hemos trabajado juntos desde siempre”, resume el hijo, que no siente la presión de la confianza cuando comparte guion con su progenitor. “Hacemos nuestro trabajo y nos marchamos a casa. Vamos, que no nos cuestionamos”. 

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Sobre la firma

Silvia Hernando
Redactora en BABELIA, especializada en temas culturales. Antes de llegar al suplemento pasó por la sección de Cultura y El País Semanal. Previamente trabajó en InfoLibre. Estudió Historia del Arte y Traducción e Interpretación en la Universidad de Salamanca y tiene dos másteres: uno en Mercado del Arte y el otro en Periodismo (UAM/EL PAÍS).

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