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Brad Bird & John Walker: director y productor superheroicos

Brad Bird y John Walker
Bird y Walker, director y productor de Los Increíbles 2 respectivamente, retratados durante una visita a Madrid.

PROBABLEMENTE usted se imagine la relación entre un director y un productor de cine como una convivencia tensa, llena de discusiones y de desencuentros. Al fin y al cabo, la propia industria del cine la ha pintado así en numerosas ocasiones cuando se ha retratado a sí misma. Pues bien: esa es la realidad. En este caso, las películas no mienten. Pero de esas tensiones resultan los prodigios: la magia del celuloide.

“Empecé a trabajar con John en un proyecto en el que teníamos un presupuesto escaso, de modo que acabábamos los domingos por la noche, solos en el edificio, discutiendo hasta las tantas sobre qué secuencias eran prescindibles: John decía que esto no había que ponerlo y yo le llevaba la contraria, así todo el rato; afortunadamente, eso sí, todo sucedía de manera civilizada”, explica Brad Bird (Montana, Estados Unidos, 1957), director de la película Los Increíbles 2, que se estrena en España el próximo 3 de agosto. Ese John al que se refiere es John Walker (Illinois, Estados Unidos, 1956), productor del filme, al que conoció hace tiempo mediante la vía tradicional: una entrevista de trabajo.

‘Los Increíbles 2’ apuesta por el poder femenino: Mr. Increíble cuida de la prole y Elastigirl trabaja de superheroína

Ambos coinciden en que cierta tensión de este tipo es necesaria para llevar a buen puerto un proyecto artístico. “Me gustó la forma de trabajar de John en aquella peícula iniciática [El gigante de hierro], de modo que cuando llegó el momento de hacer la primera entrega de Los Increíbles quise que estuviera”, dice su director. Bird también ha dirigido otros éxitos como Ratatouille, El gigante de hierro y Tomorrowland. La tercera pata de este equipazo lo integra Nicole Paradis Grindle, productora.

La bombástica secuela de Los Increíbles llega 14 años después de la primera entrega, que recaudó 541 millones de euros en todo el mundo y ganó el Oscar a la Mejor Película de Animación. Tal vez por este lapso de tiempo, la cinta está llena de fuerza acumulada, acción sin límites y humor sin freno. Pero además de cumplir con todos los requisitos de los filmes de acción y animación para todos los públicos, admite otras muchas lecturas de interés. Por ejemplo, su apuesta por el empoderamiento de la mujer en tiempos en los que la perspectiva de género cobra tanta importancia: en esta entrega, Elastigirl (con voz de la actriz Holly Hunter en el original) sale a trabajar fuera de casa como superhéroe mientras Mr. Increíble (con voz de Craig T. Nelson) tiene que quedarse en el hogar cuidando de la prole. “Se hace patente que cuidar también es un superpoder y que, en este caso, tener superfuerza no sirve de nada”, dice el director.

Personajes de la nueva entrega de la saga, que se estrena en España en agosto.
Personajes de la nueva entrega de la saga, que se estrena en España en agosto.

Además, el discurso del supervillano Robapantallas también es de máxima actualidad y podría estar sacado de las páginas de La sociedad del espectáculo, de Guy ­Debord, y otros textos de los teóricos situacionistas: vivimos una vida falsa como espectadores rodeados de pantallas, mientras se nos hurta la verdadera existencia. “Lo cierto es que nunca pensé que una pe­lícula pensada para ser un taquillazo pudiera recordar a filósofos franceses”, bromea Bird. “Pero sí creo que estamos lidiando con eso: ver y llevar pantallas, crear una fantasía sobre nuestras propias vidas y presenciar las fantasías del resto. Cuando voy a conciertos y veo a la gente mirarlos a través de sus ­smartphones pienso que hay algo que no está bien”.

Bird y Walker parecen tener una relación bien avenida. Muchas veces emiten risotadas o hacen gestos histriónicos, como si fueran personajes de su propia película. Todo se pega. Walker atesora una larga experiencia tanto en el mundo teatral como en otros ámbitos aledaños: “He trabajado con muchos directores de teatro, de cine, de publicidad… Hay que reconocer que en este mundillo hay mucho farsante. Pero Bird es totalmente auténtico: gran escritor, director de animación, gran líder”. En efecto, Bird ya destacó desde joven: a los 13 años terminó su primera película de animación y pronto llamó la atención de productoras como Disney. “Además, ser director es una cosa muy difícil”, bromea Walker. “De hecho, no entiendo por qué la gente quiere dedicarse a esto”.