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Así es el primer Museo de Momias de España

El singular centro de Quinto, en Zaragoza, aúna investigación científica, documentación histórica y desarrollo rural

La aleatoria combinación de falta de humedad y temperatura constante en el subsuelo de la iglesia de La Asunción (conocida como El Piquete), en Quinto (Zaragoza, 2.000 habitantes), ha permitido exhumar 15 cuerpos momificados de forma natural que han llamado la atención de la comunidad científica nacional e internacional por su buen estado de conservación. Con ellos abre sus puertas al público el primer Museo de Momias de España, un proyecto pionero que aúna investigación científica, documentación histórica y desarrollo rural.

Cuando el Ayuntamiento de la localidad zaragozana de Quinto acudió a ella para proponerle el proyecto no lo dudó ni un instante: “Tenéis un diamante en bruto”. La directora del Instituto de Estudios Científicos en Momias (IECIM) con sede en Madrid, Mercedes González, es la responsable científica del primer museo de Momias de España, que abrió en junio sus puertas al público. Le duelen los pies, confiesa, porque calza zapato de calle para presentar la inauguración del museo y ya no está habituada: “Son muchos meses de trabajo de campo en zapatilla deportiva”.

El proyecto ve ahora la luz tras descubrirse en 2011 las primeras momias al levantar el suelo de la iglesia para proceder a la instalación eléctrica. Más de 70 cuerpos fueron exhumados en estas excavaciones pero solamente quince conforman la exposición. Quince ejemplos de perfecta momificación natural gracias a la falta de humedad y una temperatura constante en el subsuelo del punto más elevado de Quinto, la iglesia de El Piquete, donde fueron enterradas.

El equipo científico liderado por Mercedes González se puso manos a la obra con un instrumental básico conformado por aspiradores especiales de velocidad controlada, pinceles, pinzas y mucha paciencia. Limpiaron minuciosamente los cuerpos de polvo, piedrecitas e insectos cadavéricos sin utilizar ningún producto externo.

¿Qué interés general tiene la exposición de cadáveres momificados? ¿Cómo evitar caer en el morbo?. "Las nuevas generaciones ven más los logros de los avances científicos que el morbo. Lo importante es la historia que nos cuentan las momias”, responde la experta. Para contextualizar la experiencia, solo se accede al museo con visita guiada. “Somos conscientes de que habrá gente atraída por el morbo pero la concepción museística es neutra, muy bien enfocada y respetuosa con los restos”, matiza Jesús Morales, el alcalde de Quinto.

Reconstrucción con escáner multicorte

Mercedes Gonzalez, presidenta del Instituto de Estudios Científicos en Momias, y Jesus Morales, alcalde de Quinto de Ebro, en el museo de las Momias de Quinto.
Mercedes Gonzalez, presidenta del Instituto de Estudios Científicos en Momias, y Jesus Morales, alcalde de Quinto de Ebro, en el museo de las Momias de Quinto. EFE

Los avances científicos en estudios de momias permiten que ellas nos hablen del pasado desde su petrificada eternidad. Las quince momias que componen la exhibición, siete adultos y ocho niños, fueron sometidas a estudios radiológicos en el Hospital Royo Villanova de Zaragoza para determinar con exactitud las posibles causas de su muerte. En los cuerpos se practicó una tomodensitometría con un escáner de 64 coronas o multicorte, que permite una reconstrucción tridimensional de los volúmenes. “Lo que mejor se valora son las estructuras óseas, que permanecen más íntegras, de forma que podemos determinar si existen lesiones. En uno de los cuerpos identificamos un prolapso uterino y rectal, y en otra momia, una ligera deformidad de pies zambos”, explica la radióloga Alicia Blasco en un audiovisual del IECIM.

Aunque con las nuevas técnicas se pueden identificar las patologías o traumatismos que estas personas sufrieron en vida, “no es posible asegurar la causa exacta de su muerte”, indica Mercedes González. Asimismo, los expertos han podido calcular la edad de fallecimiento por el nivel de osificación de los huesos. Los restos de mayor edad pertenecen a un hombre de unos 70 años y los más jóvenes tenían tan solo unos meses de vida. “En el caso de la momia más anciana hemos comprobado la osificación del cartílago helioides y el cricoides, que corresponde a una persona de unos 70 años o más”, explica González.

A la excelente conservación natural de los cuerpos se une el buen estado de la indumentaria por ser de origen proteico : lino o lana. Así, la información que se desprende de los cuerpos y de la vestimenta se cruza con la documentación histórica para llegar a la conclusión de que estamos ante restos del siglo XVIII, algo que la experta en momias ejemplifica con las hormas de los zapatos. “Podemos observar que los zapatos tienen la misma horma para los dos pies, por lo que los restos son anteriores a 1850, año a partir del cual los zapateros comienzan a confeccionar el calzado con la forma adaptada al pie izquierdo y al derecho.

Uniendo patología e indumentaria se devuelve la identidad a las momias”. Identidad que siempre estuvo presente porque, según la investigadora, el equipo científico quiso bautizar a cada una de las momias que tan cuidadosamente estaban limpiando de polvo y gorgojos. La momia de pocos meses es Muñeca, la más pelirroja y barbuda, Van Gogh y la más elegantemente ataviada, Lady.

Gracias al estudio pormenorizado de las momias, los investigadores aseguran poder identificar con nombres y apellidos algunas de ellas, “pero no podemos asegurarlo a ciencia cierta sin realizar un estudio de ADN”, concluye Mercedes González.

Ningún vecino de Quinto de Ebro ha manifestado por ahora la intención de cruzar su información genética con la de las momias, aunque observándolas diríamos que por aquellos años abundaban los pelirrojos en la localidad. Un rojo intenso, brillante, en cabello, pestañas y barbas. El buen estado de conservación de los cuerpos ha llamado la atención de la comunidad científica internacional y universidades de Estados Unidos, Italia, Reino Unido o Corea del Sur ya han manifestado su interés por colaborar en próximas fases del proyecto.

Yacimiento arqueológico vivo

El Piquete, como se conoce popularmente a la iglesia de La Asunción, ha servido de espacio multiusos a lo largo de los siglos. Castillo musulmán, iglesia cristiana, refugio en la Guerra Civil y almacén de trigo con el franquismo. Hoy alberga el primer museo de momias de España con el propósito de convertirse también en yacimiento arqueológico vivo.

“Dependemos de la financiación y de la evolución del Museo. Hemos tenido una muy buena acogida, tanto con la exposición temporal de 2015 como ahora”, comenta el alcalde de Quinto. El proyecto cuenta con subvenciones de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), del ayuntamiento de Quinto de Ebro y del Centro para el Desarrollo de las Comarcas del Mar de Aragón y Ribera Baja (CEDEMAR) con fondos FEADER (Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural). “Queremos ampliar la exposición y continuar con la excavación arqueológica, de forma que la visita al museo se combine con la observación del trabajo de los arqueólogos en el yacimiento”, indica Jesús Morales.

Los comercios y restaurantes de Quinto han creado una Red de Espacios Adheridos con descuentos para visitantes, queriendo añadir así su granito de arena a esta iniciativa científica que busca atraer turismo nacional e internacional a tierras de despoblación.

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