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“¿Quién se preocupa de los dientes que ha perdido una mujer maltratada?”

Fábio Bibancos vivía feliz entre ortodoncias y blanqueamientos. Algo cambió y en 2002 fundó Turma Do Bem, una organización que atiende a 71.000 personas con pocos recursos en Latinoamérica

Fábio Bibancos en su reciente visita a Madrid para recoger el premio de la fundación Mapfre.
Fábio Bibancos en su reciente visita a Madrid para recoger el premio de la fundación Mapfre.

"¿Por qué nadie piensa cómo vive una persona que no tiene dientes? ¿Cómo besa? ¿Cómo come? ¿Quién se preocupa de los dientes que ha perdido una mujer maltratada? Te lo digo yo: porque somos ricos". Fábio Bibancos (Brasil, 1974) creció en un ambiente privilegiado. Fue a la mejor escuela y se licenció en la Universidad Estatal Paulista en odontología. "Solo nos enseñan a cuidar los dientes de los blancos. Un blanqueamiento, una ortodoncia... pero nadie se preocupa de los de los pobres".

Acabó sus estudios, abrió su propia clínica, escribió un libro. Todo iba según los cálculos: trabajo, matrimonio, piso, hijo. Hasta que comenzó a dar talleres sobre higiene dental en colegios de barrios humildes de Brasil. "Al principio ofrecía cursos en escuelas que también era de ricos. Tonto de mí, sentía que estaba haciendo el bien. Les decía cuál era el mejor cepillo, la manera correcta de lavarse... Pero cuando mi editor concertó algunos talleres en centros no tan ricos, las madres se acercaron al final de alguno de ellos y me dijeron: 'Fábio, está muy bien todo lo que dices, pero mira la boca de mi hijo, está llena de infecciones".

Empezó llevando a alguno de esos chavales a su propia clínica para realizarles tratamientos y cirugías de forma gratuita. Cuando los pacientes aumentaron, llamó a algunos colegas de profesión para que le ayudaran. Y cuando el número de ellos se salió de control asumió que aquello no era algo que pudiera seguir haciendo de esa forma. Así es como nació Turma Do Bem, , una organización que atiende a 71.000 personas y que se ha convertido en la mayor red de voluntariado especializado del mundo. La organización cuenta con más de 17.000 dentistas que actúan en 14 países y ofrece atención odontológica gratuita para la población de bajos ingresos. Acaba de visitar España para recibir un premio de la Fundación Mapfre por su labor. "¡Han sido 16 años, pero ha pasado todo muy rápido! ¡Aún me pregunto qué hago aquí con una reina!", (la reina Letizia entregó los premios el pasado 14 de junio).

Solo nos enseñan a cuidar los dientes de los blancos. Un blanqueamiento, una ortodoncia... Pero nadie se preocupa de los de los pobres

Según un informe publicado en 2015 por la Federación Dental Internacional, las enfermedades relacionadas con la boca afectaban a 3.900 millones de personas en todo el mundo en 2010 y la caries era la dolencia más común. "El estado dental afecta a la dieta y a la nutrición en particular en niños y personas mayores, mientras que la pérdida de dientes tiene un negativo y significativo impacto en la calidad de vida de las personas, no solo en el ámbito funcional sino también psicológico y social.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda instaurar políticas públicas de calidad para prevenir problemas y recuerda: "las enfermedades periodontales graves, que pueden desembocar en la pérdida de dientes, afectan a entre 15% y 20% de los adultos de edad media". Un estudio publicado por la organización destaca que, además de las malas condiciones de vida, "los principales factores de riesgo guardan relación con factores como la dieta e higiene deficientes y con una escasa disponibilidad y accesibilidad a los servicios de salud".

Durante todos estos años, Turma do bem se ha financiado con patrocinadores, pero Bibancos espera que eso cambie. Hace tres años lanzaron al mercado la aplicación móvil Ismyli, que funciona como una plataforma digital de servicios bucodentales, y por la que han comenzado a recibir ingresos.

Fábio Bibancos es nieto de una emigrante almeriense que llegó a Brasil a principios del siglo XX. "Tuvo suerte, le fue bien y ahora yo estoy de vuelta para recoger este premio porque hemos aportado algo positivo a la sociedad". El dentista, de corta estatura, pequeñas gafas redondas y tez morena, vino con un mensaje muy claro en su discurso de agradecimiento: "Cuando voy por el mundo contando el proyecto y la gente me ve, no sabe decir muy bien si soy africano, indio, latino... ¡Y eso es genial! Hay que favorecer la inmigración, hay que acoger a los refugiados y a los que vienen de fuera como mi abuela hace tantos años, porque todas esas personas son muy importantes para un país"

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