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COLUMNA

Por favor, señor Sánchez, no se olvide del I+D+i

Tres prestigiosos investigadores reclaman al nuevo Ejecutivo acometer "con urgencia" acciones inmediatas "para sacar nuestra ciencia y tecnología de la situación en que se encuentra"

Pedro Sánchez, durante su toma de posesión como nuevo presidente del Gobierno, el pasado sábado.
Pedro Sánchez, durante su toma de posesión como nuevo presidente del Gobierno, el pasado sábado. Getty Images

El pasado mes de febrero, con ocasión de la marcha del ministro Luis de Guindos a la vicepresidencia del Banco Central Europeo, hacíamos un llamamiento, casi desesperado, para que se creara un Ministerio de Ciencia y Tecnología como primer paso para que la I+D+i tuviera rango ministerial y se pudiera potenciar desde las más altas instancias del Estado. La importancia estratégica del I+D+i en cualquier país que pretenda incluirse en el primer mundo no es discutible, pero desgraciadamente nuestro Gobierno no parece entender que sin la creación un tejido tecnológico suficiente nuestro estado del bienestar va a seguir dependiendo de una economía de servicios basada en la construcción y el turismo, que siempre estará expuesta los cambios cíclicos de la economía global.

Como era de esperar, el presidente del Gobierno se limitó a reemplazar al Sr. De Guindos por el Sr. Escolano, sin cambiar un ápice la problemática que arrastramos desde 2012. Ni que decir tiene que en estos meses la situación no ha mejorado.

Se han escrito ríos de tinta denunciando la falta de recursos para la investigación en nuestro país. Los esfuerzos negacionistas del anterior Gobierno no han servido para ocultar una realidad cada vez más sangrante. Baste referirnos aquí a un artículo publicado recientemente en EL PAÍS en el que se indicaba que el gasto efectivo en I+D+i en 2017 fue inferior al gastado en el año 2000.

Somos conscientes de la ingente cantidad de asuntos urgentes que tiene el gobierno, después de años de inacción política en muchos ámbitos. Sin embargo, nuestro convencimiento de la importancia de la I+D+i para el futuro económico y cultural de nuestros ciudadanos nos hace insistir en la urgencia de acometer acciones inmediatas para sacar nuestra ciencia y tecnología de la situación en que se encuentra. También somos conscientes de que la aceptación, por parte del Sr. Sánchez de unos Presupuestos Generales diseñados por el Partido Popular y por Ciudadanos y que en ningún momento tuvieron en cuenta a la ciencia como motor del bienestar económico y el progreso cultural, no van a permitir grandes mejoras presupuestarias a corto plazo. No obstante, creemos que la I+D+i necesita empezar a cambiar de forma inmediata. Como primera acción a tomar, habría que eliminar, de una vez por todas, la asfixia burocrática impuesta en los últimos tiempos por el Ministerio de Hacienda que ha sufrido la ciencia en nuestro país. Para este primer cambio, no hay que incrementar el gasto público, solo es necesaria la voluntad política para hacerlo.

Además de la escasez de recursos, los investigadores se enfrentan a una serie de problemas burocráticos que están cercenando la escasa actividad científica que se puede llevar a cabo en España con los recursos disponibles

Por ejemplo, es esencial reactivar o más bien resucitar la Agencia Estatal de Investigación. Como botón de muestra, las convocatorias del Plan de Formación de Personal Investigador (FPI) y de Formación de Personal Universitario (FPU) llevan sin cerrarse desde hace cinco y ocho meses respectivamente. Esta inacción está privando de percibir sus merecidas becas a docenas de jóvenes españoles que representan la élite de esos jóvenes universitarios que quieren formarse como investigadores. Este panorama parecería suficiente como para poner los pelos de punta a todos aquellos a sean conscientes de la importancia del I+D+i para el futuro de nuestro país.

Pero no acaban aquí los problemas. Además de la escasez de recursos, los investigadores se enfrentan a una serie de problemas burocráticos que están cercenando la escasa actividad científica que se puede llevar a cabo en España con los recursos disponibles. El Ministerio de Hacienda lleva más de un año impidiendo la renovación de contratos de investigación con la  excusa de que se han concatenado, algo intrínseco a un sistema donde los contratos dependen de proyectos de investigación cuya duración máxima son tres años. Esta injerencia burocrática está dejando a muchos investigadores en el paro obligando a parar la actividad en muchos centros de investigación tal y como se ha publicado en los medios de comunicación en los últimos meses. Más aún, con la excusa de no haberse aprobado los Presupuestos Generales del Estado se han congelado la compra de reactivos esenciales para el día a día de los proyectos de investigación, no pudiendo gastarse ni siquiera recursos provenientes de proyectos de investigación obtenidos competitivamente en la UE o de empresas o fundaciones privadas

Esta dramática situación es conocida por el nuevo presidente del Gobierno. El Sr. Sánchez se ha reunido en varias ocasiones con científicos de a pie para interesarse por la situación. La celeridad y hasta cierto punto lo inesperado de los cambios de la semana pasada no deberían retrasar decisiones de calado en el nuevo Gobierno desde el primer momento. Repetimos la necesidad de que el I+D+i esté representado al máximo nivel dentro del nuevo Ejecutivo. También es esencial que el Ministerio que finalmente se encargue del I+D+i (¿Ciencia y Tecnología?, ¿Educación y Ciencia?) sea funcionalmente independiente del Ministerio de Hacienda más allá de los obvios temas presupuestarios, de tal forma que, al menos aquellos recursos disponibles para el sector del I+D+i sean utilizados de la forma más eficaz posible. Por último, conviene recordar que el éxito de cualquier sistema de gestión depende de la calidad profesional y humana de aquellas personas que lo vayan a gestionar. Le deseamos al Sr. Sánchez la mejor suerte en el esfuerzo a realizar.

Mariano Barbacid es profesor de Investigación del CSIC y de AXA-CNIO, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. Jesús Ávila es investigador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM). Vicente Larraga es profesor de Investigación del CSIC.

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