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Me declaro inmortalista

El pasado noviembre me contactó un periodista de EL PAÍS. Tras leer lo publicado, me di cuenta de que se trataba de una historia contra mí. Me acusaba de ser un “charlatán” y de no haber pertenecido a los profesores de Singularity University cuando fui profesor hasta 2012 y supervisé presentaciones de alumnos hasta 2016. En el artículo se pone en duda mi participación en la Internet Society y la Sociedad Mundial del Futuro cuando soy cofundador de los capítulos de Venezuela de ambas instituciones, como aparece los estatutos de ambas organizaciones.

Desde 2005, varios de los científicos más importantes del mundo han afirmado que el rejuvenecimiento será posible pronto porque tenemos la tecnología necesaria para conocer mejor la biología humana y saber cómo modificar nuestro genoma. En el texto se utiliza uno de mis chistes para tratar de descalificarme; no se explica que es un chiste que hago para comparar lo lento de nuestros cerebros con lo rápido de la electrónica.

Me declaro futurista, transhumanista, singularitariano e inmortalista y, por ello, suelo recibir un sinfín de críticas. La tecnología sigue avanzando a pasos acelerados y no le tengo miedo a la inteligencia artificial, me intereso en el tema aunque jamás he dicho que trabajo en ese campo. Espero que para 2045 lleguemos a la singularidad tecnológica y la inmortalidad, si logramos avanzar a una nueva inteligencia humana aumentada y complementada con inteligencia artificial. Me gusta hablar de la muerte de la muerte, para todo el mundo y en todo el mundo.— José Luis Cordeiro.

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