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Holanda para la avalancha de universitarios extranjeros

Algunos centros limitan el acceso para no dejar en minoría a los alumnos nacionales

Estudiantes de toda Holanda se reúnen para construir puentes y torres de espaguetis en la Universidad de Delft
Estudiantes de toda Holanda se reúnen para construir puentes y torres de espaguetis en la Universidad de Delft

El uso generalizado del inglés en la Universidad holandesa preocupa de tal modo que algunos rectorados empiezan a imponer cuotas para evitar que los estudiantes autóctonos sean minoría. Es el caso de la Universidad Técnica de Delft, que ofrece Ingeniería e Informática y ha congelado la matrícula para los de fuera de la UE. La de Ámsterdam, por su parte, ha pedido ayuda al Gobierno “para controlar el flujo foráneo”. El problema es que la primera medida puede chocar contra las leyes contrarias a la discriminación, y el Ministerio de Educación no está seguro de hasta dónde puede llegar. Entretanto, la Asociación para la Mejora de la Educación ha decidido llevar a los tribunales a los centros de educación superior que no justifiquen el hecho de “haberse pasado al inglés como lengua de aprendizaje”.

La ley educativa indica que solo puede impartirse una clase en un idioma distinto al holandés en tres supuestos: las carreras de lenguas extranjeras, las que cuenten solo con profesores foráneos y las que presenten un elevado porcentaje de alumnos extranjeros porque el temario sea especialmente atractivo para ellos. Pero no por inercia. Tampoco para ganar dinero fácil, porque las tasas pagadas por los llegados de otros continentes son mucho más elevadas que las de los nacionales. Las diferencias pueden oscilar entre 3.000 euros y 12.000 o más euros, respectivamente, y, por eso, las universidades han hecho grandes campañas para atraerlos.

Sin embargo, ahora que un 10% de los estudios superiores cuentan con más inscritos foráneos —122.000, este curso académico— que locales; y que un 23% de las licenciaturas, y un 74% de los cursos de máster son ya en inglés, según la Organización para la Internacionalización de la Educación, llega la reflexión. “Parece que en Holanda se puede estudiar cualquier cosa en inglés, cuando una buena reputación no depende de eso”, aseguran en la asociación demandante. Las excepciones son Medicina, Derecho o Psicología Clínica, donde predomina la lengua autóctona.

 

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