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ASAMBLEA DE NACIONES UNIDAS SOBRE MEDIOAMBIENTE

Seis ideas ‘millenials’ para salvar el planeta

Son menores de 30 años, pero cuentan con iniciativas ambiciosas para proteger el medioambiente. Los recién nombrados Jóvenes Campeones de la Tierra por la ONU presentan sus proyectos innovadores

Los seis Jóvenes Campeones de la Tierra en la ceremonia de entrega del reconocimiento, en la III Asamblea de Naciones Unidas sobre Medioambiente, en Nairobi (Kenia), ayer martes.
Los seis Jóvenes Campeones de la Tierra en la ceremonia de entrega del reconocimiento, en la III Asamblea de Naciones Unidas sobre Medioambiente, en Nairobi (Kenia), ayer martes.

El futuro del ecologismo tiene el rostro de seis jóvenes menores de 30 años, uno por cada continente. Adam Dixon (Europa), Eritai Kateibwi (Asia y Pacífico), Liliana Jaramillo (América Latina y el Caribe), Mariama Mamane (África), Omer Badokhon (Asia occidental) y Kaya Dorey (América del Norte) acaban de ser nombrados Jóvenes Campeones de la Tierra por Naciones Unidas, tras superar una votación pública en internet y el veredicto de un jurado internacional. Cada uno de los proyectos para la conservación del medioambiente recibirá 15.000 dólares en fondos, asesoría y formación. Nos reunimos con ellos en el marco de la III Asamblea de Naciones Unidas sobre Medioambiente, que se celebra en Nairobi (Kenia) del 4 al 6 de diciembre, donde nos explican sus iniciativas y nos cuentan su visión del futuro del Planeta.

Mariama Mamane (Joven Campeona África)

Tiene 27 años y está cursando un máster en agua y medioambiente en Burkina Faso, aunque su corazón sigue en su país natal, Níger. Es allí donde quiere volver en cuanto acabe los estudios. Su objetivo reside en facilitar energía a las comunidades rurales a través de un proyecto basado en el uso del jacinto de agua. Además de ofrecer una solución para el control de esta especie invasiva que puede causar la muerte de la fauna acuática, su iniciativa también origina fertilizantes naturales.

De pequeña, Mariama solía ir con la familia a pasar el rato a orillas del río Níger. "Era un lugar precioso, pero ahora está en peligro por la contaminación. La gente tiene miedo a ir y yo quiero volver a convertirlo en un sitio agradable", explica. "El agua es nuestro patrimonio, tenemos que entenderlo y hacer todo lo posible para no perderlo, sobre todo nosotros, los jóvenes". Mariama es optimista para el futuro. "Confío en que el problema del acceso a la electricidad se habrá reducido en la próxima década, pero antes tenemos que cambiar la idea que tenemos de desarrollo".

Kaya Dorey (Joven Campeona América del Norte)

Esta canadiense de 29 años creció rodeada por la naturaleza en las montañas cerca de Vancouver. Esta pasión se incrementó durante los estudios en turismo, a lo largo de los cuales se familiarizó con el concepto de sostenibilidad. Su proyecto, Novel Supply co., produce ropa sin coloración tóxica, ni fibras sintéticas. El objetivo es poner en marcha un proyecto “a circuito cerrado”, totalmente hecho en Canadá y que no genere residuos. "Consumimos de manera demasiado rápida y tenemos que cambiar esta mentalidad", afirma. Kaya viste una camisa con un estampado azul de un diseñador local, en algodón orgánico. "Lo que me empujó el año pasado a dar el salto y crear mi propio negocio no fue el dinero, sino mis ideales. Este reconocimiento de Naciones Unidas me va a permitir amplificar mi voz y contribuir a que otras firmas locales adopten métodos de producción más sostenibles".

Omer Badokhon (Joven Campeón Asia Occidental)

Este yemení de 25 años espera que su historia pueda inspirar a los jóvenes de su país, que cada día se enfrentan a la dificultad de vivir en un entorno desgarrado por el conflicto. Este ingeniero ha diseñado un proceso para la descomposición rápida de residuos orgánicos domésticos y su uso para producir energía. "La gestión de los desechos está generando enormes problemas en Yemen, que afectan tanto al medioambiente como a la salud humana. Además, la escasez de energía debida a la guerra lleva a muchas familias a talar árboles sin algún tipo de control". Omer espera que en el futuro su idea podrá aplicarse a gran escala incluso más allá de la frontera de Yemen y que el sector privado se comprometa con la sostenibilidad.

Adam Dixon (Joven Campeón Europa)

Este británico de 25 años quiere innovar la producción horticultora para poner coto a la inseguridad alimentaria y la pérdida de hábitat. La idea para su proyecto surgió mientras ayudaba a su madre en el jardín de casa. "Cuando empecé a experimentar con la hidroponía [el cultivo de plantas en soluciones acuosas], me sentía frustrado por los costes elevados. Entonces me he preguntado: ¿Por qué no puedo idear un sistema escalable y más barato?". Dicho y hecho. Su método, además, mejora la eficacia de la irrigación y reduce la cantidad de tierra necesaria para la producción. El Programa Mundial de Alimentos está evaluando la aplicación de este sistema en campos de refugiados, donde normalmente suele ser imposible cultivar la tierra.

Eritai Kateibwi (Joven Campeón Asia y el Pacífico)

Tiene 28 años y viene de la isla de Kiribati (Oceanía), "un país que tiene una conexión especial con la naturaleza", asegura. "Después de los estudios en el Reino Unido, decidí volver porque sé que la hidroponía puede generar un enorme impacto para mis connacionales". Su país actualmente depende de importación de alimentos. Eritai espera que la implementación de esta técnica de cultivo, basada en energía solar y un consumo de agua de apenas el 10% en comparación con los métodos tradicionales, pueda ayudar también a mejorar la salud humana, la resiliencia ante el cambio climático, la reducción de residuos y generar empleo local.

Liliana Jaramillo (Joven Campeona América Latina y el Caribe)

Con 29 años y un máster en medioambiente conseguido en Australia, acaba de regresar a su Ecuador natal para desarrollar terrazas verdes en Quito. El objetivo de la bióloga es devolver a la ciudad flora y fauna, reduciendo la contaminación del aire y la vulnerabilidad ante los desastres naturales, fomentando el uso de plantas nativas en entornos urbanos. "Durante los estudios me centré en el caso de Quito, pero espero que en futuro muchas otras ciudades estén dotadas de espacios verdes bien integrados", indica.

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