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Lo que dicen y ocultan los libros escolares en Marruecos

La Red de Jóvenes Marroquíes elabora un informe para fomentar la tolerancia y el respeto en los manuales de texto

Alumnos en un centro escolar de Rabat.
Alumnos en un centro escolar de Rabat.

Educación es una palabra pilar y una palabra laberinto en un país como Marruecos que, tras buenos esfuerzos y grandes pasos dados, sigue contando con alrededor de un 30% de analfabetismo entre la población de más de 10 años, según un informe del Ministerio de Educación con el aval de UNESCO. Laberinto, además, en lo que atañe a lo lingüístico, si tenemos en cuenta que en los niveles primario y secundario de la enseñanza pública las clases se imparten en árabe y que la Universidad se cursa en francés (desde ahora, también el ciclo del bachillerato se hace en francés). Se ensayan inmersiones, arabización sí o no (dialecto sí o no), prueba y error, y así sigue la búsqueda del mejor camino.

Educación es, afortunadamente también, una palabra que moviliza a jóvenes universitarios, urbanos, entusiastas y dispuestos a empezar a cambiar las cosas en su país. Hay varias plataformas de jóvenes que trabajan por la enseñanza pública de calidad y la educación en valores. Entre ellas, está la Réseau de Jeunes Marocains Engagés (RJME o Red de jóvenes marroquíes comprometidos), que impulsa la fundación alemana Friedrich Ebert.

Entre los 30 participantes que cada año dan forma al Programa de jóvenes estudiantes y profesionales comprometidos, este año hubo seis que decidieron analizar el contenido de algunos manuales escolares de Primaria para dirimir si lo que allí se transmite está de acuerdo con los Derechos Humanos contemplados en los pactos internacionales que Marruecos ha ratificado.

El análisis se centra en los contenidos –textos e imágenes– de tres libros escolares de dos niveles de Primaria (quinto y sexto curso), que corresponden a las materias Historia y Geografía, Educación Islámica y Lengua Árabe.

"Se utilizan estampas peyorativas para comparar a los habitantes del ámbito rural y urbano", concluye la Red

“¿Qué transmiten los manuales escolares?, ¿en qué medida los discursos allí contenidos respetan los Derechos Humanos universalmente consagrados?, ¿cómo impedir que los libros de texto perpetúen discursos arcaicos que no van en línea con los cambios que está viviendo nuestra sociedad?, ¿cómo evitar la representación de la mujer reducida a un estereotipo?, ¿cómo promover el respeto y la tolerancia al otro?”, son algunas de las preguntas que se hicieron los jóvenes de la Red y que sirven tanto de llegada como de partida.

Explican, por ejemplo, que en el libro de Árabe, ya en la cubierta hay una imagen en la que se ve a tres niños, los tres varones, y que en todo el manual se percibe una falta de representación femenina. Los textos transmiten la idea de una mujer débil (y sensible) dedicada a los trabajos del hogar. Los hombres son representados como jefes de familia; también son hombres todos los profesionales. Además, advierten, es preciso revisar las imágenes en las que solo aparecen personas blancas, soslayando la diversidad de etnias que pueblan este país del norte de África, o los apuntes generalizadores sobre el pueblo amazigh (bereber).

Otros ejemplos: en el libro de Historia y Geografía de quinto curso de Primaria, se pone el foco en la selección de las imágenes, toda vez que se utilizan estampas “desvalorizadoras o peyorativas para establecer comparaciones entre los habitantes del ámbito rural y los del urbano”. Un hombre fuerte, con poder, vive en la ciudad, según la narrativa escolar. La discriminación, entonces, “no solo tiene que ver con el género, sino con el medio de pertenencia social; en este caso, el campo y la ciudad”, arguyen los portavoces del grupo de trabajo. Además, en las imágenes se representa a menores trabajando en el campo, en labores de pastoreo y ganadería, “cuando debería quedar claro que el único lugar posible para los niños es la escuela”.

Todas las imágenes en las que aparecen mujeres estas llevan velo

Hay, asimismo, según el análisis de la Red de Jóvenes, una ausencia total de personas con capacidades especiales en los libros.

Del Manual de Educación Islámica destacan una presencia masculina excluyente. En cuanto a los contenidos, se anota que en todas las imágenes en las que aparecen mujeres estas llevan velo y que “el discurso está dirigido sobre todo a los hombres”.

El informe –que está previsto como una aportación a las autoridades educativas– fue presentado justo antes del comienzo de este ciclo lectivo por la coordinadora de la Red, Amina Boughaibi, y por Rachid Farhan, uno de los participantes del programa. A juzgar por el interés demostrado por los asistentes a la convocatoria (no solo medios sino también un buen número de docentes marroquíes), este tipo de análisis sirve de revulsivo para un tema que desde hace años está en la mesa del debate cívico.

Jóvenes trabajando en la Red.
Jóvenes trabajando en la Red.

“No juzgamos si estos mensajes discriminatorios se hacen voluntariamente o sin consciencia de ello”, sostienen los responsables de la RJME, al tiempo que reiteran la idea de la educación como el pilar de toda sociedad.

“Estamos en un país que ha ratificado los más importantes tratados internacionales de Derechos Humanos. Queremos contribuir a su cumplimiento, transmitiendo este informe al Consejo de Educación Nacional y a las asociaciones que trabajan en la actualización de los contenidos, para aportar a la revisión del material didáctico escolar”, concluye Boughaibi.


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