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Las empresas españolas invierten en I+D la mitad que la media europea

Un informe subraya el "nivel insuficiente de cualificación de los directivos" de las compañías

Mariano Rajoy, en el Salón Internacional del Automóvil Barcelona.
Mariano Rajoy, en el Salón Internacional del Automóvil Barcelona.

España es uno de los países de la UE que más han reducido su dinero público dedicado a I+D, llegando a la amputación de un tercio del presupuesto entre 2009 y 2015, según constata hoy un nuevo informe. El Gobierno de Mariano Rajoy ha vivido durante los años de la crisis económica de espaldas a la investigación científica y tecnológica, hasta el punto de que la ciencia solo aparecía en sus discursos integrada en la palabra paciencia (ante los recortes).

El nuevo documento, presentado esta mañana en Madrid por la Obra Social La Caixa, reparte con las empresas privadas las responsabilidades de este desprecio a la ciencia. En 2014, el sector gubernamental financió la I+D por un valor del 0,51% del Producto Interior Bruto (PIB), frente al 0,64% de la UE-28. El esfuerzo público español alcanza ahora el 80% de la media europea, pese a haber rozado la equiparación con la UE en tiempos del presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

En 2014, las empresas españolas invirtieron el 0,57% del PIB en I+D, mientras que la media en la UE-28 estaba en 1,07%

En el sector privado, la situación es mucho peor, según recalca uno de los autores del informe, Luis Sanz, del Instituto de Políticas y Bienes Públicos del CSIC. “En 2014, las empresas españolas invirtieron el 0,57% del PIB en I+D, mientras que la media en la UE-28 estaba en 1,07%. Así pues, nuestras empresas deberían invertir casi el doble para llegar a la media europea, y casi el triple para alcanzar los valores medios de la OCDE”, expone el documento (pdf).

Sanz ha puesto cifras a ese aumento. Si en 2015 las empresas financiaron actividades de I+D por algo más de 6.000 millones de euros, para estar en la media europea tendrían que invertir en torno a 11.500 millones de euros al año. La diferencia que hay que cubrir en todo el país equivale a “los beneficios totales de la primera empresa del Ibex 35”, según contextualiza Sanz.

España invirtió un 1,22% de su PIB en I+D en 2015, teniendo en cuenta tanto el ámbito público como el privado. La media en la UE-28 fue del 2,02%. “Para llegar a ese 2% tendríamos que aumentar el gasto en I+D en unos 10.000 millones de euros. Sabemos que va a ser muy complicado alcanzarlo”, afirma en el propio informe Carmen Vela, secretaria de Estado de I+D+i.

“Lo que sí podemos conseguir es que la Administración central alcance lo que le corresponde de ese 2%, lo que supondrían aumentar la partid de I+D en los presupuestos generales del Estado en unos 250 millones de euros al año hasta 2020. Y esperamos que ese incremento anime a las comunidades autónomas y a las empresas, que son fundamentales en la ecuación”, añade Vela. En España, la comunidad autónoma que más invierte en I+D es País Vasco, seguida al alimón por Navarra y Comunidad de Madrid, con Cataluña en cuarto lugar, según ha señalado Sanz.

"Son las administraciones públicas las que tienen la obligación de crear incentivos para que las empresas inviertan", subraya Jorge Barrero, director de Cotec

El objetivo de la UE, suscrito por el Gobierno español, es que las empresas alcancen el 66% del peso total de la financiación de la I+D, como ocurre con creces en Japón, Estados Unidos, Corea del Sur y Alemania. En España, las empresas solo suponen el 46% de la inversión. Además, economías emergentes como China, Brasil, India y Rusia atraen cada vez más las inversiones internacionales en I+D, lo que coloca a España, “sin ventajas absolutas” sobre estos competidores, en “un punto muy vulnerable de la carrera mundial por la innovación”, según Paloma Miravitlles, economista de la Universidad de Barcelona y coautora del documento.

Su informe explica que el predominio de la pequeña y mediana empresa y la propia estructura productiva de España, con poco peso de la alta tecnología, son factores que impiden una mayor inversión privada en I+D. Pero el documento de Obra Social La Caixa también critica la menor contribución de las grandes empresas españolas en comparación con las de otros países. Los autores apuntan a “un nivel insuficiente de cualificación de los directivos”.

El director de la Fundación Cotec, Jorge Barrero, pide una transformación del modelo productivo. “Si fabricas televisores y aviones, necesitas invertir en I+D, pero si te dedicas a hacer ensaladillas rusas, no tanto”, ilustra. “Se señala a las empresas como si ellas tuvieran la responsabilidad de la falta de inversión en I+D, pero son las administraciones públicas las que tienen la obligación de crear incentivos para que las empresas inviertan”.

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