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Arte Urbano

El poder del arte urbano para cambiar conciencias

Aguas de Barcelona y la start up social Citycise lanzan la campaña #WeloveWater, El WC no es una papelera.

Grupo de voluntarias y voluntarios de Aigües de Barcelona dispuestos a graffitear la campaña #WeloveWater, El WC no es una papelera. Ampliar foto
Grupo de voluntarias y voluntarios de Aigües de Barcelona dispuestos a graffitear la campaña #WeloveWater, El WC no es una papelera.

Durante toda la mañana del 16 de junio, en Cornellà de Llobregat, Aigües de Barcelona y la startup social Citycise promovieron la campaña #WeloveWater, El WC no es una papelera. El objetivo: dejar de usar el WC como papelera para prevenir atascos en los desagües, facilitar el trabajo de las depuradoras y contaminar menos nuestros ríos y mares.

Arte para cambiar conciencias. ampliar foto
Arte para cambiar conciencias.

La acción ha incluido el uso de la aplicación móvil ARTUPapp a través de una intervención de arte urbano para llamar la atención a la ciudadanía sobre una problemática a la que se le han dedicado muchas campañas de comunicación, sin ser realmente efectivas.

El ilustrador y creador de los 7 animales marinos representados, Jorge Ochagavia, y un grupo de voluntarios de Aigües de Barcelona y Citycise han convertido más de 100 tapas de registro de redes de agua y alcantarillado en animales marinos, que, a su vez y gracias a la aplicación móvil cobraron vida a través de la realidad aumentada.

De esta forma, se reivindicó, de forma gráfica y simbólica, que nuestros malos hábitos tienen un impacto directo en el medio ambiente, especialmente en mares y ríos.

Cambiar un mal hábito diario.

#WeLoveWater ampliar foto
#WeLoveWater

El WC es el gran desagüe de nuestras casas. El gran agujero por dónde tiramos de todo: lentillas, hilo dental, toallitas, bastoncillos de las orejas, algodones, uñas, tiritas, a alguien se le escapa una compresa, un tampón, colillas, trozos de comida, restos de medicamentos… Y las grandes protagonistas: las toallitas húmedas de todo tipo de uso.

Según Aigües de Barcelona, anualmente se tiran al váter, en el área metropolitana de Barcelona, más de 4.400.00 kg de residuos, 1,4 kg por habitante.

Las graves consecuencias de usar el WC como papelera.

La Organización de Consumidores (OCU), advierte, acerca de las toallitas, que a pesar de indicar los fabricantes que estas son biodegradables, no se descomponen como la celulosa, llegando a las depuradoras prácticamente intactas. Esto provoca obstrucciones y atascos descomunales en las redes de evacuación del sistema por valor de cerca 1.000 millones de euros al año en el conjunto de la Unión Europea, según el informe Toilets are not a bin!

Por otra parte, y en momentos puntuales, las depuradoras reciben más agua de la que pueden tratar y unido a los tapones que se crean por la acumulación de residuos no biodegradables, no queda más remedio que emplear los aliviaderos, soltando aguas residuales sin tratar directamente a los ríos, canales o mares. Según la OCU, las fibras sintéticas de las toallitas y otros residuos no biodegradables pasan al agua residual con lo que estaríamos contribuyendo a la contaminación de los ecosistemas contaminantes emergentes y/o microplásticos.


Eva Garcia Valero es miembro de Citycise, una start-up social nacida en Barcelona a finales del 2015. Su misión es crear y promover acciones sociales, sostenibles y locales con impacto global; gracias al compromiso de ciudadanos y ciudadanas comprometidos con la mejora de las ciudades para hacerlas más humanas y más felices.

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