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La política exterior silenciosa

Exteriores reúne en Canarias a expertos para promover la paz y el desarrollo en África

Las Palmas de Gran Canaria

Ibrahim Mayaki se sitúa ante un semicírculo de cámaras y micrófonos, en el patio de Casa África, en Las Palmas de Gran Canaria. Repite en voz despaciosa y profunda su nombre y cargo: secretario ejecutivo del NEPAD. "Una agencia de desarrollo de la Unión Africana", añade, modesto, aunque las siglas se corresponden con algo tan ambicioso como la Nueva Alianza para el Desarrollo de África. Participa en la Reunión Internacional sobre Diplomacia Preventiva en África Subsahariana, organizada el pasado 21 de marzo por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación español (MAEC) y Casa África.

Niños refugiados en Hargeisa, la capital de Somalilandia. Ampliar foto
Niños refugiados en Hargeisa, la capital de Somalilandia. AFP

Mayaki compartía mesa y experiencias con altos cargos de los diferentes organismos multilaterales que se ocupan de temas africanos: Naciones Unidas (ONU) y algunas de sus oficinas, la Unión Africana (UA), la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeo), el G5 (la alianza formada por los cinco países que comprende el Sahel) y la Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo en África Oriental (IGAD). También estaban invitados el prestigioso think tank denominado Consejo para el Desarrollo de la Investigación en Ciencias Sociales en África (Codesria), diplomáticos de varios países africanos y europeos y expertos.

Este  evento de alto nivel pretendía enfatizar la necesidad de potenciar el papel de la diplomacia preventiva en contextos africanos, basándose en el hecho de que, a día de hoy, el 70% de los temas tratados en el Consejo de Seguridad de la ONU pertenecen a ese continente. Se partía de la premisa de que la diplomacia preventiva puede evitar los conflictos, detectándolos y solucionándolos antes de que las posiciones se enroquen y se declaren hostilidades abiertas. El éxito de este tipo de política exterior está en su discreción y su silencio. Es la prueba no evidente de su triunfo: si la sangre no llega a los titulares, ha funcionado.

"Casi todos los desafíos que África tiene hoy en día no son específicos de un sector particular", explicó Ibrahim Mayaki a los periodistas que le rodeaban. "Cuando se habla del desarrollo agrícola, se tienen que tener en cuenta las cuestiones de educación o comercio. Cuando se habla de seguridad, hay que pensar en infraestructuras, energía, etc. Lo mismo ocurre con el concepto de diplomacia preventiva".

Mayaki afirmó que este término concentra cuestiones que tienen que ver con todos los sectores de desarrollo. "Si usted se centra en el caso de Boko Haram, la edad media del combatiente de Boko Haram es 16 años", señaló. "Ese combatiente que tiene un kalashnikov, cree que tiene poder porque se siente en cierto modo marginado. La cuestión más profunda es cómo erradicar este problema a través de medios preventivos. Y el desarrollo es, evidentemente, la mejor manera de prevenir los conflictos". Mayaki apuntó que, cuando se mira este caso en particular, uno puede ver que estos combatientes están en zonas desfavorecidas, que las tasas de desempleo de los jóvenes son muy altas y que pueden convertirse en objeto de manipulaciones políticas y extrapolíticas. "El rol del estado y de la región y de la Unión Africana es crear las condiciones que permitan que esto no ocurra", dijo.

El secretario ejecutivo de la NEPAD citó la intervención de Catherine Samba-Panza, expresidenta de la República Centroafricana, que inauguró la reunión afirmando que tuvo que dirigir la transición en su país trabajando en todos los sectores posibles. "Tuvo que inventar todos los mecanismos de diálogo posibles y poner en funcionamiento sistemas muy diferentes los unos de los otros", subrayó. "Entendí que la causa profunda de los problemas de su país estaba ligada a una cuestión de gobernanza".

Ibrahim Mayaki (NEPAD).
Ibrahim Mayaki (NEPAD).

Ibrahim Mayaki trazó un paralelismo entre las historias de Botsuana y la República Centroafricana, dos países con casi la misma población, que alcanzaron la independencia en el mismo momento y que tienen la misma densidad en términos de riqueza mineral. "Los dos llegaron a la independencia con un producto interior bruto per cápita de alrededor de 400 dólares. Hoy en día, Botsuana tiene 7.000 dólares de producto interior bruto per cápita. Y la República Centroafricana, 200, la mitad de lo que tenía en los años 60. Y son dos países dentro del mismo continente, pero con trayectorias totalmente diferentes, porque los sistemas de gobierno fueron radicalmente distintos".

Desarrollo y paz

El secretario ejecutivo de Codesria, Ebrima Sall, fue el moderador de la mesa final de la reunión y explicó que es necesaria la paz para lograr el desarrollo y viceversa."Los dos están conectados, pero eso no significa que haya que decir que primero hay que centrarse en el desarrollo y después pensaremos en la paz", dijo. "O que hace falta la paz y después pensaremos en el desarrollo. Creo que en los contextos africanos estamos en una situación en la que la paz no existe en muchos lugares o es muy frágil y la gente no sólo aspira a la paz: quiere vivir mejor, tener acceso a educación y sanidad, trabajar. En estos contextos, tenemos que manejar ambas cosas al mismo tiempo".

Acabar con la invisibilidad

Kyung-wha Kang.
Kyung-wha Kang.

Ángeles Jurado

Para alcanzar los objetivos de la diplomacia preventiva destacan la utilización de la alerta temprana, al igual que la inclusión de todo tipo de factores y actores en los análisis y el abrirse a los enfoques imaginativos. Por todas estas razones, una de las mesas del evento se centró en el papel de la mujer en la resolución de conflictos y la construcción de paz. La moderó la presidenta de la Fundación Mujeres por África, María Teresa Fernández de la Vega, e incluyó a la Alta Asesora de Políticas del Secretario General de la ONU, Kyung-wha Kang.

La ONU reconoció que hay que dar un empuje a la implicación femenina en estos temas con una resolución de su Consejo de Seguridad publicada hace 17 años, la 1325. En octubre de 2015 se renovó esa recomendación con la publicación de un nuevo documento, la resolución 2242. Los expertos asumen que las mujeres consiguen procesos de paz sostenibles y exitosos cuando se les incluye "de manera significativa" en ellos y así lo defendió en Las Palmas de Gran Canaria Kang.

"Las mujeres necesitan un apoyo más sistemático de sus propios gobiernos, de las instituciones regionales y de las instituciones multilaterales", señaló Kang.  "Hay pruebas de que si se da una participación significativa de las mujeres en las negociaciones de paz, éstas son más exhaustivas y los temas que se ponen sobre la mesa son más profundos, llevan a las causas profundas de las crisis: marginalización, desempleo, desigualdad, falta de inversiones. Por tanto, los procesos de paz tienen una aproximación más amplia a las causas principales de los conflictos y en el diseño del camino hacia delante. Es más probable que los acuerdos de paz se respeten y la paz es, posiblemente, más sostenible", añadió.

El problema para la experta sigue siendo cómo conseguir integrar a más mujeres en estos procesos, tanto en las organizaciones de base como en los círculos de decisión y poder.

Catherine Samba-Panza volvió a relucir en la conversación. "Creo que fue una líder con éxito no sólo por cómo gobernó como presidenta de la transición, si no también por cómo se retiró. No intentó prolongar su mandato. Muchas crisis se desencadenan cuando los gobernantes no quieren ceder el poder e intentan estirar su mandato legítimo como pueden y esto no es aceptado por la población". "No conozco a ninguna presidenta que haya intentado encontrar una manera inconstitucional de prologar su liderazgo, mientras que muchos hombres sí lo han hecho", remachó Kang.

Samba Panza y Caddy Adzuba completaban esta mesa en la que se habló del trabajo real, sobre el terreno, de mujeres que previenen la guerra desde las calles y las instituciones. 

Sall puso el ejemplo de República Centroafricana, donde la paz es una prioridad, ya que no existe un mínimo de seguridad para pensar en infraestructuras como un simple pozo. "Si estás en Sudáfrica o Senegal, donde hay una libertad para moverse, la prioridad es conseguir inversiones para que la economía se mueva", adujo.

El experto señaló que existen múltiples mecanismos para prevenir el conflicto en África, como la mediación de figuras respetadas por todas las partes y elegidas entre autoridades y líderes religiosos. "En Burkina Faso, por ejemplo, hay un líder tradicional que es Moro Naba, que jugó un papel fundamental en el contexto de la transición desde el régimen de Blaise Comparé", precisó."En términos de desarrollo, Ruanda es un ejemplo, saliendo de un genocidio hace 20 años, en estabilidad, en organización. Es un país que avanza". Son dos ejemplos a los que se podría añadir la resolución africana de la crisis de Gambia este año y estructuras como la Arquitectura Africana de Paz y Seguridad (APSA) o la Agenda 2063.

Sall resaltó la fuerza de la juventud africana movilizada y unida en redes panafricanas de trabajo, como motor del cambio desde abajo hacia arriba. "En Senegal está Y'en marre, muy activo en el proceso electoral que llevó al nuevo gobierno al poder en 2012. En Burkina Faso está Le Balai Citoyen, que se inspiró en el caso senegalés, que adaptaron a su país", dijo y señaló que hay un vídeo en Youtube que se grabó durante la transición en Gambia, antes de que el presidente cambiara de idea y dijera que no se iba, mostrando a gente a lo largo y ancho del continente repitiendo un mensaje: "Yahya Jammeh deja el poder al gobierno legítimo". "Lo decían en inglés, en wolof, en francés. Gente en República Democrática del Congo, Senegal, Madagascar, Chad. Los jóvenes africanos son auténticos ciudadanes globales", declaró Sall.

Predijo una progresiva democratización en el continente. "En los últimos cinco o seis años, en ocho elecciones de las que se han producido en África occidental, seis fueron ganadas por partidos de la oposición", avanzó. "Es una buena señal. Y están mirándose los unos a los otros y aprendiendo. Las posibilidades de paz  son mayores con esta democratización. Tengo grandes esperanzas, sobre todo si nos enfrentamos a los problemas económicos también. Democracia y gobernanza tienen que ir ligadas al progreso económico", concluyó el representante de Codesria.

La reunión contó con el Secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Ildefonso Castro, en la clausura y con la vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, en la inauguración. Se organizó con la colaboración de la Red de Casas y el apoyo del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN) y la compañía Binter.

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