Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Bloomberg Philanthropies

Caracas sueña en sistematizar la organización comunal en las zonas de barrios de la ciudad

El proyecto de movilidad presentado en “The Mayors Challenge” puede hacerse realidad

Red de asistencia a las personas de movilidad reducida en las zonas de barrios de la ciudad de Caracas.

Residentes del barrio Julián Blanco (Petare Norte) bajando hacia otra parte de la ciudad. Fotografía tomada en 2010.
Residentes del barrio Julián Blanco (Petare Norte) bajando hacia otra parte de la ciudad. Fotografía tomada en 2010.

Ante el deterioro en las condiciones de vida y la exclusión social que sufren algunos de los habitantes de las áreas más vulnerables de la sociedad venezolana, Caracas ha apostado por la ideación y futura implementación de un Plan estratégico Metropolitano, el cual se focaliza -entre otras cosas- en un programa llamado “Accesibilidad para todos” consistente en reactivar la movilidad urbana de Caracas de una manera más eficiente, colectiva y sostenible.

Poniendo la ciudad en contexto, actualmente el área metropolitana de Caracas tiene una población de 3.305.204 habitantes, de los cuales un 4,4% sufre una discapacidad motora, equivalente a 128.314 habitantes. Según cálculos del Instituto Metropolitano de Urbanismo Taller Caracas (IMUTC) en base al censo de 2011, más de 67.000 personas con discapacidad viven en los barrios de Caracas, donde la cobertura de red vial es de un 5.86%.

El déficit de vialidad vehicular en las zonas más vulnerables implica subir o bajar lo que equivaldría a 40 pisos (o niveles) hasta la vía. Esto significa que cada día, millones de caraqueños se desplazan a pie por escaleras interminables de altas pendientes, donde la relación huella-contrahuella es irregular, no hay barandillas ni descansillos y, al no haber alcantarillado ni desagües, en épocas de lluvia se hace imposible su paso. Pero, a la vez, también significa que hay un gran número de ciudadanos con impedimentos motrices, con dificultades para acceder al centro de la ciudad por sí mismos, y poder optar a empleo, educación, centros de atención sanitaria, etc.

Por este motivo, uno de los principales retos por parte de las instituciones metropolitanas debería ser el de facilitar la inclusión social de estas personas con discapacidad motora que viven en los barrios de Caracas dándoles acceso al transporte público, además de incorporarlos al ritmo de vida de la ciudad.

Hace unos meses, un equipo multidisciplinar formado por el IMUTC, la Alcaldía de Sucre, empresas privadas (como Telefónica Movistar), la ONG Observatorio Venezolano de la Discapacidad, Organizaciones de base del Poder Popular, la red de voluntarios transportistas Asociación Julián Blanco y la academia (Universidad Monteávila), se unió para apostar por un cambio y optar al premio que ofrece Bloomberg Philantropies a las ciudades Latinoamericanas, bajo el programa ‘The Mayors Challenge’.

Es así como surge el proyecto “Red de asistencia a las personas de movilidad reducida en las zonas de barrios de la ciudad” para crear una red metropolitana de asistencia a personas con discapacidad motora en todas estas áreas de la ciudad, empezando por un proyecto piloto en los barrios Piritu Arriba, 24 de Marzo y Julián Blanco, en Petare Norte.

Tal como asegura Zulma Bolívar, presidenta del IMUTC, “Barcelona fue la ganadora el año 2014 con su proyecto “Vincles”, un ejemplo de resiliencia, apoyo y superación para los más mayores. Fue nuestra inspiración y motivación para empezar a trabajar”.

Imagen extraída del documento '2016 Caracas Mayors Challenge'
Imagen extraída del documento '2016 Caracas Mayors Challenge'

El equipo caraqueño tomó en cuenta un problema colectivo, centrándose en las zonas más vulnerables de la ciudad y con especial atención al 4,4% de personas que sufren una discapacidad motora ya que, tal como Bolívar afirmó en la entrevista realizada en las oficinas del IMUTC: “ A estas personas les es muy dificultoso bajar del cerro y moverse por la ciudad”.

Pero, ¿cómo funcionaría este proyecto?

El usuario que necesite asistencia para bajar a la ciudad contactaría vía telefónica a un centro de operaciones (o centralita), el cual se pondría en contacto con un grupo de voluntarios del barrio, los cuales ayudarían a la persona discapacitada para su traslado hacia el transporte adaptado.

Por supuesto es un proyecto ambicioso, donde no solo se trata de implementar una plataforma SMS de servicio de asistencia sino que además implica la formalización de alianzas, elaboración de un censo, un levantamiento de infraestructura de movilidad, captación de choferes, colaboradores y voluntarios así como la adecuación de la infraestructura de movilidad peatonal y vehicular.

No solo este proyecto brindaría ayuda al más desfavorecido sino que se trataría también de sensibilizar socialmente a la sociedad.

A pesar que este es solo un proyecto para optar al premio de 5 millones de dólares estadounidenses, desde el IMUTC ya se han planteado seguir con este proyecto en el caso de no resultar ganadores.

Zulma Bolívar expresó que el problema de la movilidad existe y aumenta cada día, por lo que no puede dejarse de lado. El financiamiento de Bloomberg Philanthropies aseguraría su implementación oportuna y replicable, pero desde las instituciones metropolitanas están plenamente seguros que su contribución en sistematizar la organización comunal en las zonas de barrios de la ciudad puede hacerse efectiva con su presupuesto ordinario: “aunque sea de forma ‘artesanal’ con el auxilio de alianzas público-privadas; a pesar de que los resultados serán más lentos, serán apreciables en términos de calidad de vida”.

Este proyecto, además, ha favorecido el descubrimiento y apoyo de otras iniciativas locales como Discapaland, una empresa de producción y ensamblaje de accesorios para la gente con problemas motrices y MOVILIZARTE, similar a la aplicación UBER para personas con discapacidad, que ya cuenta con una unidad adecuada para estas personas. Ambas se han brindado al apoyo en los desplazamientos.

Los planes existen y las ganas de hacerlo también. Desde la Alcaldía Metropolitana están más que convencidos que hay que hacer visible esta problemática y, a raíz de este proyecto, aseguran que surgirán infinidad de grupos, asociaciones y empresas que manifestarán su apoyo.

Tocará esperar este otoño para saber si Caracas es la afortunada.