
Retorno amargo a Senegal: el difícil regreso tras el sueño roto de Europa
Hombres como Mamadou o Mansour arriesgaron sus vidas intentando llegar a Canarias en una patera para labrarse un futuro. Tras no conseguirlo, sufren la decepción y la vergüenza de volver a su pueblo, Ndangane, como “fracasados”
Borja Abargues

![El desencanto es palpable, y las posibilidades se reducen a la pesca o el turismo, dos sectores con oportunidades
laborales limitadas e inestables. “Nunca había pensado en abandonar mi país, pero es que no podía ni comer”, explica Mamadou Thior, de 42 años, retratado en el puerto de Ndangane (Senegal) en agosto. "Es una realidad que muchos no quieren ver: no hay trabajo. Al final no me quedó más remedio que subirme a una patera [en noviembre de 2018] y poner rumbo a Canarias. No había otra alternativa". Una vez en España, llegó la decepción: “Hablaba con mi familia, pero no les decía la verdad… ¿Qué madre quiere escuchar que su hijo está viviendo entre un centro de detención y la calle, sin apenas comida y sin ninguna esperanza? Fue cuando fui consciente de lo complicado que es vivir en España de ilegal. A los 45 días, me deportaron en un avión de noche. Quedaba lo peor... Enfrentarme a la realidad y volver a ver a mis familiares”, explica Thior.](https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/C4EUAPHPMRAOVEACJ3YFIET4NQ.jpg?auth=af4e1587fe634b9fb538bf05207647977df2cae98adf541c8e32ef90afa9b5ce&width=414)







